Directora del CEIC-UV representó al sector científico y académico regional en Conferencia FAO 2026
La doctora Marcela Vizcarra participó como vocera del sector científico y académico en la 39° Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, instancia que definió lineamientos estratégicos para enfrentar los desafíos de seguridad alimentaria y sostenibilidad en la región.
La seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe enfrenta una paradoja importante: mientras la región produce alimentos, millones de personas no acceden a dietas saludables. En ese contexto, la 39° Conferencia Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se consolidó como un espacio estratégico para definir los lineamientos que orientarán las políticas públicas del período 2026-2027.
En este escenario, la Universidad de Valparaíso tuvo una participación destacada a través de la doctora Marcela Vizcarra, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética y directora del Centro de Investigación del Comportamiento Alimentario (CEIC-UV), quien fue seleccionada como una de las cinco voceras del sector científico y académico de América Latina y el Caribe.
En representación de la comunidad científica y académica regional, tuvo la responsabilidad de leer la declaración oficial contenida en el documento técnico NT 49, resultado de una consulta pública que reunió a especialistas del sector diversos países.
“El asistir a esta conferencia representa la consulta pública y acuerdos de científicos y académicos de toda América Latina y el Caribe, abogando por una agenda política regional”, explicó la doctora Vizcarra, subrayando el carácter colectivo de la voz que le correspondió transmitir.
La conferencia —organizada por la FAO— reunió durante cinco días a oficiales superiores y autoridades ministeriales, y representantes de distintos sectores, con el objetivo de acordar estrategias que permitan avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles, resilientes y equitativos en el siguiente bienio.
Cuatro ejes
Tal como lo explicó la académica, el debate se estructuró en torno a cuatro ejes principales: mejor producción, mejor nutrición, mejor medio ambiente y mejor calidad de vida. En ese marco, el aporte del sector científico apuntó a reforzar el rol de la evidencia en la evaluación y diseño de políticas públicas.
“El objetivo es que representantes de alto nivel de cada país acuerden lineamientos regionales basados en sus necesidades y en los resultados de planificaciones anteriores, para fortalecer entornos más resilientes y avanzar hacia una alimentación y una salud planetaria sostenible sin que nadie se quede atrás. Los acuerdos se traducen en lineamientos que cada país adaptará según sus programas de gobierno", por lo que las voluntades políticas son muy relevantes en este espacio de discusión y adopción de acuerdos desde los estados miembros.
Asimismo, la declaración del sector científico y académico enfatizó la necesidad de fortalecer la articulación entre academia, sociedad civil y organismos internacionales, promoviendo sistemas de información abiertos y el trabajo colaborativo entre países.
Dietas saludables caras
Uno de los diagnósticos más relevantes abordados en la conferencia es el alto costo de las dietas saludables en América Latina y el Caribe, considerado el más elevado a nivel global.
“Las dietas saludables son más caras que en cualquier otra región del mundo. Entonces, pensar que las personas no se alimentan bien solo por voluntad no es así: es un desafío económico real”, advirtió Vizcarra.
En el caso de Chile, si bien no se observan niveles de desnutrición comparables con otros países de la región, persisten problemas de inseguridad alimentaria asociados a la calidad de los alimentos.
“Puede ser que una persona tenga acceso a alimentos, pero no necesariamente a alimentos saludables. Por eso, la seguridad alimentaria debe considerar también la calidad y el acceso a precios asequibles”, explicó.
Desafíos
Entre los principales desafíos identificados para el país, la académica destacó la necesidad de fortalecer sistemas alimentarios sostenibles, potenciar la producción local y reducir las brechas en la cadena de distribución.
“Chile podría avanzar más en fortalecer la agricultura familiar campesina. Hoy, alrededor del 40 por ciento de la producción de cereales, papas y legumbres proviene de esta, y alrededor del 50 por ciento de hortalizas, teniendo un rol fundamental en su producción para curbir necesidades internas de consumo alimentario, y un rol en saberes ancestrales y de cultura alimentaria intergeneracional”, precisó.
Más allá del contenido técnico, la participación de la doctora Vizcarra estuvo marcada por el carácter excepcional de su rol.
“La vocería solo se puede ejercer una vez en la vida. No se repite, ni tampoco la institución, y es un honor haber sido nominada”, afirmó, destacando el proceso de selección basado en trayectoria académica, trabajo en redes y capacidad de incidencia.
Esta experiencia no solo fortalece el posicionamiento internacional de la Universidad de Valparaíso, sino que también abre oportunidades concretas para el desarrollo académico.
Las reuniones bilaterales sostenidas durante la conferencia permitieron proyectar nuevas alianzas y explorar el acceso a fondos internacionales de investigación, un desafío relevante para la ciencia regional.
“Se nos plantea avanzar hacia fondos más globales o regionales, lo que implica demostrar trayectoria y resultados científicos para competir a ese nivel”, advirtió.
En esa línea, la académica destacó el potencial de la Universidad para integrarse en redes internacionales, especialmente en áreas como seguridad alimentaria, cambio climático y agricultura sostenible.
Aprendizaje para transmitir
Asimismo, destacó que uno de los aspectos más relevantes de su participación es el impacto en la formación de estudiantes y en la vinculación con el medio.
“Lo más valioso de este tipo de experiencias es el aprendizaje que puedo transmitir: a mis estudiantes, a mis redes académicas y a los vínculos intersectoriales que hemos desarrollado como universidad con organismos como la Seremi de Salud y educación en mesas de trabajo como Elige Vivir Sano, Comisión Vida Saludable y sociedad civil. Desde esos espacios podemos imbuir principios en documentos técnicos, responder a necesidades de las comunidades considerando ejes de FAO en la región de América Latina y el Caribe que contribuyan a erradicar la malnutrición y la inseguridad alimentaria, y a bajar los lineamientos regionales a nuestros países “, afirmó la doctora Vizcarra.
Para finalizar, la académica enfatizó la relevancia de divulgar el Año de la Agricultora como lema para el Día Mundial de la Alimentación 2026, describiendo que “debemos visibilizar el rol de las mujeres campesinas, al liderar proyectos agrícolas, conformando una puerta de entrada a la fuerza laboral en Chile”.
En la fotografía al inicio, la profesora Marcela Vizcarra es la cuarta desde la izquierda.


Nota: Pamela Simonetti