Investigadores de la Universidad del Cauca buscan establecer líneas de colaboración científica y de postgrado con la Escuela de Medicina UV
Académicos del Grupo de Investigación en Química de Productos Naturales de esa casa de estudios de Colombia visitaron el Campus UV de Reñaca. Allí se reunieron con docentes y estudiantes, a quienes presentaron sus estudios sobre plantas medicinales endémicas y su utilización en el desarrollo de fármacos con propiedades fitoterapéuticas, cosméticos, biopolímeros, bebidas y alimentos.
Una visita a la sede Reñaca de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso realizaron los académicos colombianos Ricardo Benítez, Paola Arango y Mónica Moreno, quienes integran el Grupo de investigación en Química de Productos Naturales de la Facultad Ciencias Naturales, Exactas y de la Educación de la Universidad del Cauca.
Su presencia se concretó como resultado de sus nexos con docentes del Laboratorio de Bioensayo, con cuyos encargados y profesionales se reunieron para analizar posibles líneas de colaboración científica permanente en determinadas áreas de estudio.
Durante los encuentros que sostuvieron, ambas partes también evaluaron la posibilidad de generar proyectos de investigación, junto con algunas opciones de cooperación interinstitucional a nivel del postgrado, en particular con los programas de Magíster en Ciencias Médicas, mención Biología Celular y Molecular, y Doctorado en Ciencias e Ingeniería para la Salud.
“En 2021, después de la pandemia, el Laboratorio de Bioensayo de la Escuela de Medicina, que dirige el profesor Joan Villena, nos abrió sus puertas. Eso me permitió hacer una gran parte de mi tesis doctoral sobre cannabis medicinal acá, donde son muy fuertes en el campo de la biología y el análisis celular de muestras. Esa cooperación puntual ha trascendido y se amplió a nuestro grupo de investigación, con el que ahora estamos evaluando establecer una alianza mayor”, explicó la doctora Paola Arango.
En tanto el doctor Ricardo Benítez, quien guio la tesis de Arango, sostuvo que el vínculo con este plantel ha ido creciendo y adquiriendo cada vez más sentido e importancia.
“Nosotros mantenemos una muy buena colaboración con centros de investigación y colegas de otros países, como Brasil, Argentina y Estados Unidos, que entre otras cosas se traduce en intercambios de información y conocimientos en lo relativo a las principales líneas de investigación que impulsamos. En ese sentido, con la Universidad de Valparaíso hemos generado un acercamiento muy positivo, y que nos gusta mucho, en el ámbito de la bioactividad. Así que estamos muy contentos por haber podido concretar esta visita y explorar nuevas opciones y mecanismos destinados a potenciar este vínculo”, aseveró.
Por su parte, el director del Laboratorio de Bioensayo de la Escuela de Medicina de la UV, Joan Villena, valoró de gran manera la visita de los investigadores de la Universidad del Cauca y coincidió plenamente con ellos en cuanto a la necesidad de ampliar y fortalecer los lazos entre ambas instituciones.
“De nuestra parte también existe la intención de reafirmar el vínculo que ya tenemos y participar de manera más activa en futuras colaboraciones. En lo inmediato, vimos la posibilidad de organizar, este año, un congreso o seminario en Colombia al que nosotros asistiríamos como invitados. Asimismo, conversamos sobre la factibilidad de que alumnos de doctorado, y eventualmente de magíster, puedan realizar una pasantía allá, que les permita conocer con mayor detalle los resultados de los estudios de este grupo de investigadores sobre plantas medicinales endémicas y su utilización en el desarrollo de diversos productos”, acotó el doctor Villena.
Charla
Los investigadores de la Universidad del Cauca —cuya casa central se encuentra ubicada en la ciudad de Popayán—aprovecharon su visita a la sede Reñaca de la Escuela de Medicina de la UV para dictar una charla sobre los resultados de algunos de sus estudios de plantas medicinales endémicas y su utilización en el desarrollo de potenciales productos fitoterapéuticos, suplementos dietéticos, alimentos y cosméticos, trabajos en los que integran conocimientos y saberes ancestrales de pueblos originarios que en la actualidad habitan distintas zonas geográficas del centro y sur de Colombia.
En lo fundamental, la presentación la centraron en proyectos e iniciativas tendientes a generar conocimiento que facilite y contribuya al uso sostenible de la amapola, la planta de cannabis y la hoja de coca. Esto con el propósito de promover el fortalecimiento multisectorial de la cadena productiva del cannabis medicinal, la creación de insumos innovados para la industria cosmética, de alimentos y bebidas funcionales, fitomedicamentos contra el cáncer y otras enfermedades, el diseño de biopolímeros y biorrefinerías y la obtención de ingredientes farmacéuticos activos opiáceos.
Al término de la exposición, el doctor Ricardo Benítez comentó que el desafío más grande en este ámbito es el acercamiento a las comunidades indígenas, ya que estas tienden a desconfiar de los foráneos y —por tanto— de la academia, por estimar que los investigadores se llevan sus conocimientos y saberes ancestrales sin retribución posterior alguna.
“Debemos mostrarle a este tipo de comunidades que nuestro interés en sus plantas es sincero, que se va a trabajar con ellos y les compartiremos los avances y beneficios que surjan de los estudios. Además está el problema de conseguir recursos. Esto también es difícil. ¿Cómo lo hemos solventado hasta ahora? Trabajando proyectos grandes con instituciones que nos apalanquen o nos ayuden a conseguirlos. Nosotros nos enfocamos en la química de productos naturales, básicamente, pero ahora estamos abocados a dar solución a su manejo integral. Entonces, hemos ido transitando hacia otras líneas, como producción en biopolímeros, manejo de desechos y control ambiental. Y esto sobre la base principal de estas tres plantas”, aseguró.
Teniendo en cuenta esta realidad, la doctora Paola Arango enfatizó a su vez en la necesidad de impulsar la creación y aprobación de un tipo de legislación especial para las universidades, que les permita, eventualmente, avanzar o superar algunas vallas en este tema, algo que hoy en día es impensado para el resto de la sociedad.
En ese sentido, argumentó que las universidades públicas deberían contar con prerrogativas que les permitan realizar ciertas investigaciones con mayor facilidad, sobre todo cuando apuntan a temas relacionados con comunidades y sus recursos.
“En nuestro caso hablamos de cultivadores, porque es lo que hay en nuestra región. Pero en otras zonas o países es diferente. Por ejemplo, conocí el trabajo de algunos comerciantes pequeños con productos de cannabis en Chile. Aquí como allá en Colombia también se enfrenta el dilema entre lo legal y lo ilegal, o sea, una suerte de franja que hace imposible avanzar en ciertos procesos de investigación. Por ello, creo que nuestros países necesitan generar cambios legales que hagan posible a las universidades públicas hacer investigación con ciertos productos naturales, en particular con plantas medicinales endémicas, y asegurar los beneficios para quienes aporten sus productos, conocimientos y saberes”, concluyó la académica de la Universidad del Cauca.


Nota: Gonzalo Battocchio