Directora del Magíster en Patrimonio UV, Romina Araya, es seleccionada en residencia artística Casa Poli 2026
La arquitecta, académica y directora del Magíster en Patrimonio de la Universidad de Valparaíso, Romina Araya, fue seleccionada para participar en la convocatoria Residencias Casa Poli 2026, iniciativa del Magíster Latinoamericano en Arquitectura de la Universidad del Bío Bío orientada a la producción, investigación y reflexión en torno al arte, la arquitectura y el territorio.
El proceso consideró quince postulaciones, de las cuales fueron seleccionadas siete propuestas que destacan por su aporte al desarrollo cultural y patrimonial, así como por su vínculo con el territorio de Casa Poli.
La propuesta de la profesora fue “Escultura, archivo y arquitectura: prepilotaje de una metodología de aprendizaje situado a partir de los paisajes de Gabriela Mistral”, la cual se enmarca en su rol como coinvestigadora en el proyecto DIGI de la Dirección de Investigación de la Universidad de Playa Ancha UPLA-UV, iniciativa asociativa entre universidades del Consejo de Rectores (Cruch) que busca fortalecer la educación artística y patrimonial desde enfoques transdisciplinarios.
La postulación se enmarcó en el trabajo de las experiencias destacadas del Seminario Puentes, previamente desarrollado en el taller de primer año de la Escuela de Arquitectura UV, coordinado por la académica junto al arquitecto Enrique Rivadeneira y el psicólogo Omar Cañete, donde han desarrollado un aprendizaje situado, integrando paisaje, escultura y archivo como herramientas formativas.
La residencia permitirá proyectar y contrastar esta metodología en el territorio de Coliumo, a través de un prepilotaje que contempla el emplazamiento de estructuras escultóricas, junto con actividades de mediación abiertas a estudiantes, artistas y comunidad local, fortaleciendo la relación entre arquitectura, experiencia y territorio.
Al respecto, Romina Araya cuenta que “esta residencia permite proyectar una experiencia pedagógica que ya ha sido probada en aula hacia un territorio real, ampliando la forma en que entendemos el aprendizaje en arquitectura, desde lo sensible, lo colectivo y la relación directa con el paisaje”.
“Entre los resultados esperados se encuentra la generación de insumos metodológicos que permitan consolidar este enfoque como un modelo replicable en la educación superior, contribuyendo al fortalecimiento de la educación artística y patrimonial en Chile”, señala.
Nota: Rodrigo Catalán