Magíster en Toxicología UV inició su ciclo de seminarios con conferencia sobre bioética y uso de animales en investigación
La actividad fue inaugurada por el doctor Emilio Herrera, investigador del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Chile, quien abordó los avances, desafíos regulatorios y responsabilidades éticas asociadas al uso de animales en investigación científica.
El debate sobre cómo avanzar en el conocimiento científico sin perder de vista la responsabilidad ética fue el eje de la primera sesión del ciclo de Seminarios de Toxicología 2026 de la Universidad de Valparaíso. La conferencia inaugural, centrada en el uso de animales en investigación y los desafíos que plantea su regulación, reunió a cerca de sesenta estudiantes de pre y postgrado, académicos, académicas e investigadores.
La actividad fue organizada por el Magíster en Toxicología de la UV, programa dirigido por la doctora María Fernanda Cavieres, profesora de la Facultad de Farmacia, y se realizó en el auditorio de esa unidad académica.
La sesión inaugural estuvo a cargo del doctor Emilio Herrera, profesor titular de la Universidad de Chile e investigador del Instituto de Ciencias Biomédicas, quien dictó la conferencia titulada “Uso de animales en investigación: regulaciones y responsabilidades”.
El doctor Herrera ha participado en diversas instancias nacionales vinculadas a esta temática, entre ellas la creación del Comité Institucional de Cuidado y Uso de Animales de la Universidad de Chile y la Comisión de Investigación en Animales de Fondecyt, además de presidir el Comité de Bioética Animal asociado a la Ley 20.380 sobre protección de animales.
Estándares cada vez más exigentes
Durante su presentación, el académico abordó el desarrollo de las normativas que regulan la experimentación animal y explicó cómo la comunidad científica ha ido incorporando progresivamente estándares más exigentes en materia de bienestar animal.
“El avance de la ciencia hoy está inseparablemente ligado a la bioética. Nadie puede sentirse conforme si un animal de investigación presenta malestar. Los animales deben mantenerse en condiciones óptimas de salud y bienestar para que los resultados científicos sean válidos y reproducibles”, afirmó.
El investigador explicó que si bien Chile ha dado pasos en esta materia, aún existen desafíos importantes para consolidar una regulación más robusta.
“Se ha avanzado, pero de manera lenta. Falta voluntad política, inversión y también una estrategia de educación y comunicación que permita explicar a la sociedad por qué estos temas son relevantes para la ciencia y para el bienestar animal”, señaló.
Tendencia a los modelos alternartivos
En su exposición, el investigador destacó que existe, a nivel internacional, una tendencia creciente a reducir el uso de animales en investigación mediante el desarrollo de modelos alternativos. Entre ellos mencionó los sistemas in vitro, como cultivos celulares y organoides que simulan el funcionamiento de órganos humanos, así como los modelos computacionales o in silicio, que utilizan algoritmos y herramientas de inteligencia artificial para predecir la respuesta de organismos frente a fármacos o compuestos químicos.
“Hoy es posible avanzar en distintas etapas de investigación utilizando primero modelos matemáticos o celulares y recurriendo al modelo animal solo en las fases finales. Esto permite disminuir significativamente la cantidad de animales utilizados”, explicó.
El académico añadió que, en Chile, el uso de animales en investigación está altamente concentrado en roedores —principalmente ratones y ratas—, debido a que son modelos ampliamente caracterizados en términos genéticos y biológicos. En ese contexto, valoró el trabajo que están desarrollando diversas instituciones académicas del país para fortalecer sus marcos regulatorios y sus comités especializados.
“Creo que la Universidad de Valparaíso está bien avanzada en este ámbito. Como en todas las universidades, existen desafíos, especialmente en materia de financiamiento, porque mantener modelos animales y desarrollar investigación de calidad implica costos importantes. Sin embargo, se observa un trabajo serio para fortalecer estas instancias”, afirmó.
El rol de la bioética
La conferencia generó especial interés entre las y los asistentes, particularmente entre estudiantes que se están formando en carreras científicas y que buscan comprender el rol de la bioética en la investigación contemporánea.
En ese sentido, el doctor Herrera enfatizó la importancia de que las nuevas generaciones integren estos principios desde el inicio de su formación.
“A quienes están comenzando en la ciencia les diría que investiguen, que se informen bien y que trabajen siempre con responsabilidad. La ciencia avanza hacia el reemplazo progresivo de los modelos animales, pero mientras sigan siendo necesarios, su uso debe ser siempre ético, justificado y cuidadosamente regulado”, concluyó.
Discusión relevante
Por su parte, la directora del programa de Magíster en Toxicología, doctora María Fernanda Cavieres, valoró positivamente el espacio de reflexión generado en torno a la dimensión ética de la investigación científica. “Para quienes trabajamos en toxicología, estas discusiones son especialmente relevantes, porque la evaluación de la seguridad de sustancias químicas ha recurrido históricamente a modelos biológicos ampliamente caracterizados. En ese contexto, la bioética y los estándares de bienestar asociados a su uso ocupan un lugar central en nuestro quehacer”, señaló. La doctora Cavieres añadió que la disciplina avanza hoy hacia nuevas metodologías que buscan reducir o reemplazar estos modelos, un proceso que se discute activamente en la comunidad científica internacional.
“Para que estos enfoques se consoliden, es fundamental que los datos que generen puedan compararse y correlacionarse con la evidencia acumulada durante décadas. Por eso es tan importante conocer las regulaciones, los avances y las alternativas que hoy están abriendo nuevas formas de hacer ciencia”, finalizó.


Nota: Pamela Simonetti