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La diversa cohorte que da vida al Magíster en Fisiología y Farmacología UV

21 abril 2026

Con estudiantes provenientes de áreas como veterinaria, química y nutrición, el programa apuesta por una formación interdisciplinaria que combina investigación, práctica en laboratorio y herramientas para enseñar ciencia.

Con una invitación a comprender el funcionamiento del cuerpo humano desde múltiples dimensiones —y también a aprender a enseñarlo—, el Magíster en Fisiología y Farmacología de la Universidad de Valparaíso dio inicio a su año académico 2026, marcando el ingreso de su segunda cohorte desde la creación del programa.

La actividad, realizada en el auditorio de la Facultad de Ciencias, tuvo como eje central la presentación del magíster: su estructura curricular, las asignaturas, las líneas de investigación y el equipo académico que acompañará a las y los estudiantes en su proceso formativo.

“El objetivo fue recibir a los estudiantes, mostrarles de manera general las dependencias y, sobre todo, presentarles el programa, los cursos y las líneas de investigación para que comiencen a vincularse desde el inicio con el quehacer científico”, explicó el director del programa, doctor Marco Fuenzalida. “Esta es la segunda generación que ingresa y, a diferencia del año pasado, pudimos realizar un inicio formal del magíster”, añadió.

Foco científico y proyección interdisciplinaria

De carácter académico, el magíster tiene como propósito formar profesionales orientados a la investigación en áreas vinculadas a la fisiología, la fisiopatología y la farmacología, campos clave para comprender el funcionamiento del organismo y su respuesta frente a intervenciones terapéuticas.

“El foco es aportar a la formación de profesionales que idealmente se proyecten en la ciencia, en investigación relacionada con la fisiología y la farmacología”, señaló el doctor Fuenzalida.

Este énfasis responde a un vacío en la formación de postgrado en estas áreas en el país, especialmente tras la discontinuidad de programas similares, lo que ha generado una demanda sostenida por espacios de especialización con esta orientación.

Uno de los rasgos distintivos del programa es su modalidad híbrida, diseñada para facilitar la participación de estudiantes provenientes de distintas regiones y contextos laborales.

Las actividades teóricas se desarrollan en formato online los viernes, mientras que los sábados se concentran las sesiones prácticas presenciales en laboratorios de la Facultad de Ciencias, en jornadas intensivas. “Este formato permite ampliar la cobertura y atraer estudiantes de distintas zonas. Tenemos, por ejemplo, una estudiante que viaja desde Iquique”, detalló el director.

El componente práctico constituye un eje central del proceso formativo, permitiendo a las y los estudiantes aplicar conocimientos en entornos experimentales y fortalecer competencias en investigación científica.

Didáctica de las ciencias: un sello diferenciador

Junto con la formación disciplinar, el programa incorpora un elemento poco habitual en este tipo de magísteres: un curso obligatorio en didáctica y enseñanza de las ciencias.

“Es un sello distintivo. No es común que un programa de este tipo entregue herramientas para enseñar ciencia. Nuestros estudiantes lo han valorado mucho, especialmente quienes ya realizan docencia”, afirmó el director.

Según explicó, esta formación ha permitido a estudiantes de la primera cohorte mejorar sus estrategias de enseñanza, evaluación y comunicación del conocimiento científico, ampliando así su impacto más allá del laboratorio.

La generación 2026 está compuesta por siete estudiantes —con la posibilidad de sumar un octavo de origen extranjero— que provienen de disciplinas como medicina veterinaria, química, química y farmacia, nutrición y enfermería.

Esta diversidad no solo enriquece el proceso formativo, sino que evidencia el carácter transversal de la fisiología y la farmacología en distintos campos profesionales.

Claudia Navia, médica veterinaria y cirujana de urgencia en animales pequeños, valoró la oportunidad de acceder a formación de postgrado tras años de ejercicio profesional. “La farmacología y la fisiología en mi trabajo son fundamentales. Entender cómo funcionan y cómo se correlacionan las cosas es clave. Esa es mi motivación”, señaló.

Asimismo, destacó la pertinencia del programa: “Hay otros magísteres en farmacología, pero este es el único que integra fisiología y farmacología. Eso permite tener una formación más sólida y tomar mejores decisiones en la práctica clínica”.

Por su parte, Jorge Soto, doctor en Química, relevó el valor interdisciplinario del programa. “Mi interés fue complementar una parte faltante en el desarrollo de fármacos, que es entender las interacciones fisiológicas y farmacológicas en sistemas complejos”, explicó.

Y agregó: “El cuerpo humano es muy complejo. Si uno se queda en una mirada reduccionista, no logra integrar los fenómenos. Este programa permite justamente ese trabajo colaborativo e interdisciplinario”.

El inicio del año académico también refuerza el posicionamiento del programa como un espacio de articulación entre distintas disciplinas y unidades académicas, especialmente entre las Facultades de Ciencias y de Farmacia, además de su vínculo con centros de investigación.

“Es una instancia sólida para el trabajo multidisciplinario. El entorno académico de la Universidad de Valparaíso permite enriquecer significativamente la formación de quienes cursan este tipo de programas”, destacó Jorge Soto.

Nota: Pamela Simonetti