Skip to main content

Tesis doctoral busca anticipar qué pacientes con accidentes cerebrovasculares tendrían una evolución funcional favorable

21 enero 2026

Kinesióloga de la Universidad de Chile, Astrid Cancino se tituló como doctora en Ciencias e Ingeniería para la Salud de la Universidad de Valparaíso, con su tesis “Impacto de la inflamación y el estrés oxidativo en los marcadores locales de neuroimagen durante un ataque cerebrovascular isquémico agudo y su relación con la evolución clínica a los seis meses”.

Así explica la nueva doctora su investigación: “Esta tesis doctoral se enfocó en el accidente cerebrovascular, integrando mediciones de neuroimágenes durante las primeras cuarenta y ocho horas posteriores al evento y su relación con el seguimiento funcional de los pacientes”.

“Utilizamos una aproximación multimodal que combinó marcadores inflamatorios, técnicas de neuroimagen y evaluación clínica a los seis meses. El objetivo principal fue determinar si la información obtenida en las primeras horas permitía anticipar qué pacientes tendrían una evolución funcional favorable o desfavorable”, señala.

Sobre la experiencia de cursar el doctorado en Ciencias e Ingeniería para la Salud de la UV. señala que “desde el proceso de postulación, el programa nos invitó explícitamente a salir de nuestra zona de confort y a explorar la intersección entre ciencia, ingeniería y salud. Fue un proceso exigente, desafiante y altamente formativo”.

“El doctorado espera candidatos provenientes de las tres áreas centrales del programa para fortalecer activamente aquellas áreas menos conocidas por la formación inicial. Esto me impulsó a profundizar en ciencias básicas y a incorporar la forma de pensar, modelar y resolver problemas con una mirada y herramientas desde la ingeniería. Agradezco mucho el apoyo constante de los académicos Steren Chabert y Pablo Muñoz, junto a todo el equipo directivo del doctorado”, añade.

Pensamiento crítico

Astrid Cancino cuenta que durante sus estudios de pregrado no tenía claro que la investigación sería un eje central de su desarrollo profesional. “Sin embargo, en el ejercicio clínico temprano surgió una pregunta recurrente: por qué, aun aplicando las mejores intervenciones basadas en evidencia, algunos usuarios mejoraban y otros no. Esa inquietud fue el motor que orientó mi interés por acercarme a las fronteras del conocimiento y buscar respuestas desde la investigación”, indica.

“Actualmente estoy vinculada a la docencia en áreas de la rehabilitación, principalmente en la carrera de Kinesiología, y me encuentro elaborando un proyecto para el concurso de postdoctorado de marzo. Con esta propuesta espero volver a mi base profesional inicial, conectando programas de rehabilitación con los sustratos biológicos de la plasticidad cerebral y el aprendizaje motor. Estoy abierta a nuevas redes de trabajo y colaboraciones científicas”, señala.

“El doctorado ya ha generado un impacto profundo en mi vida profesional. Fue una formación exigente que fortaleció mi pensamiento crítico, orden y rigurosidad académica. A futuro, espero seguir contribuyendo a la formación de estudiantes en distintos niveles, continuar abordando preguntas relevantes del ámbito clínico y aportar a soluciones prácticas, realistas y con sentido aplicado para la rehabilitación y la salud”, comenta.

Nota: Rodrigo Catalán