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III Jornadas de Toxicología UV abordan nuevos desafíos para anticipar riesgos y prevenir daños en salud

09 octubre 2026

Biomarcadores, contaminantes emergentes y toxicología en atención primaria de salud fueron parte de las materias abordadas por ocho conferencistas en este encuentro, que cada dos años reúne a académicos, estudiantes de pre y postgrado, y graduados del Magíster en Toxicología de la Universidad de Valparaíso.

Con el propósito de actualizar conocimientos y analizar los principales desafíos que enfrenta actualmente la toxicología, se desarrollaron las Terceras Jornadas de Toxicología de la Universidad de Valparaíso, instancia que lidera la doctora María Fernanda Cavieres, directora del Magíster en Toxicología de la casa de estudios, único programa del país dedicado a formar especialistas en esta área.

La actividad, que se transmitió vía streaming, reunió a la directora general de Postgrado y Postítulo de la UV, Angélica Mosqueda; la decana de la Facultad de Farmacia, Caroline Weinstein; el vicedecano Juan Ojeda, y junto a profesores, estudiantes de pre y postgrado, y graduados del programa.

El evento, realizado cada dos años, constituye un espacio de encuentro para quienes forman parte del Magíster en Toxicología de la UV. La doctora Cavieres, quien dio las palabras de bienvenida a la jornada, destacó precisamente ese carácter.

“Esta es una actividad que valoramos enormemente porque los expositores son exclusivamente profesores, estudiantes y graduados del programa. Se convierte en una verdadera oportunidad de homecoming, un reencuentro cada dos años para compartir café, hablar de ciencia y debatir sobre las distintas líneas de la toxicología que a cada uno le apasionan y que hoy desarrolla en su vida profesional”, señaló.

Ponencias de alto nivel

El programa desplegó ocho ponencias de alto nivel que abordaron desde la salud ocupacional hasta contaminantes emergentes: Reynaldo Concha Maureira con “La tecnología, la toxicología y los desafíos en Chile”; Jackeline Torrijos Silva con “Carga anticolinérgica en personas mayores: importancia de la detección temprana en atención primaria de salud”; Daniel Rebolledo Fuentes con “De la concentración al riesgo: ¿Cuál es la toxicidad de un contaminante emergente?”; Guillermo Lermanda Holmgren con “Análisis de la medición de ciclofosfamida en orina como biomarcador de exposición laboral”; Nicole Roldán Montenegro con “Del análisis químico al riesgo oncológico: biomarcadores de exposición y efecto en metaloides”; Marcelo Verdugo Cáceres con “Herramientas analíticas para la determinación de biomarcadores toxicológicos”; y Mohammad Yaseen Abassi con “Connecting exposure, biomarkers and health effects: the contribution of PBPK modelling to 21st-century toxicology”.

“Esta jornada refleja lo que hacemos en el magíster: una toxicología moderna alineada con los temas emergentes que se debaten a nivel global, como las nuevas metodologías para monitorear las exposiciones que causan toxicidad. El hilo conductor son los biomarcadores, pero bajo un cambio de paradigma importante. Durante mucho tiempo se utilizaron para medir exposición o verificar efectos en laboratorio posterior al contacto. Hoy nos proyectamos hacia modelos in silico y computacionales basados en ciencia de datos, que no solo optimizan la evaluación, sino que permiten predecir la toxicidad desde lo teórico, apuntando a reemplazar el uso de modelos animales vivos. En definitiva, la toxicidad ya no solo se evalúa: ahora se predice”, explicó.

La investigadora agregó: “Para poder desarrollarse, un país necesita de la toxicología y de profesionales formados académica y científicamente en esta área. Cualquier avance industrial o económico que genere residuos va a provocar una carga de exposición, no solo para los ecosistemas, sino para las propias personas. La toma de decisiones en esta materia debe contar con el criterio de un toxicólogo, no hay otra vía. Por ello, Chile necesita esta disciplina y en la Universidad de Valparaíso estamos formando a los toxicólogos que el país requiere”.

La toxicología tiene rostro territorial

Por su parte, la directora general de Postgrado y Postítulo de la Universidad de Valparaíso, Angélica Mosqueda, encargada de la inauguración del encuentro, centró sus palabras en la estrecha relación entre la evidencia científica, la prevención en salud y el compromiso territorial.

“El lema que nos convoca no es casual. Durante el siglo XX, la toxicología respondió a una pregunta esencialmente clínica: qué sustancia produjo el daño y cómo tratarlo. Hoy esa interrogante sigue siendo indispensable, pero es insuficiente. La disciplina ha transitado desde el estudio del agente tóxico aislado hacia la comprensión de la exposición como un fenómeno acumulativo, múltiple y presente a lo largo de la vida. Para Chile y nuestra región esta agenda no es abstracta: la historia del arsénico en el norte, las crisis en Quintero y Puchuncaví, la exposición a plaguicidas agrícolas o los impactos de la minería nos recuerdan que la toxicología tiene rostro territorial. Sus preguntas nacen en laboratorios, pero sus respuestas se juegan en las comunidades, los espacios de trabajo y las políticas públicas. Por ello, avanzar desde la exposición hacia la prevención tiene un sentido estratégico para una universidad pública y regional como la nuestra, llamada a traducir el conocimiento en evidencia útil y protección concreta para la salud de las personas”, planteó.

Desde esta perspectiva, la prevención requiere diálogo entre distintas áreas del conocimiento. Medicina, enfermería, química y farmacia, salud pública, ciencias ambientales y derecho, entre otras disciplinas, están llamadas a colaborar frente a riesgos que evolucionan con rapidez.

“En este escenario, la formación de postgrado adquiere un rol estratégico: la actualización continua, la investigación aplicada y la práctica basada en la evidencia son condiciones necesarias para responder a riesgos que evolucionan más rápido que los marcos regulatorios. Espacios como este nos permiten poner en diálogo la evidencia científica con la experiencia cotidiana de quienes enfrentan estos problemas. Agradezco al Magíster en Toxicología por el trabajo riguroso que hizo posible este encuentro y los invito a tender puentes entre disciplinas, tejiendo redes de colaboración para que la prevención deje de ser el último eslabón de la cadena y se convierta en el punto de partida”, expresó.

Al cierre de la actividad, la decana de la Facultad de Farmacia, Caroline Weinstein, enfatizó el valor estratégico de la formación especializada para responder a estos desafíos.

“Estoy muy orgullosa del trabajo liderado por la doctora María Fernanda Cavieres, tanto en la organización de esta jornada como en la conducción del Magíster en Toxicología. La toxicología es una disciplina imprescindible en el escenario actual, marcado por la proliferación de contaminantes, sustancias químicas y diversos factores que impactan la salud pública. El lema del seminario reflejó con precisión esta realidad y las presentaciones de los expositores estuvieron al más alto nivel”, sostuvo.

La doctora Weinstein valoró la participación de graduados del programa, una presencia que, a su juicio, demuestra que la formación de postgrado trasciende el período de estudios y permite mantener una red profesional vinculada con la salud pública y la innovación.

Interdisciplina valorada

Ese intercambio interdisciplinario fue uno de los aspectos valorados por los asistentes. Para Max Romero, estudiante del programa, las jornadas permiten ampliar la mirada más allá de su ámbito de especialización.

“Estas jornadas han sido de gran interés, especialmente por cómo abordan la necesidad de fortalecer la atención primaria de salud, que es el foco de cuidado de toda la población. En lo personal, me permite ampliar mi perspectiva más allá del análisis químico molecular y conectar con áreas como la salud ocupacional o la toxicología agrícola. Existe una necesidad imperiosa de dar a conocer la disciplina, y contar con un programa de postgrado como el de la Universidad de Valparaíso es un avance clave para seguir consolidando una red multidisciplinaria de profesionales que aporte a la sociedad chilena”, dijo.

Mientras que Armando Peña, estudiante de Ingeniería Civil Ambiental, destacó: “La verdad es que siempre me ha parecido muy interesante asistir a este tipo de instancias, porque hay mucho conocimiento disponible y con profesionales enfocados en disciplinas muy variadas. Siento que es un espacio muy enriquecedor que uno como estudiante puede aprovechar para lograr una formación más integral y, a la vez, mucho más profunda de todo lo que se expone. La toxicología es muy importante en el ámbito ambiental, porque algo tóxico se podría definir como un elemento que no debería estar ahí y que genera un daño al medioambiente y a las personas. Por eso, el estudio de estas sustancias es muy relevante, porque nos permite adquirir el conocimiento necesario para abordar esta problemática, planteando soluciones y mejoras concretas”.

Nota: Pamela Simonetti / Fotos: Matías Salazar

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