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“Un paisaje roto” en el Paseo Yugoslavo: Escuela de Teatro UV ofrece funciones gratuitas de intrigante obra sobre la sociedad contemporánea

Este martes 12 y miércoles 13 de diciembre, a las 18:00 horas, en la plaza del Paseo Yugoslavo, se presenta “Un paisaje roto”, obra inspirada en “Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny” de Bertolt Brecht y que surge como resultado del Taller de Puesta en Escena II, que imparte el docente de la Escuela de Teatro de la Universidad de Valparaíso y actor Rodrigo Aro.

El montaje establece un intrigante paralelo entre la ficticia ciudad de Mahagonny, donde todas las normas parecen desvanecerse en post de la riqueza, y la realidad tangible de la ciudad de Valparaíso. La trama se desenvuelve en un escenario que invita a reflexionar sobre la naturaleza de la sociedad contemporánea.

La ciudad portuaria se convierte así en un telón de fondo relevante, proporcionando un contexto concreto para la crítica social que se despliega en escena. A través de la presentación de este trabajo, se plantea una desafiante interrogante sobre los límites del capitalismo y sus repercusiones en la moralidad y la ética.

Elenco

La obra es dirigida por Rodrigo Aro, con la asistencia de Stella Zúñiga. Su elenco está compuesto por 17 intérpretes: Cristian Alarcón, Carla Amaranta, Maricarmen Borda, Pez Cortés, Amanda Ferreira, Bastián Guerrero, Vai' Tiare Ika, Tomás Lin, Valentina Montecinos, Lirayen Portilla, Catalina Rodríguez, Martina Ruiz, Catalina Tello, Juanjo Ubal, Josefa Venegas, Anahis Verdejo y Fernanda Vicencio, además de dos músicos en escena, Ricardo Torres y Benjamín Higueras.

Aro comenta sobre la experiencia que “el espaciopúblico o no convencional permite fomentar el desarrollo de las habilidades expresivas de les estudiantes, enfrentándoles a la experiencia de un escenario altamente exigente en términos físicos y vocales.  La obra tiene música en vivo, canciones, coreografías y mucho trabajo colectivo, maximizando las posibilidades expresivas en un juego escénico que establece conexiones significativas con la ciudad y el territorio, de manera que el trabajo tenga un significado profundo para quienes lo observen”.

Para la intérprete Fernanda Vicencio, “en esta asignatura se integran actuación, movimiento y voz. Es un desafío el dejar la psicología de lado para no pensar qué haría yo si fuese este personaje o qué haría el personaje en esta situación y pasar al cómo he visto yo que actúa la gente que tiene estas características. En este trabajo lo coral va más allá del canto, hay acciones y textos corales donde los 17 debemos coordinarnos, escucharnos, desarrollar un ritmo y sostenerlo”.

Su colega Amanda Ferreira, cuenta que eligieron presentarse en el Paseo Yugoslavo “porque es un lugar turístico y nuestra obra hace referencia a cómo una ciudad se construye con la llegada personas que pertenecen a otros lugares. Aplicamos un tono actoral extra cotidiano por la energía desbordada que requiere el teatro callejero, aplicando el distanciamiento del que habla Brecht para defender ideas políticas. 

 

Nota: Rodrigo Catalán

“Una artista del hambre”: académicos de la UV reversionan a Kafka a cien años de su muerte

Ensamble Específico, compañía integrada por académicos de la Escuela de Teatro de la Universidad de Valparaíso, estrena su más reciente creación, “Una artista del hambre”, inspirada en un cuento de Franz Kafka. Un cartel publicitario, una mujer ayunando a la vista de todos. Hacer del hambre un arte que inquieta, un cuerpo expuesto, el menor desperdicio de energía posible. “¿Es verdad que no come nada?”, “¿cuánto tiempo lleva así?” se preguntan los personajes que la circundan.

Este viernes 8 y sábado 9 de noviembre la obra se presenta en la ex Fábrica Costa, con funciones agotadas. Mientras que miércoles 13, jueves 14 y viernes 15 la obra estará en el Parque Cultural de Valparaíso, para cerrar la temporada de estreno el 29 de noviembre, en el Centro Cultural Pedro Aguirre Cerda, de Calle Larga.

Claudio Marín, director de la puesta en escena y director de la Escuela de Teatro de la Universidad de Valparaíso, señala que “es la segunda obra que abordamos desde un cuento de Kafka, siendo la primera ‘Informe para una academia’. Llama la atención que en el texto original existieran artistas que se dedicaban a ayunar, como los ascetas en el desierto o los monjes tibetanos, en una acción que suele estar más relacionada a la meditación y purificación del cuerpo, un ámbito espiritual. Hoy el ayuno está espectacularizado en redes sociales, tensiones intrínsecas que se desprenden de la literatura kafkiana”.

“Según la definición etimológica de performance, donde el accionar es tan importante como la palabra o los discursos, los ayunadores serían los primeros performers de la historia desde finales de 1800.  Su propuesta consistía en no comer, y eso conllevaba una puesta en escena. Se confinaban para demostrarle al público que no podían romper ese ayuno, y la gente se agolpaba a mirarlos en cápsulas de vidrio o camillas verticales, una estética bastante espacial, poniendo el cuerpo a disposición del espectáculo, ¿y qué es lo que hace el artista? Nada, incluso no comer”, agrega.

El director destaca que “esa pasividad resulta muy revolucionaria, por eso acudimos a referentes como Marion Wallace Dunlop, una de las primeras mujeres sufragistas que a comienzos del siglo XX ocupó el ayuno como signo político. Estando presa protestó contra el dominio británico a través de la huelga de hambre, consiguiendo así ser reconocida como presa política y luego liberada”.

En tanto, Maritza Farías, actriz, performer y académica de la Escuela de Teatro UV, asegura que “esta obra significa un gran desafío actoral, porque trata sobre el vacío humano, esa sensación que muchas veces nos inunda y no sabemos cómo abarcar. Habla de una búsqueda, la desesperación por algo que no llega, que no logramos entender. Nos remitimos a Kafka y las angustias humanas, a través de la dramaturgia de Carla Zúñiga, que construye un universo donde los personajes se vacían mostrando su interior desde adentro hacia afuera, con la palabra, la gestualidad, los roles”.

La actriz interpreta dos roles: “La mujer que está a punto de morir” y “La mujer que quiere dejar de existir”. Al respecto precisa que la primera “es un personaje que hace una revisión de su vida con todos sus fantasmas, pasando de ser una propuesta delirante a una mucho más sinuosa, una templanza, una calma con destellos y estacatos. Mientras que la segunda tiene un ritmo más rápido, ahogado por la ansiedad”.

Todas las funciones se realizan en espacios de alta carga histórica y en un formato inmersivo, invitando a los espectadores a escuchar las voces del elenco por medio de audífonos y un dispositivo de sonido que se entrega al inicio de cada función. El proyecto es financiado por el Fondo Nacional de Artes Escénicas, Línea Creación y/o Producción de Montajes Escénicos, Modalidad Trayectoria, Teatro, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Reservas en: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., @ensambleespecifico.

Nota: Rodrigo Catalán

“Villa con vista al mar”, montaje de egreso del Plan Especial de Titulación 2025 de Teatro UV, se presenta en Sala Negra

Este jueves 8, viernes 9 y sábado 10 de enero, a las 19:00 horas, se presenta la obra “Villa con vista al mar”, montaje de egreso del Plan Especial de Titulación (PET) de la Escuela de Teatro de la Universidad de Valparaíso. Las funciones se realizarán en la Sala Negra Juan Barattini Carvelli, ubicada en Avenida Brasil 1647, Valparaíso. La entrada es liberada con inscripción en el formulario disponible en el Instagram @salanegrajbc.

Se trata de una adaptación de la obra "Villa", de Guillermo Calderón, en la que un grupo de mujeres discuten qué hacer con el centro de tortura y exterminio Villa Grimaldi. En esta versión, los personajes se multiplican en diecinueve voces que traen al presente la memoria de diversos centros de tortura situados en la región de Valparaíso: la Esmeralda, el Buque Lebu, Tejas Verdes, la ex Cárcel de Valparaíso, el Campo de Prisioneros Melinka-Puchuncaví, la Cárcel del Buen Pastor y la ex Comisaría Barón, entre otros.

Dirigido por Sibila Sotomayor, con la dramaturgia de Juan Pablo Troncoso, el montaje recoge y amplifica las interrogantes de la obra original, invitando al público a reflexionar sobre la insistencia de un pasado que no pasa, a pesar de los intentos sistemáticos de poderes hegemónicos en Chile por negar y ocultar los crímenes cometidos en dictadura, por civiles y agentes del Estado.

Marcela Inzunza, coordinadora del PET, señala que “este es un anhelo perseguido por mucho tiempo por quienes estuvieron formándose en este Plan desde abril de 2025. Como Universidad de Valparaíso, el PET es un acto reparatorio que valida la formación, trayectoria y conocimientos previos de este grupo de personas que por diversas razones no obtuvieron su título en su momento, quienes se han dedicado a la creación, la docencia y el trabajo comunitario a través de las artes escénicas”.

“En estos tiempos, y con todas las cosas terribles que están sucediendo en Latinoamérica, cobra mucha importancia que las nuevas generaciones sepan, se enteren y sensibilicen de la historia que nos marca, nos duele y que no se ha reparado. El proceso ha sido profundo, de mucho trabajo, con un plan de estudios muy adaptado a su realidad, con seis asignaturas, prácticas y teóricas: Taller Integral, facilitado por Cristián Lagreze; Seminario de Historia y Teoría Teatral, a cargo de Marcia Martínez; Taller de Puesta en Escena I con Foco en Dirección, facilitado por Andrea Giadach; Seminario Mención de Didáctica Teatral I y II, dictados por Lía Toro; y Taller de Título, guiado por Sibila Sotomayor”, agrega.

Precisamente, Sibila Sotomayor, directora de la puesta en escena, comenta que “el Taller de Título del PET es un evento único en su tipo, que se ejecutó durante el 2025 y no se repetirá. Nace de la iniciativa de la profesora Myriam Espinoza, retomada por otras colegas dentro de la Escuela, siendo una medida de reparación para aquellas generaciones que estudiaron teatro a inicios de los años ’90 y, recién volviendo a la democracia, no hubo manera de validar esos estudios a través de un título. Al abrir el proceso llegaron otras personas, con carrera de larga data, lo que hizo que se conformara un grupo de diecinueve estudiantes, bastante intergeneracional, que egresan con este montaje”.

Para el dramaturgo Juan Pablo Troncoso, “esta adaptación libre toma la estructura original, manteniendo el recorrido de las discusiones y las posturas ante los sitios de memoria. Sumamos una escena al principio y un nuevo final, dado el contexto específico en el que abordamos la historia. Además, distribuimos las voces, que en la obra original son tres, entre diecinueve personas, las cuales no son personajes tridimensionales, realistas, psicológicos, sino que responden a posturas ético político ideológicas, las cuales van discutiendo y pasando por múltiples referencias a las particularidades que tuvieron los centros de tortura en la región de Valparaíso”.

Tituladas y titulados

El grupo de personas tituladas está conformado por Daniela Alcaide, Gabriela Arancibia, Alexia Arriagada, George Casanova, Claudio Díaz Moreno, Irina Gallardo Báez, Sandra Lema Ruiz, Felipe Lira, Maysa López Segovia, Adelaida Loyer Greene, Verónica Márquez, Pola Montano Ortiz, Vilma Pérez Ureta, Patricio Quezada, Juan Carlos Ramos, Enrique Saldes Aliaga, Juan Sánchez Maltrain, Arturo Soto Pacheco y Christian Verdejo Espinoza.

Vilma Pérez, actriz formada en el Instituto Superior de Arte y Cultura Bertolt Brecht, sede Valparaíso, considera que “fue una gran emoción y noticia cuando nos anunciaron que este programa se iba a realizar. Ha sido relevante, histórico, vivir esta experiencia, volver a estar en clases, reencontrarme con algunos compañeros de la época del instituto, conocer a otros colegas de otras escuelas, habernos unido en esta necesidad de obtener nuestro título después de años de tener un currículum, una trayectoria, es significativo. Siento que nos va a abrir nuevas puertas y estoy muy agradecida de la Escuela de Teatro UV por darnos esta oportunidad de cerrar este ciclo teniendo un título y, además, con una mención”.

Mientras que la actriz Maysa López destaca que “es una instancia bien significativa. Soy una de las egresadas del mítico Bertolt Brecht en Valparaíso, que fue la primera Escuela de Teatro que se abrió después de la dictadura. Myriam Espinoza fue mi profesora de actuación en primer año. Tiene un significado muy importante después de muchos años hacer esta titulación como un acto reparatorio de esos tiempos. Hoy más que nunca siento que la obra tiene un significado muy importante, es un homenaje a todos los que no están, familiares, compañeros, se cruza con nuestra propia memoria, con lo personal. Estoy viviendo este proceso con mis colegas y compañeros de vida de Teatro El Baúl, compañía que lleva treinta y tres años en la región, funcionando y resistiendo. También he conocido a otras personas, tengo dos compañeros que fueron mis alumnos en Balmaceda, los conocí de uniforme escolar y hoy estudiamos juntos”.

“También es un homenaje a nuestros maestros: a Arnaldo Berríos, que luchó tanto por el Brecht; a Myriam Espinoza; a Gloria Barrera, que estuvo en la formación de esa Escuela de Teatro; a Elena Prieto; a Judith Mauri, por supuesto. Es un gran regalo, más allá del ámbito académico, más allá que al postular a un trabajo no tengamos el título, el sentir es de agradecimiento. Hay dos compañeros que estuvieron en el Brecht y que ya no están en este plano, el Negro Díaz y Fernando Flores. Yo sé que ellos estarían aquí, en este PET. Estuvimos tantos años tratando de convalidar ramos, encontrar el lugar. El proceso también es parte de ellos”, señala.

En tanto, Gabriela Arancibia, actriz formada en Teatro Escuela La Matriz y en la Universidad Mayor de Santiago, indica que “el PET me parece un hermoso gesto reparatorio por parte de la Universidad de Valparaíso, cerrar un ciclo simbólico, sobre todo para las generaciones más grandes que nosotros, que fueron afectadas por la dictadura. Es un aporte a la trayectoria y al desarrollo histórico de las artes escénicas en Valparaíso. Es interesante poder cerrar con un proceso abordando un tema que a veces es tan manoseado —el de la memoria—, desde el gesto de hablar, pensar y repensar espacios que han sido símbolos de tensión y poder”.

Nota: Matías Salinas

«¿Nos comemos el futuro?»: Editorial UV presentó nuevo libro de su colección Puerto de Ideas

«¿Nos comemos el futuro? Gastropolíticas de una Once Huacha» se titula la más reciente publicación de la Editorial de la Universidad de Valparaíso, que tuvo su presentación oficial en la decimoquinta versión del Festival Puerto de Ideas. Este nuevo ensayo fue escrito a cuatro manos, por la antropóloga y Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales Sonia Montecino y el doctor en Literatura Cristian Foerster. El panel de conversación estuvo conformado por los autores del libro, la dramaturga Manuela Infante, la psicoanalista Constanza Michelson y la filósofa Valeria Campos, junto a la directora del sello UV Jovana Skarmeta en el rol de moderadora.

En la introducción del libro, Montecino y Foerster describen la obra como “una indagación sobre el complejo estatuto que asumen los alimentos en el Antropoceno y una propuesta para lidiar comprensivamente con su complejidad”. A su vez, señalan que esta indagación no se queda en el mero diagnóstico, sino que propone una humilde vía de trabajo: “Las nociones de gastropolítica, comensalismo y la metodología de diálogo inter y transdisciplinar llamada la Once Huacha, se organizan como un posible camino —lleno de baches, curvas y errores, como todo buen camino— para encarar estos problemas”.

Asimismo, en las primeras líneas del ensayo los autores reflexionan sobre su relación de parentesco madre e hijo, “un vínculo establecido entre una madre y un hijo que han dedicado sus vidas a la escritura de libros y al pensamiento crítico (…), las reflexiones aquí reunidas forman parte de un sistema de intercambio que se viene gestando hace años. Desde que una madre le enseñó a su hijo que era posible escribir con la mano izquierda, contraviniendo el orden habitual que asume la escritura en Occidente, hasta los últimos intercambios de ideas respecto a la serie de conflictos ecológicos englobados bajo la noción de Antropoceno y sus vínculos con el concepto de gastropolítica, pasando por recetas, viajes, confidencias, tensiones y reencuentros, es que se traza enmarañadamente esta escritura”.

La sección final del libro, titulada «Testimonios de la mesa de los comunes: la Once Huacha en Valparaíso», incluye una selección de las intervenciones que tuvieron lugar en las dos mesas de conversación realizadas en el Festival Puerto de Ideas 2024, con la participación de figuras tales como el escritor Marcelo Mellado, la investigadora y cocinera mapuche Margarita Caripan, el bioquímico Mario Chiong y la artista visual Catalina Mena.

La vicerrectora de Vinculación con el Medio, Paulina Gundelach, señaló que “la publicación de este libro tiene una gran importancia para nosotros como Universidad de Valparaíso, porque refleja el compromiso de nuestra institución con la difusión de la cultura, del conocimiento, pero un conocimiento y una cultura que dialogan con el territorio, que ponen en valor las voces y las experiencias de quienes conforman la historia, de quienes contribuyen a pensar en Chile desde una visión interdisciplinaria, inclusiva y finalmente humana. Agradecemos a Sonia Montecino y Cristian Foerster por confiar en nuestro sello editorial, así como también destacar el esfuerzo del equipo de la editorial que hace posible que esta obra llegue a la comunidad”.

Mediación lectora 

«¿Nos comemos el futuro?» es parte del proyecto UVA 2393 «La UV contribuye a disminuir las brechas de acceso al arte, la cultura y el patrimonio», financiado por el Ministerio de Educación, lo que posibilita ampliar el alcance del libro a distintas comunidades a través de acciones de fomento lector, entre ellas el club de lectura “Desembarcando libros”, iniciativa implementada por segundo año consecutivo con la colaboración de Fundación Puerto de Ideas.

El club tiene por objetivo incentivar la lectura literaria en diversas comunidades escolares a partir del intercambio de opiniones y experiencias en torno a la colección Puerto de Ideas. En esta oportunidad el club estuvo dirigido a estudiantes de los liceos Pedro Montt y Bicentenario Marítimo de Valparaíso, quienes tuvieron la oportunidad de dialogar con los autores del libro. Además, el club se llevó cabo en una versión virtual, en la que participaron apoderados de ambos liceos y de la Escuela Guillermo Bañados Honorato de la comuna de Santa María.

En el encuentro se dio conocer el proceso desarrollado en las tres sesiones del club, impartido por la mediadora de la lectura Gabriela Miranda. Los autores valoraron la creación de recetarios con preparaciones significativas para las y los adolescentes y los ejercicios realizados en torno al concepto de “enmarañamiento” que abordan en la publicación.

Sonia Montecino manifestó: “Creo que es un trabajo fantástico hacer llegar ideas complejas a colegios y  jóvenes que están atravesados por otro tipo de circunstancias. Muy positivo en términos de la mediación que hizo Gabriela, poder transformar el ensayo en una serie de ejercicios, donde las cosas no necesariamente se entienden por reflexionarlas sino por las emocionalidades, sobre todo hablando del alimento”.

A su vez, destacó que “el trabajo de mediación lectora que está haciendo la Editorial UV me parece que es fundamental y es realmente alentador, en el sentido de que una universidad pone todos sus esfuerzos para que se genere esta extensión de los conocimientos y saberes. Ver a los jóvenes cada uno con su ejemplar del libro —este artefacto que la universidad hace posible que circule— debería ser un modelo a seguir por otras universidades”.

Cristian Foerster se sumó a las palabras de Montecino, enfatizando que “las brechas de desigualdad en el acceso a la cultura que existen Chile se incrementarían aún más si no existieran este tipo de iniciativas de mediación cultural, de la lectura. En esta mediación en particular el trabajo de Gabriela fue muy notable, porque logró traducir una serie de conceptos del libro que son muy complejos, sobre todo para lidiar con ellos en términos intelectuales y emocionales”.

Nota: Constanza Castillo

131 egresados de Medicina UV rindieron el Eunacom en Reñaca y San Felipe

Otros 34 médicos extranjeros y profesionales que lo rinden por segunda vez, llegaron hasta la Facultad de Medicina de Viña del Mar.

Un total de 131 egresados y egresadas de Medicina UV —86 de Casa Central y 45 de San Felipe— rindieron la versión XXVI del Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina (Eunacom) que se tomó en ambas sedes de la Universidad de Valparaíso.

En la Facultad de Medicina ubicada en Viña del Mar participaron, además, otros 34 médicos extranjeros y profesionales que rinden el examen por segunda vez.

El objetivo del Eunacom es evaluar los conocimientos clínicos de las y los médicos que inician su ejercicio profesional en Chile. Los contenidos a evaluar son, por lo tanto, los que debe poseer un médico general.

Al igual que en otras ocasiones, las y los inscritos debieron responder una prueba escrita conformada por 180 preguntas de selección múltiple, divididas en dos secciones de noventa interrogantes cada una y distribuidas en las áreas temáticas de medicina interna, cirugía, pediatría, ginecología, salud pública, psiquiatría y especialidades.

Previo a la rendición del examen en San Felipe, el jefe de carrera, doctor René Martínez, les deseo mucho éxito a las y los egresados. “El resultado será de acuerdo a lo que han hecho todo este tiempo. En el futuro van a tener otros hitos y van a ir formando su mundo profesional en una profesión que está destinada a servir a los demás”, dijo.

A nivel nacional, cuatro mil 56 personas rindieron el Eunacom, dos mil 286 recién egresados chilenos, 361 titulados chilenos (209 de los cuales ya han rendido antes el examen) y mil 409 titulados en el extranjero.

El examen se rindió en quince ciudades de Arica a Punta Arenas, en 33 sedes, con un total de 104 auditorios. El proceso fue supervisado por 250 académicos que conforman 33 delegaciones.

Nota: Daniela Di Prima

134 estudiantes de primer año de Medicina fueron investidos con el tradicional delantal blanco y firmaron el código de honor de la carrera

Un total de 134 estudiantes de primer año de la carrera de Medicina de la Universidad de Valparaíso —81 de la Casa Central y 53 del Campus San Felipe— recibieron el tradicional delantal blanco y la piocha institucional, símbolos que a partir de ahora lucirán en los campos clínicos en los que deban desempeñarse.

En el caso de los estudiantes adscritos a la sede de Reñaca, la ceremonia de investidura se realizó en el Aula Magna Victorio Pescio y fue encabezada por el decano de la Facultad de Medicina, Antonio Orellana. A ella asistieron autoridades académicas, docentes, representantes del Centro de Estudiantes de Medicina, familiares y amigos de las y los alumnos.

El discurso de investidura lo pronunció el jefe de la carrera, Julio Riquelme, quien en la ocasión invitó a cada estudiante a dar lo mejor de sí y asumir los desafíos de la profesión con rigurosidad y principios éticos. En tal sentido, sostuvo que los delantales blancos son un símbolo tangible del compromiso de quienes lo usan con la profesión, con ellos mismos, con la Universidad y la sociedad.

“Hoy nos unimos como una comunidad de aprendizaje. Cada uno con sus propias historias, sueños y motivaciones, pero todos unidos con un mismo fin: el cuidado de la salud y el bienestar de nuestros semejantes. Al iniciar este camino en la práctica clínica es fundamental recordar que la medicina es, en sí, un acto de colaboración. Por un lado, de colaboración con pares, ya que ningún médico o médica trabaja en soledad, pues todos somos parte de un equipo de salud en el que cada miembro desempeña un papel. Y por otro, de colaboración con las y los pacientes. Recuerden que en el corazón de la medicina yace la calidad humana de la atención que entregamos. Esto nos separará en un futuro cercano de las tecnologías y los algoritmos informáticos, que ya se encuentran a nuestra disposición”, afirmó el doctor Riquelme.

Con base en ese mismo argumento, el jefe de la carrera de Medicina en la sede Casa Central agregó que practicar la medicina no consiste únicamente en manejar enfermedades, sino en cuidar a personas. “No se trata solo de recopilar información y entregar una respuesta, sino de escuchar con empatía y preocupación”, dijo.

Por último, Riquelme relevó el hecho de que cada estudiante que ingresa a Medicina en la UV ingresa a su vez a una universidad estatal que está comprometida con el bien público y, en ese entendido, deberá realizar su aprendizaje en un sistema de salud público. Por consiguiente, les instó a esforzarse por fortalecer lo que es de todas y todos y a colaborar con decisión para que la equidad de oportunidades en salud sea una realidad y para que cada persona, independiente de su origen, condición y medios, obtenga los cuidados que necesita.

Tras su intervención, hizo uso de la palabra el decano Antonio Orellana, quien a su vez invitó a los estudiantes de primer año a ejercer la medicina como una disciplina que es un espacio de interacción de tres dimensiones unidas entre sí: arte, ciencia y humanismo. Junto con ello, los conminó a practicarla siempre con humildad y a dejar de lado la vanidad, cualidad que —según observó— muchas veces surge en la profesión como resultado de lo que definió como una condición especial de la que esta goza en el mercado del trabajo.

Luego de los discursos, los alumnos Ágata Aracena Gómez, Alicia Muñoz Durrels, Antonia Órdenes Gómez y Gabriel Wilde Espinoza, en representación de sus compañeros de promoción, leyeron el Código de Honor de los Estudiantes de Medicina de la Universidad de Valparaíso.

Acto seguido, cada uno de los ellos subió al escenario para suscribir el documento y, posteriormente, ser investido por el jefe de la carrera con el delantal blanco y la piocha institucionales. En la ocasión también les fue entregado un bolso institucional, la credencial para ser utilizada en campos clínicos y el reglamento complementario de estudios de la Escuela de Medicina.

Investidura en San Felipe

En tanto, los 53 estudiantes de primer año de Medicina de la UV que cursan la carrera en el Campus San Felipe fueron investidos en esa sede por las autoridades de la Escuela, ante la presencia de sus padres y familiares.

La ceremonia fue encabezada por la jefa de carrera, Camila Vera, quien en su discurso expresó que “el estudio de la Medicina es un desafío lleno de sacrificios y recompensas, donde cada lección aprendida y cada experiencia vivida las y los acercará un paso más a convertirse en las y los profesionales que nuestra sociedad tanto necesita. La fortaleza de esta profesión radica no solo en el conocimiento técnico y científico que adquirirán, sino también en la empatía, la compasión y el compromiso con el bienestar de los demás”.

Luego, el coordinador de Campos Clínicos, Felipe Zúñiga, leyó el Código de Honor que fue firmado por cada uno de los estudiantes.

En representación de la generación, la alumna Antonia Aravena Donoso entregó un mensaje a sus compañeros. “Que este sea solo el comienzo de un viaje memorable, lleno de logros, crecimiento, valentía, fuerza, empatía, resiliencia y, sobre todo, convicción y felicidad. Que la pasión por aprender y el compromiso de servir nos guíen siempre en este viaje que iniciamos juntos”, expresó.

Al término de sus palabras, la estudiante depositó el discurso en la cápsula del tiempo, junto a los demás mensajes que las y los estudiantes desean hacer trascender en el futuro y que previamente depositaron en la caja. Esta será abierta en seis años más, al momento de titulación de dicha generación.

En la fotografía al inicio, el grupo de Medicina sede Casa Central; en la segunda foto, el grupo de Medicina Campus San Felipe.

Nota: Gonzalo Battocchio y Daniela Di Prima

138 nuevos profesionales de Campus Santiago y Casa Central titula la Escuela de Ingeniería Industrial UV

Un total de 138 nuevos profesionales tituló la Escuela de Ingeniería Industrial, en dos ceremonias realizadas en el Aula Magna de Derecho. Se trata de 63 ingenieros del Campus Santiago y 75 correspondientes a Casa Central, quienes recibieron sus respectivas constancias de título por parte de docentes y autoridades de la unidad académica.

Esteban Sefair, decano de la Facultad de Ingeniería, señaló que “es un día de celebración y orgullo, porque es un rito que nos reúne en torno a algo que es común y valioso, simboliza el final de un capítulo significativo en sus vidas y el inicio de un nuevo ciclo que estoy seguro estará lleno de posibilidades y sueños por cumplir”.

“Sin duda para llegar aquí recorrieron un camino lleno de desafíos, proyectos desafiantes, ejercicios complejos y momentos de duda, pero estoy convencido de que la recompensa supera con creces todos esos esfuerzos. Este no es un logro personal, corresponde también a sus familias, amigos y seres queridos que los apoyaron en este camino que los ha llevado a convertirse en ingenieras e ingenieros de la UV”, agregó.

Eduardo Lara, jefe de carrera, comentó que se trató de “una jornada de mucha emoción, es el resultado de años de trabajo duro y ardua de dedicación, cada uno de las y los nuevos profesionales tienen una historia única y es un honor haber sido testigo del proceso que los llevó a convertirse en ingenieros e ingenieras civiles industriales. He tenido el privilegio de acompañarlos en este camino, donde finalmente pueden mostrar sus logros y demostrar que tienen perseverancia y compromiso con la calidad, características que son necesarias para triunfar en el mundo laboral actual”.

Pasión por la enseñanza

Nicolás Madariaga Farías, mejor titulado del Campus Santiago, señaló que “es un momento importante, porque se trata de la obtención del título, fruto de nuestro esfuerzo, dedicación y sacrificio. Sin duda tenemos gratitud por quienes han sido parte de este proceso, en especial nuestros profesores, quienes han sido verdaderos mentores, demostrando su pasión por la enseñanza, lo que ha dejado una huella en nuestros corazones. Quiero agradecerles por compartir su conocimiento, por alentarnos a sacar nuestra mejor versión y convertir este tiempo en una experiencia inolvidable”.

En tanto, el profesor Patricio Suzarte comentó que “este proceso es un viaje lleno de emociones, crecimientos y momentos valiosos. Somos una Escuela particular, única, especial, podemos estar de acuerdo o tener desencuentros, pero siempre mantenemos una relación cercana. Los vimos llegar a primer año y los hemos visto crecer como personas y profesionales, hemos sido testigos de su dedicación, esfuerzo y perseverancia, superando obstáculos difíciles”.

Mientras que el académico Mauro Grossi agradeció “a los estudiantes en esta relación mágica; en  cada aula y en cada curso hay un aprendizaje que nos proyecta a ser mejores profesionales y personas. La primera generación de ingenieros industriales del país fue en 1950, quienes estuvieron a cargo de hacer gestión en el proceso de industrialización. Hoy estos nuevos ingenieros e ingenieras tienen la responsabilidad de continuar esa senda, pero no estarán solos, porque siempre contarán con el respaldo de su Escuela, de los profesores y de la Universidad de Valparaíso”.

Nota: Rodrigo Catalán / Fotos: Matías Salazar

150 escolares de Quilpué se beneficiaron de operativo de salud y educación comunitaria gratuito que realizó la Facultad de Medicina

Ciento cincuenta niñas, niños y jóvenes de octavo básico a cuarto año de enseñanza media del Colegio San Nicolás, ubicado en el sector de Canal Chacao de Quilpué, se vieron beneficiados con un operativo de salud y educación comunitaria gratuito que realizó en ese establecimiento la Facultad de Medicina de la Universidad de Valparaíso.

En la actividad participó medio centenar de docentes y estudiantes de las Escuelas de Educación Parvularia, Enfermería, Fonoaudiología, Kinesiología, Medicina, Obstetricia y Puericultura y Tecnología Médica, quienes brindaron una serie de prestaciones a los escolares que fueron debidamente autorizados por sus padres y apoderados para tomar parte en ellos.

Entre los procedimientos efectuados destacaron las otoscopías y los screening auditivos, las evaluaciones oftalmológicas, las pesquisas de alteraciones visuales y los exámenes preventivos destinados a identificar factores de riesgo de enfermedades de alta prevalencia, asociadas a enfermedades cardiovasculares, que son prevenibles y manejables a tiempo.

Además, los alumnos pudieron participar en un taller de gimnasia postural preventiva, que consideró ejercicios para el autocuidado de la columna, y en charlas informativas sobre protección de la piel y de prevención y promoción en salud sexual y reproductiva, en las que se les entregó material educativo. La jornada incluyó un taller de reanimación cardiopulmonar básica infantil en el que tomaron parte trece profesores del colegio.

La organización del operativo estuvo a cargo de la Coordinación de Vinculación con el Medio de la Facultad de Medicina UV, y su puesta en escena fue supervisada en terreno por la profesora María Fernanda Valenzuela, de la Escuela de Educación Parvularia, quien valoró la posibilidad de brindar este tipo de prestaciones a personas que habitualmente no tienen acceso a ellas.

“Este operativo se sumó a las actividades que nuestra unidad ya venía realizando en el Colegio San Nicolás, como parte de un trabajo en terreno que busca aportar al bienestar biopsicosocial de quienes forman parte de esa comunidad educativa, cuyo entorno se vio muy afectado por el gran incendio de febrero pasado. En línea con ello, las escuelas de Kinesiología, Fonoaudiología, Tecnología Médica, Enfermería, Obstetricia y Puericultura y Medicina propusieron ampliar esta ayuda, mediante la entrega de una serie de prestaciones gratuitas, que estuvieron orientadas principalmente a niñas, niños y jóvenes de entre octavo básico y cuarto medio. Como coordinación estamos felices de haber podido colaborar y organizar este operativo, porque además permite a los estudiantes de pregrado poner en práctica lo que están aprendiendo en sus respectivas disciplinas”, precisó la profesora Valenzuela.

En la organización en terreno de la actividad también participaron las profesionales Giovanna Rojas, Pamela Soto, Pamela Báez, Francisca Aguilar y Sandra Rodríguez, representantes de las unidades mencionadas ante la Coordinación de Vinculación con el Medio de la Facultad de Medicina.

Por su parte, la trabajadora social del Colegio San Nicolás Ivette Jara, quien fue la contraparte técnica del equipo de docentes y estudiantes que participó en el operativo, agradeció a la Facultad de Medicina por su visita. “Este tipo de iniciativas son muy positivas, ya que representan una oportunidad única para que nuestros alumnos, e incluso más de algún profesor, puedan acceder a exámenes y prestaciones para los que cuesta mucho conseguir una hora en los consultorios cercanos. Así también nos lo hicieron saber sus padres y apoderados, quienes dieron su consentimiento para que sus hijos participaran en ella. Por tanto, no nos queda más que agradecer a quienes lo hicieron posible”, dijo.

El operativo realizado en el Colegio San Nicolás de Quilpué se concretó como parte del programa permanente de vinculación con la comunidad que tiene la Facultad de Medicina de la UV, en cuyas acciones participan todas las escuelas que forman parte de este plantel.

Nota: Gonzalo Battocchio / Fotos: Matías Salazar

200 ejemplares del libro “Niñeces Trans*” fueron entregados al Congreso Nacional

Publicación de Centro de Estudios sobre Cultura Política, Memoria y Derechos Humanos de la UV fue recibido en vísperas de votación sobre el Programa de Acompañamiento a la Identidad de Género (PAIG).

Con el fin de aportar a una deliberación legislativa informada, empática y respetuosa de los Derechos Humanos, el Centro de Estudios Interdisciplinarios sobre Cultura Política, Memoria y Derechos Humanos (CEI CPMDH) de la Universidad de Valparaíso hizo entrega este martes 13 de mayo de 200 ejemplares del libro “Niñeces Trans*: Voces, experiencias y reflexiones en torno a la vida y acompañamiento de les niñes trans” a las y los diputados y senadores de la república.

Según explica la doctora Ximena Faúndez, directora del Centro, la entrega de los ejemplares es relevante porque se realiza “en vísperas de una votación clave: este jueves 15 de mayo el Congreso se pronunciará sobre el informe de la Comisión Especial Investigadora N° 57 sobre el Programa de Acompañamiento a la Identidad de Género (PAIG), el cual esperamos sea rechazado”.

Detalla la académica sobre este punto que “rechazar el Informe de la Comisión Especial Investigadora es fundamental para la protección de los Derechos Humanos, el bienestar psicosocial y la salud integral de niños, niñas y adolescentes transgénero en Chile, por varias razones. Primero, el informe vulnera los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes trans. Las recomendaciones del informe proponen la suspensión inmediata del PAIG y la prohibición de nuevas atenciones con enfoque afirmativo, lo que atenta directamente contra el derecho a la salud, la identidad de género, y la no discriminación, consagrados en tratados internacionales que Chile ha suscrito, como la Convención sobre los Derechos del Niño”.

Asimismo, añade, “según el Comité de los Derechos del Niño (Observación General N°20), los Estados deben proteger a adolescentes LGBTIQANB+ del estigma, la discriminación y la exclusión, no amplificar su vulnerabilidad institucional. Eliminar el enfoque afirmativo y restringir el acompañamiento solo a mayores de catorce años, desoye la evidencia nacional e internacional que muestra el impacto positivo de los apoyos tempranos y afirmativos en la salud mental de NNA trans. Como demuestra el estudio de Guzmán-González, el 68,8 por ciento de personas trans adultas en Chile ha tenido ideación suicida, muchas veces vinculada a contextos de rechazo y abandono institucional en la infancia y adolescencia. Negarles atención temprana y afirmativa perpetúa el riesgo vital”.

Un segundo punto, dice la académica, es que “el PAIG es una política pública legítima, fundada y evaluada. Creado en 2021, no solo es coherente con la Ley 21.120 de Identidad de Género, sino que responde a una necesidad concreta de intervención estatal para reducir factores de riesgo psicosocial. En solo dos años ha acompañado a más de tres mil 200 NNA trans y sus familias. Cuestionar su legitimidad, sin evidencia seria y desde posiciones ideológicas, representa un retroceso grave en políticas públicas basadas en Derechos Humanos”.

El tercer punto por el cual el informe debe ser rechazado, según explica la doctora Faúndez, es que “está sesgado por una agenda ideológica conservadora. El CEI N°57 reproduce sin criterio técnico el Informe Cass del Reino Unido, un documento altamente criticado por comunidades científicas, asociaciones médicas y de Derechos Humanos, tanto por su metodología opaca como por su sesgo político. Su uso en Chile responde más a una campaña internacional de desinformación y odio que a un interés genuino en mejorar políticas de salud”.

De igual forma, apunta la investigadora, este informe “genera un clima de persecución y criminalización. Las propuestas de fiscalización y auditoría masiva (a hospitales, Cenabast, Junji, municipios, Fonasa, etcétera), así como el envío de antecedentes al Ministerio Público, criminalizan a profesionales de salud, familias, niños y organizaciones sociales, por el solo hecho de implementar políticas de apoyo a personas trans. Esto socava la autonomía profesional, infunde temor en quienes acompañan y atienden a NNA trans y socava la confianza en el sistema de salud público”.

Otra de las críticas es que este informe “afecta la gobernanza democrática en materia de salud, ya que sugiere que el Ministerio de Salud debe reformular sus lineamientos técnicos para prohibir tratamientos a menores de edad, desplazando la deliberación ética y clínica del campo profesional hacia un control político regresivo, con implicancias graves en la política sanitaria”.

Finalmente, expone Ximena Faúndez, el referido informe de la Comisión Especial Investigadora N° 57 “reforzaría la desprotección y el abandono institucional. Como bien señala Ravetllat, nuestra sociedad sigue considerando tabú la diversidad de género en la infancia, lo que refuerza la exclusión y la invisibilidad de NNA trans, dejándoles nuevamente sin protección ni reconocimiento, en contradicción con los principios de igualdad y dignidad humana”.

En conclusión, asegura la profesora, “el rechazo del Informe de la CEI N°57 es una acción ética, técnica y políticamente necesaria para resguardar la vida, la dignidad y los derechos de las infancias y adolescencias trans. Su aprobación significaría un retroceso alarmante en la garantía de Derechos Humanos en Chile, institucionalizando la discriminación bajo el disfraz de fiscalización. Es deber del Estado y de sus instituciones asegurar el acompañamiento, cuidado y afirmación de los niños, niñas y adolescentes trans, no someterlos a más violencia estructural. Aprobar este informe es legitimar el abandono. Rechazarlo es un acto mínimo de justicia”.

A todo lo anterior se suma, en palabras de la doctora Ximena Faúndez, el contexto internacional: “Este debate no ocurre en el vacío. La votación coincide con un preocupante giro internacional: solo una semana antes, el gobierno de Donald Trump, a través del Department of Health and Human Services, publicó una ‘revisión de literatura’ sobre la atención de género afirmativa. El documento, realizado en apenas noventa días y de forma anónima, fue presentado como parte de la orden ejecutiva del 28 de enero titulada ‘Protecting Children From Chemical and Surgical Mutilation’. El sesgo político y el desprecio por la evidencia científica en este informe ha sido ampliamente denunciado por organizaciones médicas. (…) Este contexto internacional refuerza la necesidad de una legislación chilena basada en derechos, evidencia científica y empatía social. Nuestra publicación reúne voces de niñes, familias, profesionales y representantes de la academia, y se entrega como una herramienta para comprender, proteger y dignificar a las infancias y adolescencias trans en Chile”.

El libro “Niñeces Trans*” fue entregado junto a una carta que reafirma el deber del Estado de proteger la salud mental y física de las niñeces trans, frente al aumento de discursos discriminatorios y políticas regresivas. La distribución fue realizada por la doctora Ximena Faúndez y Víctor Amor Ríos, integrante del Bloque Salud Trans para Chile.

26 tecnólogas y tecnólogos médicos recibieron su título profesional en el Campus San Felipe

En una emotiva ceremonia realizada en el Campus San Felipe de la Universidad de Valparaíso, 26 nuevas tecnólogas y tecnólogos médicos de la promoción 2022 de la carrera, recibieron su título profesional acompañados de sus familiares y la comunidad universitaria.

La ceremonia fue presidida por el director de Escuela de Tecnología Médica, Andrés Ibarra, y el director de Campus San Felipe, Francisco Pantoja. Además, contó con la presencia de la jefa de carrera, Carolina Tapia, y los jefes de mención, administrativas y docentes de la Escuela.

Los y las exestudiantes que fueron premiados como mejor egresada o egresado por mención fueron los siguientes: Victoria González Cabezas (Imagenología y Física Médica), Valentina Zamorano Guajardo (Oftalmología y Optometría) y Catalina Rojas Moya (Morfofisiopatología y Citodiagnóstico), quien adicionalmente obtuvo el premio “Facultad de Medicina” al destacar durante todo su período estudiantil por su alto rendimiento académico.

En la oportunidad, el recién titulado Héctor Palma hizo uso de la palabra en nombre de la generación de sus nuevos colegas.

Durante la jornada, también se entregó un reconocimiento a docentes que han destacado en las menciones por su excelencia académica y compromiso con la Universidad de Valparaíso y el desarrollo de competencias del cuerpo estudiantil. Se premió a la tecnóloga médica Elena Hepric, al matrón Fernando Espinoza y al tecnólogo médico Eric Fernández.

35 años de la Escuela de Psicología de la Universidad de Valparaíso: Una celebración de historia y comunidad

La Escuela de Psicología de la Universidad de Valparaíso celebró con gran entusiasmo sus 35 años de existencia. La ceremonia se realizó en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales, y reunió a docentes, estudiantes, funcionarios, funcionarias, exalumnos, exalumnas y toda la comunidad vinculada a la carrera, para conmemorar este importante hito.

La celebración estuvo dirigida por la académica y exalumna Verónica Rodríguez, quien abrió el evento con unas emotivas palabras. A continuación, el decano de la FACSO, Gonzalo Lira, quien es exalumno, brindó su saludo, seguido por la intervención del director de la Escuela de Psicología, Carlos Varas, quien destacó el impacto y la importancia de la unidad académica a lo largo de estos 35 años.

Un momento especialmente emotivo fue la presentación de un diaporama que evocó las diferentes etapas y generaciones que han formado parte de la carrera, mostrando las distintas sedes que ha ocupado la Escuela a lo largo de los años y rememorando los momentos más significativos de su historia, conmocionando a los presentes.

Además, la celebración incluyó un conversatorio con destacados profesores que fueron parte fundamental de la formación de la Escuela. Errol Dennis, Liliana Contreras, Francisco Albornoz y Roberto Chiang compartieron anécdotas y vivencias que marcaron su paso por la institución, moderados por la profesora y exalumna Suyen Quezada. Durante esta actividad, los exprofesores fueron reconocidos por su destacada trayectoria en la Escuela y recibieron un caluroso aplauso, reflejando el cariño y respeto de la comunidad.

La ceremonia concluyó con un reconocimiento a la activa participación de toda la comunidad de la Escuela de Psicología, que se unió para hacer de esta conmemoración un momento memorable, celebrando no solo los logros académicos, sino también la fortaleza y el sentido de comunidad que ha caracterizado a la institución durante todos estos años.

Este aniversario no solo fue un recordatorio de la historia de la escuela, sino también un homenaje a todos aquellos que han sido parte de su desarrollo y crecimiento a lo largo del tiempo.

Nota: Constanza Pérez / Fotos: Matías Salazar

35 escolares de la región participan en programa de formación de monitores socioambientales

A fin de crear conciencia sobre la importancia del cuidado del ambiente, la Unidad de Medio Ambiente y Sostenibilidad (UMAS) de la Universidad de Valparaíso está desarrollando el Programa de Formación de Monitores Socioambientales, espacio destinado a jóvenes de cuarto año medio de establecimientos de la región, con el objetivo de fortalecer las capacidades para enfrentar la crisis climática.

Según explica Yenny Olivares, coordinadora de UMAS, este taller forma parte del plan de formación participativa de este año: “Hemos estado trabajando en conjunto con la Vicerrectoría Académica para que sea acorde a las necesidades de este grupo etario, a la vez que nos permita acercar a las y los estudiantes a la gran oferta formativa que la UV tiene para ellos en un futuro cercano”.

Apunta que “estamos iniciando nuestra primera versión con metas por sobre lo esperado: más de sesenta estudiantes postularon a este programa, tuvimos que seleccionar, y hoy 35 estudiantes representantes de diversos establecimientos educacionales y diversas comunas lo integran oficialmente”.

Según detalla la coordinadora de UMAS, el taller considera cuatro módulos, con clases online los viernes y presenciales los sábados, abordando temas que van desde legislación ambiental hasta conflictos territoriales de la región. Destaca que “tenemos pensando cerrar esta primera versión con una actividad en terreno, como corresponde”.

Agrega Yenny Olivares que “estamos muy contentos con el gran interés que ha generado nuestro programa, y esperamos en los próximos años dar oportunidad a más jóvenes interesados en cuidar nuestro entorno”.

Por su parte, Juan Cisterna, profesional encargado de Educación Ambiental de UMAS, quien lidera el programa, enfatiza que la instancia “es una gran oportunidad para facilitar y abrir las puertas de la Universidad a las y los jóvenes de educación media de los distintos sectores de la Región de Valparaíso. Cabe destacar que muchos de ellos provienen de sectores alejados de las grandes comunas, para quienes muchas veces el acceso a estas instancias resulta más dificultoso”.

Añade que “esta formación de monitores busca abarcar diferentes saberes, desde una mirada crítica frente a la crisis climática que vivimos en el día hoy, fomentando el pensamiento y análisis crítico interdisciplinario y buscando la comunión de las diferentes ciencias para pensar nuestros territorios; y por sobre todo, desde un diálogo horizontal que busque relevar la opinión de los y las estudiantes”.

Finalmente, Cisterna afirma que “nos es muy grato saber que estas y estos estudiantes con motivación y compromiso admirable por la protección del medio ambiente, tendrán la oportunidad de entrar a nuestra casa de estudios e integrarse a nuestra comunidad universitaria, estudiando alguna de sus carreras de preferencia, y que quizás en un futuro sean actores relevantes frente al contexto social y climático que vivimos”.

36 nuevos profesionales tituló la Escuela de Gestión en Turismo y Cultura UV

Treinta y seis nuevos profesionales correspondientes a las promociones del segundo semestre de 2022 y primer semestre de 2023 tituló la Escuela de Gestión en Turismo y Cultura (GTC) de la Universidad de Valparaíso, en una ceremonia que se realizó en el auditorio de la Facultad de Arquitectura, con la presencia del decano Alejandro Witt, la vicedecana Ana María Iglesias y el director de GTC, Claudio Rojas, junto a académicos, las y los nuevos profesionales y sus acompañantes.

El decano Witt señaló que “se trata de una instancia importantísima para la comunidad, por eso quiero felicitar a quienes se titulan hoy y a sus familiares y acompañantes que se alegran en esta especial circunstancia. Es un día feliz para los titulantes, que después de un largo camino y arduo trabajo, significativos esfuerzos y sacrificios, han llegado a este destino. En palabras de Konstantino Kavafis y su poema Camino a Itaca, esperamos que hayan disfrutado del viaje más que el destino mismo, porque en este paso por la UV se han hecho de herramientas para la labranza de su propio futuro”.

En tanto, el director de Escuela, Claudio Rojas, destacó que “despedir a cada uno de nuestros estudiantes es motivo de tristeza, pero también de alegría. El sentido de esta instancia tiene que ver con el agradecimiento hacia los nuevos profesionales que hoy se titulan por habernos elegido para realizar este trayecto del período de estudios. Tienen que saber que el cariño y las puertas de nuestra Escuela estarán abiertas siempre”.

En representación de los profesores de la unidad académica, el docente Eduardo Gallardo indicó que “es un honor participar en esta instancia tan relevante en la vida de los estudiantes. Junto con felicitarlos, quiero destacar que hemos sido testigos de su crecimiento, académico y personal, su pasión por el turismo y la cultura, y su compromiso con el bienestar social y de la comunidad. Es muy significativo como profesores haber formado parte de este viaje formativo, donde hemos compartido conocimientos, desafíos y alegrías; cada uno de los nuevos profesionales ha dejado una huella imborrable en esta comunidad universitaria”.

La Escuela de Gestión en Turismo y Cultura tiene como misión formar profesionales competentes y líderes en el análisis, creación, diseño, evaluación y generación de proyectos innovadores frente a los desafíos actuales y futuros de los procesos turísticos y culturales que se originan en los espacios públicos y privados.

Distinciones

Durante la ceremonia, la Escuela reconoció a aquellos estudiantes que rindieron los mejores exámenes de titulación. En la promoción segundo semestre 2022, el premio fue para Camila Ferretto, distinción entregada por el director Claudio Rojas; mientras que en la promoción primer semestre 2023, la distinción fue para Francisca Almeyda, Flor Bonilla, Camila Goecke, Juan Pablo González, María José Lizama y Sebastián Mursell, entregada por la jefa de carrera Patricia Burgos.

También se entregó un reconocimiento a las y los estudiantes que representan los valores y principios del perfil de egreso planteado por la Escuela. Entre los criterios considerados para otorgar este premio se cuentan aspectos académicos, de participación y características personales. Este reconocimiento otorgado por el cuerpo académico y secretarias de la Escuela en votación directa, considera la totalidad de los nuevos profesionales que participan de esta ceremonia. De la generación 2022 el premio fue para Juan Francisco Pávez, y de la generación 2023, para Flor Bonilla, reconocimiento entregado por el académico Alan Muñoz.

En tanto, la Facultad de Arquitectura tiene como tradición reconocer al mejor rendimiento académico de cada promoción, destacando a quienes obtuvieron los más altos promedios de notas, sin asignaturas reprobadas. En la promoción del segundo semestre 2022, el premio fue para Juan Francisco Pavez, mientras que de la promoción del primer semestre 2023, recibieron esta distinción Flor Bonilla, Paulette Casacuberta y Sebastián Mursell, la que fue entregada por el decano Alejandro Witt.

En representación de los recién graduados, la nueva administradora en Turismo y Cultura, Flor Bonilla, hizo uso de la palabra con un emotivo discurso.

Nota: Rodrigo Catalán / Fotos: Denis Isla

37 experiencias innovadoras fueron seleccionadas para integrar libro de Undécima Jornada de Innovación en Desarrollo Curricular y Buenas Prácticas Pedagógicas

Un total de 37 experiencias innovadoras fueron seleccionadas por la Universidad de Valparaíso para ser publicadas en el libro digital de la Undécima Jornada de Innovación en Desarrollo Curricular y Buenas Prácticas Pedagógicas. Estas propuestas, desarrolladas por docentes de diversas unidades académicas, destacan por su impacto en el aprendizaje, su aporte a la innovación pedagógica y su alineación con los principios del Nuevo Modelo Educativo Institucional.

La versión de este año del libro incluirá experiencias agrupadas en torno a cuatro ejes temáticos, definidos en las bases de la jornada: “Desarrollo y evaluación de experiencias didácticas para un aprendizaje significativo”: iniciativas que promueven el uso de metodologías activas y estrategias innovadoras para fortalecer el aprendizaje de los estudiantes; “Bienestar de la comunidad universitaria”: experiencias que integran acciones de promoción de la salud psicoemocional, física y social, contribuyendo a un entorno educativo integral y equitativo; “Integración de la Inteligencia Artificial en los procesos de enseñanza aprendizaje”: propuestas que incorporan tecnologías emergentes para personalizar y mejorar las estrategias pedagógicas; y “Mejoramiento continuo y seguimiento curricular”: experiencias enfocadas en monitorear trayectorias formativas y garantizar la coherencia entre los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Un gran avance para este año es que el libro contará con código ISBN y DOI, lo que asegura su relevancia y visibilidad académica. Además, estará disponible para su lanzamiento oficial durante la próxima Jornada de Buenas Prácticas, que se realizará el viernes 10 de enero de 2025. Este logro refleja el compromiso institucional con la excelencia y la difusión del conocimiento generado por la comunidad universitaria.

La selección de estas experiencias estuvo a cargo de una comisión compuesta por representantes de distintas áreas y unidades de la UV, quienes llevaron a cabo una evaluación rigurosa y transparente para garantizar la calidad de las propuestas seleccionadas.

Semana Formativa 2025

En paralelo, la UV anunció la Semana Formativa 2025, que se llevará a cabo en distintas fechas, según las Facultades y Campus. En Viña del Mar y Valparaíso, la semana se desarrollará entre el lunes 6 y el viernes 10 de enero, mientras que en los Campus San Felipe y Santiago tendrá lugar del martes 14 al jueves 16 de enero.

La Semana Formativa busca consolidar un espacio de aprendizaje colaborativo, incentivando el intercambio de ideas y estrategias que beneficien el desarrollo integral de los estudiantes y fortalezcan las competencias pedagógicas del cuerpo docente.

Más información sobre el programa, las actividades y el proceso de inscripción está disponible en este enlace.

Innovación y calidad educativa

Con estas iniciativas, la Universidad de Valparaíso reafirma su compromiso con la calidad educativa, la innovación pedagógica y la formación integral de los estudiantes. La publicación de las experiencias seleccionadas con código ISBN y DOI más la realización de la Semana Formativa reflejan el esfuerzo institucional por mantener la docencia a la vanguardia, inclusiva y pertinente.

La Unidad de Gestión Curricular y Desarrollo Docente, la Dirección General de Pregrado y la Vicerrectoría Académica invitan a todos los académicos y académicas a participar activamente en las actividades programadas, aprovechando estas oportunidades para fortalecer sus prácticas pedagógicas, compartir experiencias y contribuir al desarrollo de una comunidad educativa más sólida y colaborativa.

41 estudiantes pertenecientes a la décimo sexta promoción de la Escuela de Educación Parvularia UV recibieron su título profesional

Cuarenta y un estudiantes pertenecientes a la décimo sexta promoción de la Escuela de Educación Parvularia de la Universidad de Valparaíso recibieron su título profesional. La ceremonia de entrega de sus respectivos diplomas se realizó en el auditorio de la sede Hontaneda y fue encabezada por la directora de ese plantel, Luz Aravena. Asistieron docentes, familiares y amigos de las jóvenes.

La nueva generación de la Escuela de Educación Parvularia de la UV estuvo integrada por las siguientes personas, que recibieron su título en las menciones que a continuación se señalan:

Mención Promoción en Salud: Francine Alarcón Macías, Javiera Choque Araneda, Jazmín Díaz Valencia, Josefa Díaz Carvajal, Francisca Espejo Pereda, Jazmín Contreras, Josabet Gallardo Castro, Piara Gallardo Guerrero, Fernanda García Villaseca, Renata Guerra Ramos, Pierina Gutiérrez Muñoz, Sofía León Suazo, Neko Lieppe García, María Jesús Montecinos Echenique, Rosa Orellana Bruna, Atalia Osorio Labarca, Nicol Pérez Mercado, Javiera Pinto Estragues, Francisca Silva Arriagada, Yasna Soto Gallegos, Nélida Terraza Tapia y Julissa Trujillo Núñez.

Mención Comunicación y Trastornos del Lenguaje: Paula Acevedo Cardoza, Valentina Aguilera Armijo, Gabriela Astorga Figueroa, Karla Campos Pizarro, Belén Cisternas Arancibia, Aratza Gálvez Díaz, María José González González, Camila González Zúñiga, María José Lazo Israyy, Constanza Loyola Paz, Macarena Molina Arriagada, Yessenia Paredes Mora, Marion Salinas Olguín, Andrea Sánchez Pacheco, Milenka Santis Montenegro, Fernanda Sepúlveda López, Ignacia Tapia Farfán, Vanesa Wallis Herrera y Florencia Zapata Loyola.

Tras la entrega de los diplomas de título, intervino Valentina Aguilera Armijo, quien en representación de su promoción agradeció al equipo de docentes de la Escuela por la formación recibida.

Premios

Durante la ceremonia, la Escuela de Educación Parvularia también distinguió a quienes destacaron durante su proceso de formación académica.

El Premio Facultad de Medicina, que se otorga a quien obtiene las calificaciones más altas de su promoción, lo obtuvo Yessenia Paredes Mora.

Asimismo, se distinguió a quienes evidenciaron un integrado dominio teórico práctico de los saberes abordados en cada mención. En la mención Comunicación y Trastornos del Lenguaje el premio también recayó en Yessenia Paredes Mora, mientras que en la mención Promoción en Salud, se lo adjudicó Nélida Terraza Tapia.

Esta última se hizo merecedora además del Premio Identidad Profesional, que la Escuela concede a la titulada que reúne las condiciones y representa fielmente la identidad profesional de la educadora de párvulos de la Universidad de Valparaíso.

42 nuevos profesionales tituló la Escuela de Diseño UV

Un total de cuarenta y dos nuevos profesionales tituló la escuela de Diseño de la Universidad de Valparaíso, treinta correspondientes al segundo semestre del 2022 y doce pertenecientes al primer semestre del año 2023.

La ceremonia se realizó en el auditorio de la Facultad de Arquitectura y contó con la presencia de la vicedecana Ana María Iglesias y el director de la Escuela de Diseño, Alejandro Osorio, junto a académicos, familiares y amigos de los nuevos profesionales.

En su discurso, Alejandro Osorio destacó que “una de las tradiciones más importantes para esta unidad académica es la ceremonia de titulación, sin duda, uno de los días más relevantes también para los nuevos profesionales y sus familias”.

“Encontrarnos después de cinco años de un arduo trabajo, donde todos hemos conocido este esfuerzo, significa parte del temple de la formación que han tenido, que los proyecta en la disciplina para el trabajo profesional que cada día es más demandante”, añadió.

“Tenemos la confianza, junto con el cuerpo académico presente, que hemos entregado las herramientas necesarias para que se desenvuelvan en este largo camino que continúa en la profesionalización de la disciplina, donde cada uno de ustedes pondrá en valor lo que pudieron aprender”, explicó.

El director invitó a “los nuevos profesionales que hoy reciben su constancia de título que más adelante vengan a contar sus experiencias en el ámbito del trabajo, especialmente para las nuevas generaciones de estudiantes de esta Escuela”.

Premios

En la generación segundo semestre 2022, el Premio Facultad de Arquitectura, que se entrega al mejor rendimiento académico en promedio por años de estudio, fue para Romina Bahamondes, Cristóbal Fuentes y Antonia Fuentes, quienes también recibieron el Premio Escuela de Diseño al mejor proyecto de título y promedio de notas de su generación.

Para los titulados del primer semestre 2023, el Premio Facultad de Arquitectura fue para Eduardo Arriagada, mientras que el Premio Escuela de Diseño se lo llevó Marco Torres.

Los nuevos profesionales que hicieron uso de la palabra en representación de sus compañeros fueron Camila Morales y Marco Torres.

42 profesores de 19 unidades académicas que cursaron la décima versión del Diplomado en Docencia Universitaria UV recibieron sus certificados

Postítulo es impartido por la Escuela de Psicología, con el respaldo de la Unidad de Gestión Curricular y Desarrollo Docente de la Vicerrectoría Académica.

Con la entrega de los correspondientes certificados a los 42 académicos y académicas que durante 2025 cursaron y aprobaron con éxito el programa, concluyó la décima versión del Diplomado en Docencia Universitaria, postítulo que imparte la Escuela de Psicología de la Universidad de Valparaíso con el respaldo de la Unidad de Gestión Curricular y Desarrollo Docente de la Vicerrectoría Académica de esta casa de estudios.

La ceremonia de clausura tuvo lugar en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales y a ella asistieron el rector Osvaldo Corrales; el vicerrector académico, Carlos Becerra; la directora general de Pregrado, Virginia Sánchez; la directora general de Postgrado y Postítulo, Angélica Mosqueda; el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Gonzalo Lira; el director de la Escuela de Psicología, Carlos Varas; el coordinador de la Unidad de Gestión Curricular y Desarrollo Docente, César González, y la coordinadora del diplomado, Francisca Bernal, entre otras autoridades.

La décima versión del Diplomado en Docencia Universitaria reunió finalmente a cuarenta docentes adscritos a diecinueve escuelas y unidades académicas pertenecientes a nueve Facultades —Arquitectura, Ciencias Económicas y Administrativas, Ciencias Sociales, Derecho, Farmacia, Humanidades y Educación, Ingeniería, Medicina y Odontología— y a dos profesionales de reparticiones administrativas vinculadas al nivel central, lo que refleja la diversidad y transversalidad de su propuesta formativa.

Este aspecto fue resaltado de manera especial por el vicerrector académico, quien en el discurso que pronunció en la ocasión sostuvo que este postítulo representa un espacio formativo clave para avanzar hacia una docencia situada, reflexiva y crítica, capaz de dialogar con los desafíos actuales de la educación superior.

“Por ello apunta a promover prácticas pedagógicas centradas en el aprendizaje, la equidad y la innovación, en línea con los procesos de aseguramiento de la calidad y la acreditación”, afirmó Carlos Becerra.

Sus palabras fueron complementadas por el rector, quien en primer término se dirigió a las y los integrantes de la nueva cohorte para agradecerles su compromiso con la docencia. Acto seguido, destacó el hecho de que este diplomado haya cumplido una década y esté plenamente vigente.

“Como Universidad estamos comprometidos con la formación de excelencia. En ese sentido, este programa es un ejemplo de ello, una estrategia de transformación de las actividades que a diario realizan nuestros profesores y profesoras, pero también y —sobre todo— de transformación de vidas. Porque mejorar la práctica y la calidad de los procesos pedagógicos beneficia y busca generar cambios tanto en quienes los realizan como en sus beneficiarios: las y los estudiantes”, aseveró Osvaldo Corrales.

Valoración y memoria

En representación de los 42 académicos y académicas que durante 2025 cursaron y aprobaron el Diplomado en Docencia Universitaria habló Macarena Mena, profesora de la Escuela de Psicología. Durante su intervención, la docente valoró los contenidos de su plan de estudios y la posibilidad que brinda a quienes lo cursan de actualizar saberes y metodologías.

La actividad concluyó con la exhibición y entrega —en formato digital— de una memoria conmemorativa de los diez años de existencia de este programa de postítulo, documento que sistematiza su evolución a lo largo del tiempo y el impacto que ha tenido en la formación pedagógica de la Universidad de Valparaíso. Dicha memoria se encuentra disponible en este enlace.

Nota: Gonzalo Battocchio / Fotos: Denis Isla

43 niñas y niños de la Escuela Municipal de Pulín fueron recibidos por estudiantes de Pedagogía en Música UV

Cuarenta y tres niños y niñas de la Escuela Municipal de Pulín, establecimiento rural de la Región de O’Higgins, fueron recibidos en el Parque Cultural de Valparaíso por las y los estudiantes de la carrera de Pedagogía en Música de la UV, en una actividad de vinculación que tuvo un doble objetivo: impactar en la formación artística e integral del grupo de escolares, y hacer ver a quienes se están formando como docentes el valor del trabajo rural, una opción real para ejercer la pedagogía.

El grupo de escolares fue recibido por el profesor Paul Hernández, coordinador de la visita; la decana subrogante de la Facultad de Humanidades y Educación, Ángela Vallejos, y el director de la carrera de Pedagogía en Música, Pablo Palacios. La visita consistió en un encuentro con los elencos de la carrera: Camerata Vocal, Planeta Minimal y Banda Asure.

La visita fue coordinada con Juan Pablo Martínez, coordinador pedagógico del Centro La Matriz Arte y Cultura de San Fernando, y el profesor de Música de la Escuela Municipal de Pulín, Cristian Galarce, quien es exalumno de la Universidad de Valparaíso.

Según explica Juan Pablo Martínez, “esta visita se realiza en el marco de la actividad cultural de uno de los talleres que se está gestando en la Escuela Municipal de Pulín, en la comuna de Litueche, en la Región de O’Higgins. Esta escuela es beneficiaria del Programa Talleres Artísticos Mineduc, programa que está funcionando desde el año 2015, mediante el que 18 escuelas de nuestra región son beneficiarias del Fortalecimiento del Desarrollo de las Artes en Espacios Formales de Educación. Es un programa que financia al artista educador, que en este caso es Cristian Galarce, y cuya ejecución está a cargo de La Matriz Arte y Cultura”.

Añade Martínez que de acuerdo a los datos arrojados por una investigación de la Universidad de O’Higgins sobre del estado de la educación artística en esa región, “hay un déficit en especialistas en educación artística. Más del setenta por ciento son profesores de enseñanza básica que se hacen cargo de estos ramos, con mucho esfuerzo pero en desmedro del desarrollo no solamente de las habilidades artísticas, sino del desarrollo humano más integral de los estudiantes. Por otro lado, está el déficit en infraestructura que existe en nuestra región. Esta brecha se agudiza cada vez más en la medida en que nos vamos adentrando en los territorios, donde hay menos conectividad y por lo tanto menos posibilidades de acceso”.

Por todo ello, apunta, “para nosotros como La Matriz es muy importante este encuentro, que creemos que no es solamente una actividad significativa para los niños, niñas, jóvenes y docentes que vienen de la Escuela Pulín, sino para la comunidad de la carrera de Pedagogía en Música, porque viene a generar un encuentro entre dos mundos: entre el mundo rural y el mundo académico. El mensaje que queremos entregar acá es que la escuela rural es una oportunidad para desarrollarse profesionalmente. Por lo tanto mirarlo desde ahí, en plena etapa de formación, es un llamado a los estudiantes y a los académicos, que ya nos han recibido muy bien y están muy interesados en seguir vinculándose con la región y dar respuesta entre todos a esta realidad que vivimos en la Región de O’Higgins”.

Detalló que el grupo de niños que visitó Valparaíso “son todos hijos de personas que trabajan en el campo y en el turismo. Son niños que nunca han tenido la posibilidad de viajar a la Región de Valparaíso. Y la visita sí o sí tenía que incluir un paseo a la playa”.

Salir a lo rural

Por su parte, la decana subrogante Ángela Vallejos valoró especialmente el significad de esta actividad en la formación de las futuras y futuros profesores: “En la Facultad de Humanidades y Educación apostamos a que nuestros estudiantes tienen que salir a lo rural: ahí es donde se hace la verdadera función de profesor, el docente llega a aportar lo que sabe y a aprender. Es una gran apuesta”.

Destacó asimismo que este encuentro “para los niños y niñas que vienen puede ser un cambio de paradigma, y para nuestros estudiantes también. Es darse cuenta de que la educación es esto: que se hace en el día a día, persona a persona. Al hablar del sistema todos dicen que la educación en Chile está mal, pero no es así: lo que cada uno puede hacer por un niño o una niña genera un movimiento en cadena que siempre va a ser positivo. Esperamos que así sea, para nuestros estudiantes y para los niños que nos visitan. Esta no es la primera actividad de este tipo, y esperamos de aquí en adelante tener más de estas instancias, que vengan de las escuelas a visitarnos y que nosotros también salgamos de la Facultad”.

 

47 estudiantes de Trabajo Social recibieron investidura que marca inicio de sus prácticas integradas

En el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales, la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Valparaíso realizó el acto de investidura de las y los 47 estudiantes que inician sus prácticas integradas, marcando el inicio en sus carreras del ejercicio en terreno.

La ceremonia fue encabezada por el director de la Escuela de Trabajo Social, Mauricio Ureta, y la secretaria de Facultad, Cecilia Concha. Les acompañaron el jefe de Línea de Prácticas, Raúl Hozven; los profesores y profesoras de la asignatura de Práctica Integrada, Jemima Fernández, Patricia Castañeda, Sara Salum, Héctor Díaz y Ketty Cazorla, además de socios comunitarios, representantes de la Dirección de Desarrollo Comunitario de la Municipalidad de Valparaíso, Gendarmería de Chile, Corporación de Asistencia Judicial de la Región de Valparaíso, Centro Gerópolis, Dirección de Desarrollo Comunitario de la Municipalidad de Viña del Mar, Servicio Local de Educación Pública de Valparaíso y Delegación Provincial de Quilpué.

La investidura es el rito que marca el inicio de las experiencias prácticas del estudiantado, en una primera aproximación al contacto con la realidad social, a través de  las  instituciones  que  asumen  un  rol preponderante como socios comunitarios. En la práctica integrada, los y las estudiantes profundizan en el conocimiento, comprensión y diseño de procesos de intervención social situada, que les permiten generar un debate reflexivo frente a los actores y actrices claves, ante problemáticas sociales evidenciadas en contextos disciplinares reales, pudiendo analizar la actuación profesional desde sus dimensiones teórica, práctica, metodológica y ética. La práctica integrada es la instancia en que los y las estudiantes encarnan las competencias genéricas que caracterizan el sello UV.

En la ocasión, hicieron uso de la palabra Mauricio Ureta, director de la Escuela de Trabajo Social, Mauricio Ureta; Lorena Carmona, asistente social del Centro Jurídico y Social La Calera de la Corporación de Asistencia Judicial de Valparaíso, en representación de las instituciones que reciben a estudiantes en práctica; Raúl Hozven, jefe de Línea de Prácticas de la Escuela de Trabajo Social, y la secretaria de Facultad, Cecilia Concha.

Estudiantes

Manuel Antonio Acevedo Venega
Verónica Andrea Allende Caro
Daniela Monserrat Apablaza Videla
María de los Ángeles Arancibia Miranda
Sofía Ignacia Baranda Koscina
Javiera Esther Barros Olivares
Xiomara Antonia Bermúdez Bustos
Daniela Alejandra Caneo Rojas
Benjamín Patricio Castillo Rodríguez
Catalina Antonia Cortés Cabezas
Valentina Scarlett Cortés Olivares
Valentina Belén Durán Sandoval
Eva Krisna Gallardo Meyer
Melany Gallardo Arcos
Mariana Gallardo Farías
Gabriela Garrido Salinas
Michelle Antonia Goldschmidt Velásquez
Rosario Andrea González Carvajal
Daniela Alejandra González Allendes
Mabel Beatriz González Polanco
Miguel Hinostroza Muñoz
Javiera Antonia Ibaceta González
Andrea Saray Jofré Pulgar
Sebastián Andres Leiva Pizarro
Anahi Selena Lemus Mora
Constanza Camila Andrea Macchiavello Jarrett
Camila Fernanda Medina Valdés
Ignacia Antonia Navarro Valencia
Alexandra Jesús Núñez Zamora
Camila Katharina Oliva Vargas
Gustavo Andrés Orellana Haltenhoff
Valentina Andrea Parraguez Hugueño
Amanda Emilia de los Ángeles Pedernera Vega
David Andrés Pino Wittenberg
María Lilian Piñones Aguilera
Mikaela Monserrath Pizarro Cisternas
Catalina Preuss Salomón
Larissa Razeto Oliva
Constanza Ximena Reyes Pérez
Javiera Alejandra Rojas Herrera
Tatiana Patricia Rojo Rojas
Alexander Andrei Guillermo Suárez González
Lidia Paz Torres López
Victoria Ignacia Varela Aliste
Ana Belén Vera Romero
Rocío Fernanda Villarroel Salinas
Laura Teresa Zamora Vicencio

Fotos: Matías Salazar

47 participantes se graduaron en octava versión del Diplomado en Docencia Universitaria de la UV

En una ceremonia que estuvo encabezada por el vicerrector académico, Carlos Becerra, se realizó el cierre de la octava edición del Diplomado en Docencia Universitaria. En la versión 2023 del programa, se graduaron 47 participantes, pertenecientes a ocho Facultades y 18 unidades académicas, con representación de diez participantes del Campus San Felipe y uno del Campus Santiago, así como dos funcionarios no académicos.

El objetivo del DDU es fortalecer las competencias pedagógicas de quienes imparten clases en la casa de estudios, para lograr un proceso formativo de calidad, orientado hacia el logro de competencias y aprendizajes en el estudiantado. Está anidado en la Escuela de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales, y su coordinadora es Francisca Bernal.

El acto contó con la presencia del decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Gonzalo Lira; la directora general de Pregrado, Virginia Sánchez; el director de la Escuela de Psicología, Carlos Varas; la coordinadora del Diplomado, Francisca Bernal, y la coordinadora de la Unidad de Gestión Curricular y Desarrollo Docente, Claudia Schiattino.

En la ocasión, hicieron uso de la palabra Carlos Varas, director de la Escuela de Psicología; Rodrigo Fuentes, profesor de la Escuela de Odontología y tutor del programa, y Claudio Vergara, académico de la Escuela de Arquitectura y alumno de la promoción 2023 del Diplomado en Docencia Universitaria. Al cierre, intervino el vicerrector académico, Carlos Becerra.

Contexto institucional

En la oportunidad, el vicerrector Becerra felicitó a las y los participantes por su esfuerzo y compromiso, a la vez que agradeció el trabajo del equipo que lleva adelante el Diplomado. Asimismo, hizo propicia la ocasión para entregar un contexto institucional, refiriéndose al proceso de matrícula, que en estos días se está verificando para las vías de ingreso especial, con una meta de 700 matriculados y matriculadas.

Señaló que “el 16 de enero conocemos los resultados de los seleccionados y seleccionadas de nuestra Universidad, y esperamos tener un buen proceso. El 17, 18 y 19 tenemos la matrícula regular y de ahí seguimos matriculando hasta marzo; esperamos terminar, ojalá, con tres mil 600 matriculados y matriculadas en primer año, que es lo que nos permite crecer el sistema de acceso este año”.

Afirmó asimismo Becerra que la expectativa es positiva, ya que tras el complejo cuadro que dejó la pandemia, “recuperamos la matrícula el año pasado y esperamos seguir en esa línea, sobre todo con una acreditación institucional de seis años y con tan buenas acreditaciones y certificaciones de nuestras carreras”.

A la  vez, el vicerrector apuntó que “esta matrícula no tiene sentido si no tenemos la implementación de nuestro Modelo Educativo, y es ahí donde ustedes, como académicos y académicas, funcionarios y funcionarias que realizan docencia, se hacen cargo de la labor de implementación del Modelo Educativo en cada una de sus disciplinas. Por lo tanto, un proceso tan relevante como la matrícula de primer año y de cursos superiores, tiene un sentido en el contexto de la docencia y de la formación disciplinar. Por lo tanto, yo agradezco toda su acción en esa línea”.

Finalmente, Carlos Becerra relevó la retroalimentación que en el DDU cada año realizan académicos y académicas, que junto con permitir ir actualizando el Diplomado, aporta al desarrollo de la interdisciplinariedad, en tanto se constituye en un espacio de encuentro para el trabajo en conjunto.

Diplomados y diplomadas

Jorge Acevedo Bastías, Escuela de Construcción Civil
Margot Aliste Ibaceta, Escuela de Enfermería Campus San Felipe
Sylvana Alvarado Rojas, Escuela de Medicina Campus San Felipe
Marcelo Arancibia Meza, Escuela de Medicina
Romina Araya de Pablo, Escuela de Arquitectura
Astrid Arévalo Salinas, Escuela de Medicina
Simone Baldanzi, Escuela de Biología Marina
Liliana Bustos González, Escuela de Enfermería 
Álvaro Bustos Rubilar, Instituto de Matemáticas
Carlos Céspedes Aravena, Escuela de Diseño
Constanza Cisternas Vargas, Escuela de Medicina Campus San Felipe
Bastián Cornejo Kunz, Escuela de Construcción Civil
Sebastián Correa Araya, Escuela de Ingeniería Civil Oceánica
Manuel Cuevas León, Escuela de Ingeniería en Negocios Internacionales
Mauricio Embry Ovando, Escuela de Odontología
Nicolle Espinoza Sepúlveda, Escuela de Enfermería 
Guillermo Espinoza Vega, Adquisiciones San Felipe
Annkarys Gómez Polanco, Programa APPA
Víctor Gudiño Gacitúa, Laboratorio Biología Marina
Karen Hansen Garay, Escuela de Odontología
Luis Felipe Hermosilla Fariña, Escuela de Diseño
Francisca Herrera Ponce, Escuela de Obstetricia y Puericultura
Pilar Illanes Arellano, Escuela de Tecnología Médica Campus San Felipe
Ivonne Jaime Celedón, Escuela de Enfermería Campus San Felipe
Andrea Jara Fuentes, Escuela de Fonoaudiología
Carlos Jara Gutiérrez, Escuela de Kinesiología
Karin Jerez Hidalgo, Escuela de Obstetricia y Puericultura
Scarlett Lever Torres, Escuela de Ingeniería Civil Biomédica
Víctor López Casanova, Escuela de Auditoría, Valparaíso y Santiago
Carolina Magni Acevedo, Escuela de Enfermería Campus San Felipe
Carmen Gloria Muñoz Bühler, Escuela de Odontología
Paula Nam Donoso, Escuela de Obstetricia y Puericultura
Enzo Niccoli Merello, Escuela de Odontología
Cristian  Olguín Álvarez, Escuela de Medicina
Carla Olguín Llanos, Escuela de Administración Pública
Ricardo Pérez Abarca, Escuela de Enfermería Campus San Felipe
Cecilia Porto Fuentes, Escuela de Trabajo Social 
Tegualda Quiroga Corvalán, Escuela de Arquitectura
Julio Riquelme Alcázar, Escuela de Medicina
Francisca Rojas Toledo, Escuela de Enfermería San Felipe
Francisco Sotomayor López, Escuela de Trabajo Social 
Sebastián Vega Toro, Escuela de Medicina
Camila Vera Montenegro, Escuela de Medicina Campus San Felipe
Claudio Vergara Vera, Escuela de Arquitectura
Marcela Villalón Acevedo, Escuela de Tecnología Médica 
Ximena Villanueva Benguria, Escuela de Medicina
Johnny Yáñez Pizarro, Escuela de Medicina

Fotos: Matías Salazar / Nota: Lorena Ruiz