Skip to main content

Estreno absoluto: Estudiantes de Teatro UV egresan con obra de dramaturga nacional Gabriela Roepke

27 julio 2026

Un estreno absoluto. Así fue el Taller de Título 2026 de la Escuela de Teatro UV, en el que estudiantes egresaron de la carrera poniendo en escena por primera vez a nivel nacional el montaje “Mañana, tarde, noche”, adaptación de la obra “Martes 13”, escrita en 1970 por la dramaturga nacional Gabriela Roepke. Fue la primera vez que se presentaron los tres actos, ya que solo “Noche” llegó a escena en 1989 en Concepción.

El elenco, dirigido por la profesora Maritza Farías Cerpa, estuvo integrado por Hilanit Pinto Paz, Luciana Estay Fernández, Luna Nadja, Aracelly Mena Fuentes, Denisse Figueroa Fuentealba, Matías González Valenzuela, Carolina Meza Menares, Valentina Vivanco Carrasco, Myriam Cortés Valdés y Valentina Espinoza Ibaceta, con la participación especial de Javier Celis Latorre y Agustín Gaete Escobar, junto a los músicos Gabriel Martínez y Maximiliano Villarroel, quienes realizaron cuatro funciones en la Sala Negra UV.

Matías González, quien interpretó al personaje de El Padre, dijo que el “proceso fue muy significativo, ya que es el cierre de nuestro paso por la carrera, lo cual implica despedirnos de algún modo, pero es lindo saber que lo estamos haciendo juntos. Implica un desafío como toda obra de teatro, pero también tiene un grado de aventura y es divertido sobrepasar estos desafíos. El taller de título es el siguiente paso al profesionalismo y significa un orgullo estar junto a mis compañeras, a nuestra directora, la profesora Maritza Farías —a quien conocemos de hace mucho tiempo— y a todas las personas involucradas en el proceso”.

En tanto, Luna Nadja interpretó a La Abuela. Sobre la experiencia destacó que "ha sido relevante hacerlo de forma tan profesional con la escenografía, las luces, el maquillaje, el vestuario y muy especialmente junto a la profesora Maritza Farías y mis compañeras. Las personas que asistieron a las funciones se mostraron bien interesadas en la obra porque exploramos el teatro de lo absurdo. Sentirlos curiosos desde el escenario, escuchar sus risas o verlos sorprenderse ha sido maravillo y me ha hecho muy feliz”.

Resignificar el espacio

Interpretando a La Madre, Araceli Mena calificó el proceso como “gratificante. Estamos muy emocionadas porque terminamos una etapa que nos tomó varios años, en un espacio que conocemos, pero con toda la alegría de saber que estamos terminando, que se trata de la despedida".

"Hemos aprendido mucho sobre cómo se monta todo el proceso, desde la investigación, la selección y lectura de obras, hasta el vestuario y la escenografía. Encontramos a una dramaturga que no conocíamos, como Gabriela Roepke, que quizás debimos conocer mucho antes y darle ese espacio arriba del escenario, porque somos un grupo mayormente de mujeres, entonces ha sido interesante decir que existimos y ayudar a resignificar también estos espacios para nosotras”.

Nota: Rodrigo Catalán / Fotos: Matías Salazar / Video: Felipe Olguín