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Arquitecta UV Thalía Valdenegro expuso sobre prácticas y desafíos del Archivo Myriam Waisberg

27 mayo 2026

Thalía Valdenegro, arquitecta UV, tesista del magíster en Rehabilitación Arquitectónica Sostenible USM y encargada del Archivo Myriam Waisberg de la Facultad de Arquitectura UV, fue una de las expositoras del Cuarto Seminario de Roberto Hernández Cornejo sobre Periodismo, Historia y Patrimonio, realizado en el Instituto de Historia de la PUCV.

Su ponencia “Activar los acervos patrimoniales: prácticas y desafíos en el Archivo Myriam Waisberg” puso en relevancia aspectos tales como el contenido del archivo, la conservación de los planos, sus fotografías e investigaciones, mostrando un mapa conceptual que explica cada colección.

“El objetivo fue explicar lo que significa activar un archivo patrimonial, entender sus niveles de envoltura, comprender su orden, tomar las medidas de conservación preventiva, digitalizar e investigar, y difundir su contenido, ya que conservar no solo implica resguardar, sino también generar nuevas formas de acceso al conocimiento”, señala.

Según la experta, “entre los desafíos, problemáticas y vulnerabilidades en el archivo, se identifican las fluctuaciones ambientales que requieren estrategias permanentes de conservación preventiva, ya que son altamente sensibles por contener elementos de papel, que al ser un material higroscópico capaz de absorber o contener humedad, sufre mucho, especialmente en una ciudad costera como Valparaíso”.

“En este análisis climático del archivo expuse los planos, el data logger, que son las herramientas que se utilizaron para las mediciones climáticas; los gráficos para explicar qué significaba cada uno, por cuánto tiempo se tomaron las medidas durante el año pasado, tanto en invierno y primavera, interior y exterior, debido a que el monitoreo climático permite anticipar los riesgos antes que el deterioro sea visible”, señala.

Desafíos de la conservación

Uno de los puntos de su exposición fue, según explica, “el apartado científico y artístico de la conservación, en especial lo realizado con el plano de la Iglesia de los 12 Apóstoles de Valparaíso que había restaurado como práctica de activación”.

“El diagnóstico incorporó un registro fotográfico inicial, su catalogación, las patologías visibles, el riesgo de deterioro por la presencia de las roturas y cómo se fue arreglando a través de procedimientos técnicos como la limpieza, la operación de rotura, la reintegración cromática del papel, la digitalización y conservación preventiva, procedimiento técnico de bajo costo, lo cual es destacable”, señala.

En cuanto a los desafíos futuros de la conservación, indica que "es necesario un monitoreo permanente junto con protocolos, la digitalización que es el respaldo, la gestión de riesgos sobre la humedad, la infraestructura y la vinculación que es la educación patrimonial, a través de este tipo de exposiciones”.

“Restaurar planos históricos no solo preserva los documentos, sino que reactiva su valor histórico y técnico, fortaleciendo un acervo patrimonial para reconocer que los archivos no son depósitos estáticos, sino que son espacios dinámicos donde converge la historia, el patrimonio y la investigación”, añade.

Nota: Rodrigo Catalán / Foto: Denis Isla