
UV realizó ceremonia de lanzamiento del Instituto Milenio CINV 2025-2035 con foco en salud pública
Ante más de 150 asistentes, la ceremonia presentó los avances del Instituto Milenio y su apuesta por conectar ciencia básica con soluciones en salud pública.
Un árbol nativo, presente en Chile desde tiempos ancestrales, se transformó en uno de los símbolos de una jornada científica de alto nivel. El boldo —históricamente asociado a usos tradicionales— fue parte de los relatos que dieron vida al lanzamiento oficial del Instituto Milenio Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso (CINV) para el periodo 2025-2035, en una ceremonia que reunió a cerca de 150 asistentes en el auditorio principal del Parque Cultural de Valparaíso.
La actividad convocó a autoridades universitarias y regionales, representantes del ecosistema científico, académicos, investigadores, estudiantes de postgrado y actores del mundo público y privado, reflejando el carácter interdisciplinario y colaborativo que proyecta esta nueva etapa del instituto.
La jornada se inició con la exhibición de un video institucional que presentó el trabajo desarrollado por el CINV, marcando el contexto de una década de investigación científica de excelencia. Posteriormente, el rector de la Universidad de Valparaíso, Osvaldo Corrales, destacó la relevancia de la adjudicación del Instituto Milenio, subrayando su competitividad y proyección.
“La adjudicación de este Instituto Milenio en un concurso extraordinariamente competitivo es el mejor testimonio del nivel de excelencia que ha alcanzado la ciencia que desarrollamos acá en la Universidad de Valparaíso”, afirmó.
La autoridad enfatizó además el rol articulador del CINV, señalando que la UV es la institución albergante de un proyecto que integra a otras casas de estudio —la Universidad de Concepción, la Universidad Andrés Bello y la Universidad San Sebastián—, consolidando un espacio de colaboración científica de alto impacto. En este ámbito, el rector relevó el trabajo en neurociencias, con un énfasis particular —tal como expuso el doctor Juan Carlos Sáez— en la comprensión de los procesos inflamatorios, incorporando un sello distintivo de esta nueva etapa: la innovación y la transferencia tecnológica.
“El objetivo de la investigación que nuestras científicas y científicos están realizando, es precisamente resolver problemas que hoy día aquejan a la salud pública, en un conjunto de enfermedades que tienen un origen inflamatorio que no ha sido debidamente detectado y tratado. Para nosotros representa el cumplimiento de una misión fundamental de la universidad, que es precisamente generar conocimiento para mejorar la calidad de vida de las personas. Así que le deseamos el mayor de los éxitos al Centro Interdisciplinario de Neurociencia en esta nueva etapa”, señaló el rector Corrales.
A su vez, el director del CINV, doctor Juan Carlos Sáez, quien presentó la conferencia “Neuroinflamación: de la ciencia básica a la salud pública”, afirmó: “Agradezco profundamente la inversión que el Estado realiza en ciencia, aun cuando esta sigue siendo insuficiente. Gracias a ese apoyo hemos logrado avanzar desde investigaciones básicas, inicialmente muy acotadas, hacia aplicaciones con impacto directo en pacientes. Estos avances nos permiten retribuir al país contribuyendo a mejorar la calidad de vida de las personas, no solo en el caso de enfermedades poco frecuentes —como la que hoy pudimos evidenciar en dos pacientes que han recuperado su movilidad—, sino también en patologías de alta prevalencia en Chile, como la diabetes o la depresión. En este contexto, es posible reducir niveles de discapacidad, evitar complicaciones severas —como amputaciones en pacientes diabéticos— y, en consecuencia, generar beneficios tanto en términos de salud pública como de bienestar social”.
En relación con la convocatoria del evento, el doctor Sáez destacó la diversidad y amplitud de los asistentes: “La alta convocatoria fue, sin duda, sorprendente. Contamos con la participación de personas provenientes de distintas regiones del país, así como representantes del mundo académico, clínico y empresarial. Esta diversidad es particularmente valiosa, ya que evidencia un interés transversal por la ciencia y sus aplicaciones. La presencia de actores del sector productivo, junto a investigadores y autoridades, abre oportunidades concretas para fortalecer vínculos que permitan transferir conocimiento, fomentar la innovación y contribuir al desarrollo económico mediante la generación de empleo y valor agregado”.
Asimismo, el investigador enfatizó el potencial aún subutilizado de recursos naturales como el boldo: “Chile posee recursos con un alto potencial científico y productivo que no han sido plenamente aprovechados. El boldo es un ejemplo de ello. Se trata de una especie nativa con una larga tradición de uso, incluso documentada en contextos arqueológicos tempranos como Monte Verde. Sin embargo, gran parte de este recurso se exporta como materia prima, siendo valorizado posteriormente en el extranjero. Avanzar hacia su investigación y desarrollo a nivel local permitiría generar mayor conocimiento, innovación y beneficios para el país”. Asimismo, abordó las percepciones en torno a su uso: “Si bien existen cuestionamientos respecto de su seguridad, la evidencia disponible —así como la experiencia acumulada— sugiere que el boldo, en dosis adecuadas, puede ser utilizado de manera segura. Este tipo de conocimientos, que también recoge la experiencia de los propios pacientes, resulta clave para orientar su uso responsable y potenciar sus posibles aplicaciones terapéuticas”.
Por su parte, Ariane Lüttecke, seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la región de Valparaíso, expresó: “Estoy muy contenta de poder acompañarlos en el lanzamiento de la renovación del Instituto Milenio CINV, sobre todo resaltando que es el primer instituto milenio que tenemos en regiones y además en un área tan bonita, tan rica y transversal como es la neurociencia. Se viene un desafío interesante para este nuevo periodo, estos próximos diez años, que es justamente poder articular la investigación de laboratorio, los resultados que estos investigadores pueden sacar en sus espacios hacia la sociedad. Y así también es importante invitar a la sociedad a poder establecer desafíos, encontrar preguntas que puedan ser contestadas también en los laboratorios”.
Uno de los momentos significativos de la jornada fue la presentación de testimonios de pacientes con distrofia muscular de cintura, quienes compartieron su experiencia tras acceder a un tratamiento que combinó ejercicio e infusión de boldo. Uno de ellos fue Gonzalo Cuervas, psicólogo residente en Uruguay, quien relató el impacto de este proceso en su vida cotidiana: "Desde que empecé a usar el boldo sentí que era eficaz. Para una persona que pierde la capacidad de moverse, la calidad de vida está en los mínimos detalles: en ver si tengo accesibilidad, si puedo subir, si puedo bajar. Lo que me dio el boldo fue sostén y confianza. Un día iba caminando y pasé a personas que antes me superaban, y dije ‘acá cambió algo’. Me había olvidado de las sensaciones musculares que tenía desde cuando hacía deporte, y ahí las recuperé. Mi principal dificultad era la crianza de mi hija pequeña, temía no poder correr con ella si se me iba. Eso cambió. Yo, desde mi casa en Uruguay, llegué a hablar con el director de un proyecto que me cambió la vida. No lo logré desde lo médico en Uruguay, pero acá en Chile encontré esa cercanía con el equipo del CINV. A mí me cambiaron la vida realmente. Voy a estar sumamente agradecido siempre".






Nota: Pamela Simonetti / Fotos: Denis Isla / Video: Felipe Olguín




