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Coordinadora de Clínica Jurídica y de DDHH de la UV aporta mirada formativa a proceso creativo de obra teatral sobre memoria y derechos humanos

30 marzo 2026

Profesora Inés Robles dictó una clase para actrices de la compañía Ignorante Teatro, en el marco de la preparación del montaje “Los dominios perdidos”.

Con el objetivo de entregar herramientas de contextualización histórica, jurídica y de derechos humanos para nutrir el proceso creativo de la obra teatral “Los dominios perdidos”, la coordinadora de la Clínica Jurídica y de Derechos Humanos de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, profesora Inés Robles, dictó recientemente una clase dirigida a actrices de la compañía Ignorante Teatro, en el marco de un proyecto financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (Fondart), que contempla la creación de una trilogía de montajes escénicos.

La instancia se desarrolló en el contexto de la referida obra, tercera parte de una trilogía que aborda como eje central las voces silenciadas y el arte interrumpido de artistas detenidos desaparecidos y ejecutados políticos durante la dictadura civil militar en Chile (1973-1990).

Según explicó la académica, quien además es directora de la Escuela de Derecho, la clase tuvo como propósito principal entregar herramientas de contextualización histórica y jurídica para el proceso creativo de las actrices, detallando que “se trató fundamentalmente de revisar la situación de Chile durante la dictadura, conocer las violaciones a los derechos humanos, las condenas que ha recibido el país en esta materia, y también acercarnos a las historias de algunas personas vinculadas al mundo artístico, todo desde un enfoque de derechos humanos”.

La profesora Robles agregó que la metodología empleada no fue únicamente expositiva, sino que incorporó un trabajo clínico y vivencial. “La idea fue que pudieran comprender este fenómeno más allá de un hecho histórico, como algo que tiene vigencia en la actualidad y que impacta nuestra realidad cotidiana, contribuyendo así a la construcción de sus personajes desde una perspectiva más profunda”, indicó.

Instancia formativa relevante para el proceso creativo

El director de la obra y responsable del proyecto, el actor Camilo Romero, explicó que “Los dominios perdidos” corresponde a un montaje de teatro callejero de carácter interdisciplinar, basado en el texto “El arte invisible”, de autoría de un sociólogo y una socióloga, que aborda la historia de aproximadamente trece artistas ejecutados y desaparecidos en dictadura.

Respecto al taller, comentó que su objetivo fue “entregar una aproximación a las problemáticas ocurridas en dictadura, particularmente en torno a la tortura, las desapariciones y su impacto en el mundo artístico. Necesitábamos también comprender conceptos jurídicos, como la desaparición forzada o la condición de sobreviviente, para nutrir el universo creativo de la obra”.

En esta línea, el actor valoró la instancia formativa, subrayando su relevancia para el proceso creativo colectivo y detallando que fue “fundamental para situarnos en un contexto que muchos no vivimos directamente. Informarse es clave a la hora de crear, especialmente cuando se trata de memoria. Esta experiencia permitió que el grupo se sensibilizara de manera conjunta, transformando el proceso en un ejercicio colectivo de reflexión y construcción de sentido”.

El profesional explicó que la propuesta escénica se inserta en una trilogía que reflexiona sobre la muerte desde distintas dimensiones. Según detalló, la primera obra, “Insurrección de Valparaíso”, aborda el terrorismo de Estado; la segunda se centra en catástrofes ocurridas en la ciudad; y esta tercera entrega se enfoca en el horror de la tortura, las ejecuciones y las desapariciones en dictadura, particularmente en el ámbito artístico.

En ese sentido, Camilo Romero destacó que el montaje no busca reconstruir biografías de manera literal, sino relevar la potencia creativa de quienes fueron silenciados. “Más que encarnar personajes, queremos encarnar voces y paisajes poéticos. Nos interesa visibilizar no solo la ausencia, sino también aquello que fue truncado: su creación, su mirada artística y política, su diálogo con el horror”, añadió.

“Queremos hacer un ejercicio de memoria, de traer al presente lo que no está, haciendo presente la ausencia y visibilizarla, pero no únicamente a través del ejercicio de mostrar a quien no está, sino que también lo que no está en su pasión, su potencia creativa, su desarrollo artístico, su mirada política frente a la sociedad, y su diálogo con el horror. Y más que retratar ese horror también se trata de poetizar ese horror, no con el afán de romantizarlo, sino para reivindicar el cuerpo ausente a través de otra lectura y otra manera de componer el horror”, cerró.

Nota: Camila Cortez