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Facultad de Derecho UV presenta el Laboratorio de Innovación Docente, Derecho, Ética y Tecnologías

21 agosto 2026

En la oportunidad, profesionales analizaron cómo la irrupción de la inteligencia artificial está modificando el ejercicio jurídico y plantearon nuevos desafíos para la formación de abogados y abogadas.

¿Cómo se prepara a las nuevas generaciones de abogados y abogadas para un mundo en que la inteligencia artificial ya forma parte del ejercicio profesional? Esa es una de las preguntas que busca abordar el Laboratorio de Innovación Docente, Derecho, Ética y Tecnologías (LIDET), nueva iniciativa de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valparaíso, presentada oficialmente durante el conversatorio “Desafíos profesionales y éticos para el Derecho en tiempos de transformación tecnológica”.

La actividad, organizada por la Facultad de Derecho de la UV a través de su nueva Coordinación de Desarrollo Académico e Innovación Jurídica Digital, reunió a profesores, profesoras, estudiantes e invitados especiales, en una instancia que permitió conocer experiencias concretas de incorporación de inteligencia artificial en instituciones públicas y privadas y, al mismo tiempo, abrir una discusión sobre el impacto que estas transformaciones deben tener en la enseñanza del Derecho.

El LIDET nace precisamente desde esa intersección: Derecho, tecnología, ética e innovación docente, con el propósito de generar un espacio para observar críticamente las transformaciones que están experimentando las profesiones jurídicas, experimentar con nuevas herramientas y metodologías y reflexionar sobre cómo debe evolucionar la formación universitaria de quienes ejercerán el Derecho en este nuevo escenario.

La Coordinación de Desarrollo Académico e Innovación Jurídica Digital y el Laboratorio de Innovación Docente, Derecho y Ética nacen con el propósito de modernizar los procesos de enseñanza aprendizaje en la Escuela de Derecho de la UV, respondiendo con innovación y rigor académico a los desafíos tecnológicos actuales, especialmente la irrupción de la inteligencia artificial en el ejercicio técnico y profesional del Derecho.

La Coordinación de Desarrollo Académico e Innovación Jurídica Digital  tendrá como función Institucionalizar, coordinar y supervisar la integración de la transformación digital en el quehacer de la Facultad de Derecho en todos sus niveles, asegurando la excelencia académica, el rigor científico y la formación ética de las y los estudiantes, en plena alineación con el Modelo Educativo de la Universidad de Valparaíso, poniendo énfasis en el pensamiento crítico y el enriquecimiento del proceso de enseñanza aprendizaje, considerando las exigencias del ejercicio profesional contemporáneo a nivel nacional e internacional.

Por su parte, el Laboratorio de Innovación Docente, Derecho y Ética busca instalarse como un espacio pionero en Chile de investigación y transferencia pedagógica dedicado al estudio y la aplicación del Humanismo Digital en la formación jurídica. Su trabajo se centrará promover prácticas docentes innovadoras y prácticas, permitiendo el desarrollo de una cultura reflexiva y diferenciadora en la comunidad académica, que sea un aporte a la promoción de egresados con herramientas para integrarse profesionalmente ante los desafíos actuales.

De Fiscal Heredia a Harvey

La jornada de presentación del LIDET UV comenzó con las palabras inaugurales del decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valparaíso, Ricardo Saavedra, y de la profesora de la Escuela de Derecho y coordinadora de Desarrollo Académico e Innovación Jurídica Digital, Rocío Sánchez, quienes destacaron la necesidad de que la academia enfrente los cambios tecnológicos desde una perspectiva crítica, responsable y vinculada con los desafíos concretos que experimentan actualmente las profesiones jurídicas.

En particular, la profesora Rocío Sánchez planteó que los cambios acelerados obligan a reflexionar sobre la manera en que las nuevas tecnologías están siendo incorporadas tanto en las salas de clases como en el ejercicio profesional, relevando la importancia de preservar una mirada humanista que permita evaluar críticamente las prácticas universitarias.

El conversatorio contó con las exposiciones de Ana María Morales, gerenta de la División de Estudios, Evaluación y Análisis avanzados de datos del Ministerio Público; Andrés Rodríguez, socio del estudio jurídico Barros & Errázuriz; y Fernando Fernández, fundador y CSO de Alt_Legal y profesor del programa de Magíster en Derecho de la Universidad de Valparaíso. La conversación fue moderada por la profesora Patricia Reyes, vicedecana de la Facultad de Derecho UV.

Desde distintas experiencias profesionales, los tres invitados coincidieron en que la inteligencia artificial dejó de ser una posibilidad futura para convertirse en una herramienta que ya está modificando la manera en que se investiga, se presta asesoría jurídica y se organiza el trabajo de abogados y abogadas.

Ana María Morales compartió la experiencia del Ministerio Público en el desarrollo y escalamiento de Fiscal Heredia, herramienta elaborada conjuntamente con las Facultades de Ingeniería de las universidades de Chile, del Biobío y de los Andes, en el contexto de un proyecto Fondef. Su exposición permitió conocer de primera fuente cómo la inteligencia artificial y otras herramientas tecnológicas están siendo utilizadas en el ámbito de la persecución penal.

La representante del Ministerio Público abordó, además, los desafíos que ha enfrentado la investigación y persecución de delitos a partir de la incorporación de estas tecnologías, particularmente en causas complejas, donde el uso de herramientas de inteligencia artificial ha permitido optimizar recursos, procesar grandes volúmenes de información y apoyar el trabajo de los equipos encargados de las investigaciones, sin dejar de lado los desafíos que implica su utilización responsable.

Por su parte, Andrés Rodríguez relató la experiencia de Barros & Errázuriz en el proceso de incorporación de inteligencia artificial a la práctica jurídica. Explicó que el camino comenzó mediante un proceso de prueba y error, en el que el estudio identificó sus propias necesidades y trabajó con ingenieros nacionales para desarrollar aplicaciones específicas.

Ese proceso evolucionó posteriormente hacia la implementación de Harvey AI, una plataforma internacional de inteligencia artificial especializada en el trabajo jurídico. De acuerdo con lo expuesto por el abogado, esta experiencia convirtió a Barros & Errázuriz en el primer estudio jurídico de Latinoamérica en implementar esta herramienta en su sistema de trabajo, dando cuenta de la velocidad con que la tecnología está comenzando a transformar incluso las prácticas de los grandes estudios jurídicos.

Finalmente, Fernando Fernández centró su presentación en la evolución exponencial que ha experimentado la inteligencia artificial durante los últimos años y en la manera en que este desarrollo está modificando el trabajo de los profesionales del Derecho.

De esta manera, el abogado abordó aspectos relacionados con la evolución de estas herramientas, sus niveles de satisfacción, sus márgenes de error y la probabilidad de obtener respuestas correctas, poniendo énfasis en que el debate no puede limitarse a determinar si la inteligencia artificial será utilizada o no por los abogados, sino que debe avanzar hacia una comprensión crítica de cómo, cuándo y para qué utilizarla.

Las experiencias presentadas permitieron mostrar que la transformación tecnológica no constituye un escenario hipotético para el mundo jurídico. Desde la investigación penal hasta el ejercicio privado de la profesión, la inteligencia artificial ya está interviniendo en procesos que tradicionalmente requerían exclusivamente del trabajo humano.

¿Qué abogado necesita hoy el mercado?

Uno de los principales puntos de encuentro entre las exposiciones fue precisamente el impacto que estas transformaciones están teniendo en el mercado laboral jurídico y en las competencias que deberán desarrollar las nuevas generaciones de abogados y abogadas.

Los tres expositores coincidieron en que la incorporación de inteligencia artificial está generando nuevas necesidades profesionales y que las facultades de Derecho deben preguntarse qué herramientas, conocimientos y habilidades requieren sus estudiantes para desenvolverse adecuadamente en este escenario.

La discusión abrió así una pregunta especialmente relevante para la formación jurídica: si la tecnología está cambiando la manera en que se ejerce el Derecho, ¿cómo debe cambiar también la manera en que se enseña?

En este punto adquiere especial relevancia el propósito del LIDET. Más que incorporar tecnología como un elemento accesorio dentro de la formación, la profesora Rocío Sánchez explicó que la iniciativa busca generar un espacio de reflexión y experimentación respecto de cómo las transformaciones tecnológicas pueden ser incorporadas de manera crítica, ética y pedagógicamente pertinente en la enseñanza del Derecho.

La conversación también puso sobre la mesa que el dominio técnico de las herramientas no resulta suficiente, considerando que la formación de los futuros profesionales deberá incorporar igualmente aspectos como el criterio jurídico, la capacidad de verificar información, la responsabilidad profesional, la ética y la comprensión de los límites de sistemas capaces de generar respuestas con distintos niveles de precisión.

Tras las exposiciones se desarrolló una ronda de preguntas, en la que estudiantes, académicos y asistentes pudieron profundizar en los desafíos planteados por los invitados y dialogar sobre el impacto que la inteligencia artificial tendrá —y ya está teniendo— en el ejercicio de las distintas profesiones jurídicas.

Con la presentación del LIDET, la Facultad de Derecho de la Universidad de Valparaíso abre así un nuevo espacio para anticiparse a los cambios que enfrenta la profesión jurídica y convertirlos en una oportunidad para repensar la formación de abogados y abogadas, articulando innovación, tecnología y ética desde una perspectiva propiamente jurídica y universitaria.

Ve el reel en este enlace.

Nota: Camila Cortez / Fotos: Matías Salazar / Reel: Felipe Olguín