Skip to main content

Seminario del Magíster en Toxicología abordó el ciclo urbano del agua y su aporte a la salud pública y ambiental

15 julio 2026

La jefa de Calidad de Esval y Aguas del Valle, Alicia Martínez, explicó cómo el agua se transforma en un recurso seguro para el consumo humano y cómo su tratamiento permite proteger la salud de las personas y los ecosistemas. La actividad cerró el ciclo de seminarios del primer semestre del Magíster en Toxicología de la Universidad de Valparaíso.

El agua potable es un recurso cotidiano cuya compleja gestión suele pasar inadvertida para la mayoría de las personas. Sin embargo, detrás de cada litro que llega a los hogares existe un proceso científico, tecnológico y sanitario que resulta esencial para proteger la salud pública y el medioambiente. Esa fue la principal reflexión que dejó la conferencia "Gestión integral del recurso hídrico: Ciclo urbano del agua, desde la fuente hasta la disposición final", dictada por Alicia Martínez, jefa de Calidad de Esval y Aguas del Valle, en el marco del ciclo de seminarios del Magíster en Toxicología de la Universidad de Valparaíso, dirigido por la doctora María Fernanda Cavieres, académica de la Escuela de Química y Farmacia.

La actividad, realizada en la Facultad de Farmacia, marcó el cierre del ciclo de seminarios correspondiente al primer semestre de 2026 y reunió a estudiantes, académicos, académicas y profesionales interesados en conocer los desafíos que enfrenta la gestión del agua en un escenario marcado por el cambio climático y las exigencias ambientales.

Con más de tres décadas de experiencia en el sector sanitario, Alicia Martínez presentó un recorrido por el ciclo urbano del agua, desde su captación en fuentes naturales, los procesos que permiten convertirla en agua potable, su distribución a la población y, finalmente, el tratamiento de las aguas servidas para devolverlas al medioambiente sin generar impactos sobre los ecosistemas.

"Mi propósito fue explicar el ciclo del agua en el área urbana, desde que captamos el recurso, cómo se realizan los tratamientos para convertirlo en agua potable y, posteriormente, cómo se tratan las aguas servidas hasta su disposición final sin generar impacto en un cauce natural", señaló.

Durante la conferencia, la especialista destacó el avance que ha experimentado Chile en materia de saneamiento desde la entrada en vigencia, en el año 2000, del Decreto Supremo Nº 90, normativa que regula la descarga de residuos líquidos a cuerpos de agua y que impulsó la construcción y modernización de plantas de tratamiento en todo el país.

Uno de los mensajes centrales de la expositora fue que el agua potable no es un recurso que se obtiene directamente de la naturaleza, sino el resultado de un proceso permanente de tratamiento, monitoreo y control de calidad.

"Me gustaría que las personas se quedaran con la idea de que el agua potable es un producto elaborado; no está simplemente en el río, sino que hay que producirla. La industria sanitaria chilena es un orgullo nacional: hemos logrado tratar el cien por ciento de las aguas servidas urbanas y erradicar enfermedades transmitidas por el agua, como la hepatitis y el tifus. Incluso, mientras otros países de América Latina enfrentaron epidemias de cólera, Chile no las vivió gracias a la calidad de su tratamiento sanitario", afirmó.

Asimismo, resaltó que el país cuenta hoy con estándares de calidad que lo sitúan entre los mejores de la región.

"Hoy tenemos un borde costero limpio y descargas que cumplen con las exigencias ambientales. Creo que muchas veces no valoramos el agua que tenemos. Es un sistema que requiere inversión y esfuerzo permanente, pero del que como país deberíamos sentirnos profundamente orgullosos", enfatizó.

La conferencia también abordó los efectos que el cambio climático ha tenido sobre la gestión del recurso hídrico, obligando a las empresas sanitarias a incorporar nuevas tecnologías y desarrollar estrategias para enfrentar fenómenos como las sequías prolongadas y los eventos extremos de precipitación.

"El cambio climático nos ha obligado a reinventarnos. La disminución en la disponibilidad de agua ha modificado las características de las fuentes y también los contaminantes que debemos remover. Eso nos ha llevado a incorporar nuevas tecnologías, innovar en los procesos y mejorar los sistemas para reducir pérdidas y hacer un uso más eficiente del recurso", explicó.

En esa línea, la especialista llamó a promover una cultura de uso responsable del agua, tanto en el consumo cotidiano como en el uso del sistema de alcantarillado.

"El agua es un recurso de todos y debemos cuidarla. Hoy existen tecnologías que permiten ahorrar agua en los hogares, pero también es fundamental utilizar correctamente el alcantarillado. Muchos de los problemas que enfrentan estos sistemas se deben al desecho de pañales, toallas higiénicas, preservativos y otros residuos que nunca deberían llegar a las redes sanitarias", advirtió.

Finalmente, Alicia Martínez valoró la posibilidad de compartir la experiencia del sector sanitario con la comunidad universitaria y destacó el rol que cumplen programas de postgrado como el Magíster en Toxicología para acercar el conocimiento científico a los desafíos que enfrenta la sociedad.

"Estoy muy agradecida por la invitación de la doctora María Fernanda Cavieres. A veces, quienes trabajamos en este ámbito damos muchas cosas por obvias, pero cuando conversamos con estudiantes y profesionales nos damos cuenta de que existe un gran interés por comprender cómo funciona este sistema y por qué es tan importante para la salud y el cuidado del medioambiente", concluyó.

En la fotografía, María Fernanda Cavieres (izquierda) y Alicia Martínez.

Nota: Pamela Simonetti