“Cartografía de la memoria trans: murales en resistencia”: el documental dirigido por la jefa de carrera de Cine UV, Carola Quezada
Con un estreno en el Parque Cultural de Valparaíso (PCdV) el documental “Cartografía de la memoria trans: serie de murales en resistencia” se define como un recorrido audiovisual por murales e intervenciones en distintos territorios de Chile que levantan memorias y relatos de vidas trans/travestis atravesadas por la violencia y el transodio.
Así lo explica su directora, la jefa de carrera de Cine UV, Carola Quezada: “Todo nace con la invitación del artista visual Amaru Alegría, quien idea el proyecto para retratar por medio del muralismo a personas trans asesinadas en crímenes de odio, buscando un acercamiento a la población más joven que transita por la ciudad”.
A través de los murales, el documental retrata las vidas de Brenda Plaza (42), mujer trans, encontrada en el cerro Polanco con una puñalada en el abdomen y golpes en la cabeza; Ignacia Palma (26), mujer trans apuñalada y quemada en Avenida Errázuriz con Simón Bolívar, en Valparaíso; Claudia Díaz (73), vocera del Club de Adultos Mayores Sobrevivientes del 73, exdirigenta del colectivo Cartagena Atlético y activista trans, encontrada sin vida en su domicilio en Cartagena, y Vicente González (25), joven trans masculino, asesinado, en Valdivia.
Al respecto, Carola Quezada señala que “como directora complemento y propongo en forma y lenguaje cinematográfico, esto con la creación de un dispositivo cinematográfico que aborde la memoria, la plástica y la investigación para transmitir los conflictos que conllevan las vidas trans y por qué como sociedad debemos reflexionar en torno a ellas, la violencia y las carencias involucradas”.
Sobre su reciente estreno destaca que “nos mostró que gatilla emociones y análisis, sin entrar en un melodrama, aspectos que son satisfactorios, generando reflexiones más profundas para jóvenes y adultos. Lo he tomado como una investigación que espero ampliar para construir un largometraje en conjunto con el equipo del proyecto”.
“La mayoría de las historias del documental están plagadas de desamor y carencias, exceptuando la vida de Claudia Díaz, mujer trans asesinada en Cartagena, cuyo recuerdo tiene el cariño de sus amigos de la comuna. Fue muy complejo con los medios de producción y el escaso tiempo que contábamos para viajar a realizar las entrevistas a las familias de Brenda, Ignacia o Vicente”, señala.
“Entonces decidí que debíamos contar con los relatos de otras personas de la comunidad o que tuvieran algún trabajo como activistas, conociendo de esa forma la realidad de otras chicas trans, como Lilith Victoria Atenea, activista de Panteras Disidentes en la región de los Ríos, organización que estuvo pendiente del caso de Vicente”, agrega.
En cuanto a los próximos pasos del documental, la académica asegura que “proyectando expectativas, quisiera seguir puliendo el lenguaje cinematográfico por medio de laboratorios de desarrollo de proyectos para ir construyendo un largometraje con mayor profundidad, sentido político y estético”.



Nota: Rodrigo Catalán