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Académica UV lleva la mirada de los ecosistemas costeros al principal informe oceánico de la ONU

17 junio 2026

Pilar Muñoz participó como coautora del capítulo dedicado a la zona intermareal en la Tercera Evaluación Mundial del Océano de Naciones Unidas (World Ocean Assessment III), el informe científico más completo elaborado hasta la fecha sobre el estado del océano global.

La bióloga marina Pilar Muñoz, académica de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, participó como coautora del capítulo dedicado a la zona intermareal de la Tercera Evaluación Mundial del Océano de Naciones Unidas (World Ocean Assessment III), documento que reúne el trabajo de más de seiscientos especialistas de decenas de países y que constituye la evaluación integrada más completa sobre el estado actual del océano global.

Presentado en el marco del Día Mundial de los Océanos, el informe analiza las dimensiones ambientales, sociales y económicas del océano, proporcionando evidencia científica para apoyar la toma de decisiones de gobiernos, organismos internacionales, investigadores y comunidades en torno a la conservación y uso sostenible de los ecosistemas marinos.

La contribución de la profesora Muñoz se centró en la zona intermareal, ese espacio  que queda expuesto y cubierto por las mareas y donde se encuentran ecosistemas como costas rocosas, playas, marismas, manglares, praderas marinas y bosques de macroalgas.

Tal como explicó la académica, quien además integra el Grupo de Expertos en Cultura Oceánica de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Unesco, “el informe destaca que el océano sigue siendo esencial para la vida en el planeta porque regula el clima, sostiene biodiversidad, provee alimento, aporta energía, conecta identidad, cultura y bienestar, y sostiene medios de vida para millones de personas”.

Sin embargo, el diagnóstico también advirtió sobre el aumento de múltiples presiones que afectan a los ecosistemas marinos. Entre ellas, según lo relevó la bióloga marina, se encuentran el cambio climático, la contaminación, la pérdida de hábitats, el aumento del nivel del mar, la acidificación, la desoxigenación y la ocurrencia de eventos extremos cada vez más frecuentes.

“En la zona intermareal, estos cambios afectan ecosistemas clave para la protección costera, el carbono azul, la biodiversidad y el sustento de comunidades locales”, señaló Pilar Muñoz.

Tal como sostuvo la académica, el informe de Naciones Unidas concluye que el océano se encuentra sometido a una presión creciente y acelerada por las actividades humanas. Entre sus principales hallazgos identifica: un aumento sostenido del calor acumulado en los océanos, una aceleración del nivel del mar, el ingreso anual de millones de toneladas de residuos plásticos y la persistencia de importantes vacíos de conocimiento sobre los ecosistemas marinos profundos.

No obstante, la evaluación también identifica oportunidades para avanzar hacia un futuro más sostenible. En este ámbito, la bióloga marina de la Universidad de Valparaíso destacó que “también hay caminos de acción y esperanza: restauración de ecosistemas, soluciones basadas en la naturaleza, infraestructura verde-gris, gestión comunitaria y cooperación científica”.

Asimismo, uno de los aspectos innovadores del World Ocean Assessment III es que incorpora con mayor fuerza dimensiones sociales, de equidad, gobernanza y conocimientos de pueblos indígenas y comunidades locales, reconociendo que la sostenibilidad oceánica requiere integrar diversas formas de conocimiento y participación.

Para Pilar Muñoz, formar parte de este esfuerzo internacional tuvo un significado especial: “Participar en este informe fue una experiencia muy significativa. Me reafirma que la zona intermareal no es solo un “borde” del océano, sino un espacio vivo, vulnerable y fundamental para enfrentar la crisis climática y reconectar a las personas con el mar”, concluyó.

Se puede revisar el informe completo en este enlace.

Nota: Pamela Simonetti