
UV lanzó curso de tutoría para docentes y profesionales que imparten formación y guían prácticas en campos clínicos
El programa fue desarrollado por la Vicerrectoría Académica como parte del proyecto de fortalecimiento institucional UVA 24991 y en cumplimiento de la Norma General N°4 de la Superintendencia de Salud.
Como un paso concreto hacia la consolidación del Modelo Educativo UV, que entre otras cosas promueve una cultura formativa transformadora basada en la excelencia, el respeto, el cuidado y la responsabilidad, la Vicerrectoría Académica de la Universidad de Valparaíso lanzó oficialmente un curso de tutoría para docentes que imparten formación y guían prácticas en campos clínicos.
El programa fue desarrollado en el marco del proyecto de fortalecimiento institucional UVA 24991 y en cumplimiento de la Norma General N°4 de la Superintendencia de Salud sobre sana convivencia, acompañamiento, protección mental y apoyo al rol de los profesionales que tiene a su cargo a estudiantes de pregrado en hospitales, consultorios y centros de salud públicos y privados.
Su presentación tuvo lugar en el Campus Reñaca, durante un encuentro taller que congregó a decanos, directores de escuelas, jefes de carrera, coordinadores de prácticas y docentes de las facultades y unidades comprendidas en esta iniciativa.
Con una duración total de 36 horas pedagógicas, estructurado en seis módulos consecutivos que se imparten en modalidad asincrónica y conducente a certificación, el curso entrega herramientas precisas y pertinentes en materia de buenas prácticas, principios éticos con enfoque de derechos humanos, género e interculturalidad, además de estrategias de evaluación, retroalimentación y, de manera muy especial, de cuidado, bienestar y salud mental en los entornos clínicos en los que docentes de la UV profesionales de entidades externas, de diferentes disciplinas, colaboran con la formación de sus estudiantes de pregrado.
“La Universidad de Valparaíso es un actor relevante en la región y en el país en el área de la salud. Por esto, y como parte de la implementación de nuestro Modelo Educativo, se propuso avanzar con fuerza en la formación en campos clínicos, en su rol docente asistencial. En tal sentido, esta tutoría ha sido elaborada de la mano con los servicios de salud e instituciones externas involucradas, como resultado de una colaboración que hemos ido afianzando y ampliando de gran manera y, por cierto, con la colaboración de los académicos y académicas de las Facultades de Medicina, de Odontología, de Farmacia y de Ciencias Sociales, cuyo aporte ha sido trascendental en su generación”, afirmó en la ocasión el vicerrector académico, Carlos Becerra.
De la norma a la práctica
La presentación del curso estuvo a cargo del director de la Unidad de Campos Clínicos, Jaime Jamett, y de la coordinadora de la Unidad de Formación Virtual e Innovación Tecnológica para el Aprendizaje (UFVITA) de la UV, Daniela Romo.
El primero dio cuenta de los criterios y propósito del modelo educativo institucional en el ámbito de las prácticas clínicas, en cuanto a su misión de enriquecer la formación de pregrado mediante experiencias progresivas y articuladas con los perfiles de egreso.
Junto con ello, Jamett precisó que el 60 por ciento de las prácticas que deben cumplir los estudiantes de la UV se dan en el ámbito de la salud, las que —en promedio— son realizadas por seis mil 700 estudiantes cada año, lo que a su vez se traduce en unas doce mil rotaciones que estos realizan en 716 establecimientos con los que, a la fecha, esta casa de estudio mantiene convenios.
También detalló que del total de esas prácticas, el 90 por ciento ocurre en centros externos (67 por ciento de ellos estatales o públicos y 33 por ciento de naturaleza privada) y apenas el diez por ciento en unidades clínicas o recintos institucionales.
En tanto, Daniela Romo se refirió a la estructura del curso, la experiencia de aprendizaje que este involucra, su dinámica de implementación y los modos de acceso a sus correspondientes módulos.
Al respecto, la coordinadora de la UFVITA explicó que este programa de tutoría ha sido concebido como una progresión, de manera tal que quien los curse lo pueda hacer considerando sus propios tiempos y con una lógica flexible que surge de su modo asincrónico y autoinstruccional. Además, precisó que su ciclo formativo ha sido diseñado para hacerlo durante un año, con la posibilidad de partir de manera ordenada: los tres primeros módulos y una prueba durante el primer semestre, y los otros tres, más otra prueba, durante el segundo semestre.
“Este curso va a estar disponible para los tutores clínicos tanto internos como externos, en plataformas diferenciadas: en la plataforma de formación académica para los tutores UV que trabajan en la Universidad y en la plataforma de educación continua para aquellos que son externos. Para obtener la respectiva certificación, cada tutor o tutora deberá aprobar los seis módulos que contempla, que es lo que nos exige la norma en particular”, concluyó Daniela Romo.
Valiosa iniciativa
En representación de los académicos y académicas que participaron en el diseño de este curso de tutoría para prácticas en campos clínicos, durante el desarrollo del encuentro taller hizo uso de la palabra la vicedecana de la Facultad de Medicina, Susana Cáceres.
En la ocasión, la autoridad argumentó que el programa es una valiosa iniciativa que da respuesta a una necesidad que ha sido identificada con claridad, al tiempo que invita a mirar con mayor profundidad el rol que cumplen quienes tienen la responsabilidad de formar a estudiantes de pregrado en escenarios reales de atención, donde no solo se aprende técnica y conocimiento, sino también habilidades y maneras de relacionarse, de acompañar y de cuidar a otras personas.
Similar parecer esgrimió el encargado de Campos Clínicos y coordinador de la Dirección de Salud de la Corporación Municipal de Valparaíso (Cormuval), Jonathan Tirado, uno de los representantes de las instituciones externas que colaboran y mantienen convenios con la Universidad de Valparaíso en el ámbito de las prácticas clínicas.
“Este curso que la UV ha decidido poner a disposición de nuestros funcionarios y, desde luego, de los estudiantes que se forman en nuestros consultorios y centros de salud familiar representa un gran avance. Nosotros damos una formación básica, que está orientada principalmente a la atención, pero no una destinada a cómo saber guiar la formación clínica de los futuros profesionales de la salud, a cómo tener una mejor interacción con ellos y comprender que esto también implica un aprendizaje para nosotros mismos. Así que estamos muy contentos de que la UV sea la primera casa de estudio que nos invita a ser parte de una iniciativa de este tipo”, aseguró Tirado.


Nota: Gonzalo Battocchio




