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Avanza proyecto de conservación del Archivo Patrimonial y Cultural de la Escuela de Derecho UV

22 enero 2026

Iniciativa es llevada a cabo por la Coordinación de Patrimonio y Acervo Cultural de la unidad académica, liderada por el profesor Camilo Arancibia.

Desde mediados del año 2022, la Coordinación de Patrimonio y Acervo Cultual de la Escuela de Derecho de la UV se encuentra trabajando en el proyecto “Archivo Patrimonial y Cultural de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso”, el cual busca crear el archivo histórico de unidad académica, con el objetivo de preservar la memoria de la carrera y de la casa de estudios a nivel patrimonial.

En total, son cerca de nueve mil libros y cuatro mil ejemplares de revistas que datan de la década del ’60 hacia atrás, además de un conjunto de objetos y documentos, que incluyen recortes de periódicos, fotografías, planos y afiches, los elementos que componen el material con el que se está trabajando.

El proyecto de conservación es liderado por el coordinador de Patrimonio y Acervo Cultural de la Escuela de Derecho UV, profesor Camilo Arancibia, y en él trabaja un grupo de estudiantes colaboradores que se va renovando cada año.

La iniciativa sumó recientemente un nuevo hito, correspondiente a la desocupación de una de las tres oficinas que se utilizan para almacenar el material bibliográfico y de documentación, logrando trasladar a un solo espacio todo el material que se encuentra en una fase de pre descarte y, a otro, el material que se conservará.

Según explicó Camilo Arancibia, “el trabajo significó mover y trasladar miles de libros que forman parte del archivo histórico de la institución, y que dan cuenta de su identidad a través del tiempo”.

El académico señaló al respecto que “hemos podido descubrir auténticas joyas del 1600 que se encontraban ocultas entre el polvo, y documentos relevantes sobre la historia de la Escuela de Derecho. Por otro lado, la gran clasificación que se realizó, en pre descarte y conservación, ha sido una tarea largamente buscada por este proyecto. No puedo sino agradecer el ánimo y esfuerzo que los estudiantes —todos voluntarios— pusieron en esta tarea mayúscula y que, hasta este año, no habíamos podido lograr. Por lo anterior, mis agradecimientos a ellos y a la Dirección y Decanato por su continuo estímulo en esta tarea”.

“La siguiente fase del proyecto de conservación consiste en analizar, libro por libro, cuáles pasarán al descarte final y cuáles no. Para ello se irá consultando a los diversos departamentos de la Escuela de Derecho de la UV, con el objeto de que sea la comunidad académica la que tenga la última palabra sobre el fondo bibliográfico”, puntualizó.

El proyecto

Consultado sobre cómo se gestó la iniciativa, Camilo Arancibia sostuvo en el año 2022 que “lo primero que uno observa en la Escuela es su imponente y elegante edificio. A partir de ahí, cuando algunos de nosotros fuimos alumnos en el 2005, pudimos encontrar en las bodegas del inmueble un sinnúmero de libros, documentos y objetos que daban cuenta de la historia centenaria de la institución. Descubrir esos tesoros de la historia de la Escuela nos hizo inmediatamente darnos cuenta, a estudiantes y profesores, de que era necesario preservarlos”.

“Ahí contamos con la gran ayuda del entonces decano Alberto Balbontín y quien fuera director —y actual decano—, Ricardo Saavedra, para conformar el Grupo de Recuperación Patrimonial. Actualmente hemos podido conformar, con ayuda del Centro de Exalumnos, el Archivo Patrimonial y Cultural de nuestra Escuela, lo que nos tiene muy satisfechos”, añadió.

Respecto al objetivo, explicó que “se busca preservar la memoria de la institución, pues haciendo tal cuestión preservamos la memoria de la región. En ese sentido, hay que observar el patrimonio tangible e intangible de nuestro edificio. Se podría pensar que el edificio son solo materiales sólidos que conforman el inmueble, pero el inmueble es muestra clara de lo que fue la Universidad en el siglo pasado: una entidad pública que no solo entregaba títulos, sino que formaba parte de la actividad cultural local mediante la organización de eventos musicales y obras de teatro. Además, brindaba servicios odontológicos y peluquería con oficinas dentro del edificio. Ello nos muestra que la labor de docencia de las universidades es solo una parte, a la cual se le suma la de investigación y extensión, todas relevantes para el desarrollo personal e intelectual de los estudiantes y profesores”.

“El edificio fue obra de su director Victorio Pescio, quien se dio a la tarea de brindarle a Valparaíso su propio inmueble y centro de estudios jurídicos, conformándose en un polo intelectual donde conviven estudiantes y profesores de las diversas tendencias, con el objeto de dar vida a un pensamiento crítico que sirva a los fines del país. De la confluencia entre el edificio y los valores que se sustentan en sus aulas —libertad, pluralismo y tolerancia—, obtenemos ese patrimonio intangible que se vuelve concreto en cada persona que acude a nuestros egresados, sea como juez, abogado particular o en otras funciones jurídicas”, cerró.

Respecto al trabajo, el académico explicó que se resguardan preferentemente los libros de la década del 60 hacia atrás, salvo algunas excepciones —como algún timbre, una dedicatoria, un libro único u otra seña relevante—, conservándose además todos los documentos.

Nota: Camila Cortez