
Orquesta de Cuerdas Estudiantil de la UV ofreció concierto en la sala Rubén Darío
Doce estudiantes de diferentes carreras integran la agrupación, iniciativa de alumnos de Pedagogía en Música que ha ido creciendo en el tiempo.
"Muestra de Invierno" fue el nombre del concierto que brindó la Orquesta de Cuerdas Estudiantil de la Universidad de Valparaíso, y que se desarrolló ante una importante cantidad de público en la sala Rubén Darío del Centro de Extensión de la institución.
Según cuenta Benjamín Catalán, estudiante de la carrera de Pedagogía en Música y uno de los impulsores del proyecto, la agrupación se formó el año pasado, con el propósito de acompañar al grupo de estudiantes de quinto año de la carrera en su concierto de titulación. “Ese concierto debe ser un ensamble de todo el grupo, y para que fuera un poco más complejo, el arreglo consideró también una orquesta de cuerdas”, explica.
Las y los integrantes de la Orquesta de Cuerdas Estudiantil participan por voluntad propia, fuera del marco de una asignatura. “En la U está la asignatura de Dirección de Ensamble, donde están todos los instrumentos. Nosotros queríamos algo solo de cuerdas, así que partimos con cuatro o cinco de Pedagogía en Música, y de ahí pedimos permiso, buscamos salas, y pudimos ir al resto de las carreras. Llegaron chicos que tocaban cello, violín, y que aprendieron en su ciudad, y como se habían venido a estudiar a Valparaíso, no sabían dónde tocar”.
Actualmente, son doce integrantes: Benjamín Catalán y Estefanía Bórquez, violín 1; Margarita de la Fuente, Martina Soto, Yolanda Rojas y Nicolás Almonacid, violín 2; Laura Mancilla, María Acuña y Constanza Fabiola, violas, y Alexander González y Almendra Olivos, cellos, además de la directora invitada, Aylin Tapia.
En cuanto al repertorio, señala Benjamín Catalán que “estamos trabajando un poquito de todo, entre docto y algo más contemporáneo. Tenemos, por ejemplo, el Vals de las Flores, que es súper conocido en lo docto, y Palladio, una obra que se basa en la arquitectura minimalista, compuesta por Karl Jenkins dedicada al arquitecto Palladio”.
El objetivo del concierto en la sala Rubén Darío fue “hacer una muestra para que los chiquillos de la orquesta trajeran a sus familias. Queremos que nuestro trabajo tenga un objetivo, ser un espacio para poder seguir haciendo música”.


Nota: Lorena Ruiz / Fotos: Denis Isla



