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Estudiante de Odontología UV representará a Chile en China tras ganar final nacional de concurso internacional de mandarín

10 junio 2026

Joaquín Fuenzalida, alumno de quinto año de la Universidad de Valparaíso, obtuvo el primer lugar en la edición nacional de Puente Chino 2026, destacando entre competidores de todo el país por su dominio del idioma, conocimientos culturales y una inédita interpretación en yangqin, instrumento tradicional chino que aprendió de forma autodidacta.

Aprender chino mandarín mientras cursa una exigente carrera universitaria se transformó en una oportunidad que hoy lo llevará al otro lado del mundo. Joaquín Fuenzalida, estudiante de quinto año de Odontología de la Universidad de Valparaíso, ganó la Final Nacional del Concurso Puente Chino 2026 y representará a Chile en la final internacional de la principal competencia de idioma y cultura china para estudiantes extranjeros.

Gracias a este importante logro, el joven viajará en agosto próximo al país asiático, con todos los gastos pagados, para participar durante tres semanas en la etapa mundial del certamen, una instancia de intercambio cultural y académico que reunirá a representantes de distintos países.

La competencia, organizada en Chile por la Embajada de la República Popular China, la Fundación CLEC —Oficina Regional para América Latina y el Caribe— y el Instituto Confucio Santo Tomás, convocó a estudiantes de diversas regiones del país, quienes debieron demostrar sus conocimientos de chino mandarín, cultura china y habilidades artísticas vinculadas a la tradición de ese país.

En este escenario, Joaquín Fuenzalida destacó en todas las áreas evaluadas. Obtuvo el primer lugar en la prueba de discurso, en las preguntas de teoría y también en la presentación artística, consolidando un desempeño que sorprendió al jurado y a las autoridades presentes.

Nuevas oportunidades

La historia de Joaquín Fuenzalida con el chino mandarín comenzó mucho antes del concurso. Su interés por la cultura asiática y los idiomas lo impulsó a buscar un nuevo desafío que complementara el español y el inglés, lenguas que ya dominaba.

“Siempre me han interesado las culturas de China, Japón y Corea. Ya hablaba español e inglés, así que estaba buscando aprender un tercer idioma. Al principio me motivaba la posibilidad de viajar y conocer China, pero a medida que fui avanzando me di cuenta de que en Chile existe una importante comunidad china que muchas veces enfrenta barreras para acceder a la atención de salud debido al idioma. Eso me hizo ver que aprender mandarín también podía ser una herramienta para ayudar a otras personas y aportar desde mi futura profesión”, señaló.

El estudiante agregó que el aprendizaje del idioma le ha permitido ampliar sus horizontes: “Me ha abierto muchas puertas, he conocido mucha gente y he descubierto una cultura fascinante. Es un idioma hermoso, y mientras más aprendía, más ganas tenía de seguir estudiándolo”, afirmó.

Actualmente, Joaquín Fuenzalida lleva cerca de dos años y medio aprendiendo chino mandarín. Sus primeros pasos fueron completamente autodidactas, antes de incorporarse formalmente al Instituto Confucio Santo Tomás.

“Comencé estudiando por mi cuenta. Buscaba clases en YouTube, anotaba vocabulario y practicaba en conversaciones con hablantes nativos a través de internet para ver si lograba comunicarme. Después sentí que necesitaba una formación más estructurada, que alguien me guiara y corrigiera para seguir avanzando. Fue entonces cuando decidí ingresar al Instituto Confucio Santo Tomás”, relató.

Compatibilizar el estudio de un idioma tan complejo con la exigente formación en odontología no estuvo exento de dificultades. Sin embargo, el estudiante destacó que la constancia y la práctica fueron fundamentales para avanzar.

“Cada idioma tiene sus complejidades, pero en el chino los tonos son fundamentales. Puedes conocer una palabra, pero si la pronuncias incorrectamente, es posible que no te entiendan. La práctica constante y conversar con hablantes nativos me ayudó mucho a mejorar. Hoy puedo comunicarme con mayor fluidez, aunque todavía me queda mucho por aprender, especialmente en vocabulario, porque es un idioma muy amplio y siempre hay nuevas palabras y contextos que descubrir”.

El primer chileno en tocar el yangqin

Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la competencia fue la presentación artística de Joaquín. Sobre el escenario interpretó una pieza musical en yangqin, instrumento tradicional chino de cuerdas, convirtiéndose en el primer chileno en ejecutarlo públicamente en el país.

La historia detrás de ese logro comenzó a fines del año pasado, cuando una delegación artística china visitó Chile. Debido a dificultades logísticas para transportarlo de regreso, uno de los instrumentos quedó en el país, como regalo.

“Yo soy músico. Estudié en un conservatorio cuando era más chico y participé en la Orquesta Sinfónica. Cuando vi el instrumento me interesó muchísimo, pregunté si podía aprenderlo y me dijeron que sí”, relató.

“Empecé a aprenderlo por mi cuenta y, a medida que avanzaba, surgió la posibilidad de participar en el Concurso Puente Chino. Ahí comencé a preparar tanto el discurso como la presentación artística, que finalmente se transformó en una parte fundamental de mi participación”.

Respecto al impacto que tuvo su interpretación musical en la competencia, Joaquín Fuenzalida relevó: “Creo que llamó mucho la atención porque fui el primer chileno en interpretar un yangqin en este contexto, y además, lo aprendí de manera completamente autodidacta. En la etapa preliminar obtuve 39,9 de 40 puntos, y tanto los jueces como el embajador de China en Chile destacaron la presentación. Fue una experiencia muy especial, pero también el resultado de un trabajo integral, porque además obtuve el primer lugar en el discurso, en las preguntas de teoría y en la presentación artística”.

Un puente entre dos culturas

El tema central del discurso que debieron presentar los participantes fue “Un mundo, una familia”. Joaquín Fuenzalida decidió construir su relato a partir de experiencias personales que reflejan el impacto que ha tenido el idioma en su vida.

“Conté cómo en una ocasión pude ayudar a un paciente chino que tenía fuerte dolor dental. Con los conocimientos de mandarín que había adquirido hasta ese momento, logré explicarle algunas indicaciones básicas sobre qué medicamento podía tomar y cómo actuar mientras recibía atención profesional. También hablé de cómo aprendí a tocar el yangqin y de que espero convertirme en un puente entre ambas culturas”, comentó.

La idea de tender puentes entre Chile y China no solo marcó su presentación, sino también su visión de futuro. El estudiante afirma que el mandarín le ha permitido acceder a experiencias que nunca imaginó vivir.

“Este idioma me ha abierto muchas puertas. Este año incluso me invitaron desde la embajada a visitar un buque hospital chino por mi condición de estudiante del área de la salud. Son experiencias que nunca imaginé tener”, sostuvo.

Rumbo a la final mundial

En agosto próximo, Joaquín Fuenzalida viajará a China para representar al país en la final internacional del Concurso Puente Chino. Allí competirá con estudiantes provenientes de todo el mundo, muchos de ellos con años de experiencia en el estudio del idioma. Aun así, enfrenta el desafío con entusiasmo.

“Mi expectativa es representar bien a Chile, dar lo mejor de mí, conocer gente y mostrar mi presentación musical. Me gustaría motivar a otras personas a hacer cosas nuevas y demostrar que todo es posible cuando uno le dedica tiempo”, cerró.

Nota: Pamela Simonetti