Skip to main content

Clínica de Odontología Pediátrica y del Adolescente UV conmemoró 30 años de formación de especialistas y atención pionera en salud oral infantil

23 marzo 2026

Primera clínica universitaria del país dedicada exclusivamente a niñas, niños y adolescentes, la unidad ha formado 65 especialistas en Odontopediatría, integrando docencia, investigación y vinculación con el medio, con un modelo centrado en la excelencia clínica y el acompañamiento emocional de sus pacientes.

En una ceremonia que reunió a autoridades universitarias y locales, junto a académicos y profesionales de la salud, la Clínica de Odontología Pediátrica y del Adolescente de la Universidad de Valparaíso conmemoró su trigésimo aniversario, consolidando tres décadas de trayectoria como referente nacional en la formación de especialistas y en la atención integral de niñas, niños y adolescentes con diversas necesidades en salud oral.

La actividad, realizada en dependencias de la unidad, tuvo como objetivo relevar la trayectoria de esta unidad académica y clínica, así como su contribución sostenida a la formación de capital humano avanzado y a la atención de pacientes pediátricos, especialmente aquellos en contextos de mayor vulnerabilidad.

Durante la ceremonia intervinieron el decano subrogante de la Facultad de Odontología, Ricardo Moreno; la directora de la clínica, Marie Therese Flores, y el rector de la Universidad de Valparaíso, Osvaldo Corrales, quienes destacaron el carácter pionero de esta iniciativa, su impacto en el territorio y sus proyecciones a futuro.

“Estamos muy contentos de conmemorar los treinta años de la Clínica Odontopediátrica y del Adolescente. Nació como un proyecto pequeño, vinculado al Gobierno Vasco, y en estas tres décadas ha tenido un desarrollo extraordinario: ha ampliado su cobertura, ha fortalecido sus estándares de calidad y ha impulsado innovaciones con reconocimiento internacional. Este proyecto refleja de manera clara la esencia de la Universidad de Valparaíso: formar en el más alto nivel en pre y postgrado, pero siempre en estrecha vinculación con las necesidades de la ciudad y la región. El compromiso con el territorio y la generación de conocimiento al servicio de las personas han estado en el centro de su quehacer”, afirmó el rector Corrales.

Creada en 1995, la Clínica se consolidó como la primera en el país en ofrecer atención exclusiva para población infantil y adolescente con diversas capacidades y requerimientos clínicos, integrando desde sus inicios la docencia de pre y postgrado, la investigación clínica y la vinculación con el medio.

En este contexto, se ha constituido como el principal campo clínico del Programa de Especialidad en Odontopediatría de la Universidad de Valparaíso, reconocido por el Ministerio de Salud y acreditado por la Comisión Nacional de Acreditación en 2018 y 2024. A la fecha, ha formado a 65 especialistas, quienes se desempeñan tanto en el sistema público como privado, dentro y fuera del país.

“Nada de esto habría sido posible sin la convicción y el trabajo sostenido de su equipo, especialmente de la profesora Marie Therese Flores y del profesor Juan Eduardo Onetto, quienes han liderado este proceso desde sus inicios. Esta clínica es, sin duda, una muestra concreta de que desde lo público es posible realizar aportes significativos al desarrollo regional y nacional”, agregó Osvaldo Corrales.

Comprensión integral

Uno de los elementos distintivos de la Clínica ha sido su modelo formativo, basado en el desarrollo de competencias clínicas de alto nivel, junto con una comprensión integral del mundo emocional de niñas y niños. Este enfoque ha permitido abordar no solo las patologías más prevalentes, sino también las barreras asociadas al miedo y la ansiedad frente a la atención odontológica.

“Llegamos a esta conmemoración con una sensación de paz y de deber cumplido hacia un grupo etario que históricamente no ha sido suficientemente visibilizado en sus necesidades de atención especializada. Aquí no solo importa la técnica, sino también la contención emocional de cada niño y niña”, señaló la profesora Marie Therese Flores.

En esa línea, la directora destacó el trabajo interdisciplinario del equipo clínico y académico, que incluye docentes, residentes, personal técnico y administrativo, orientado a generar experiencias de atención seguras y positivas, tanto para pacientes neurotípicos como para aquellos con neurodivergencias.

Entre los hitos relevantes de su desarrollo se encuentra la incorporación, desde 2005, de la sedación inhalatoria como técnica segura, especialmente en pacientes que presentan dificultades para adherir a tratamientos convencionales. A ello se suma la capacidad de las y los especialistas, tras dos años de formación clínica intensiva, para abordar integralmente urgencias, patologías prevalentes y el seguimiento de niños y niñas con necesidades especiales de atención.

Otro aspecto destacado es la generación y resguardo de registros clínicos con seguimiento de largo plazo, que hoy constituyen una fuente primaria de información para la investigación y el avance del conocimiento en salud oral infantil.

El bien superior del niño

El profesor Juan Eduardo Onetto, director del Programa de Especialidad en Odontopediatría UV, subrayó la estrecha relación entre la Clínica y el proceso formativo: “Esta Clínica es indisoluble con el programa de especialidad. Está dedicada exclusivamente al bien superior del niño, y esa sinergia nos ha permitido desarrollar un trabajo académico y de vinculación con el medio profundo y sostenido durante estos treinta años”.

Asimismo, destacó la influencia de referentes internacionales en la consolidación de su enfoque clínico. En particular, las visitas de los investigadores daneses Jens Ove Andreasen y Ole Fejerskov, durante la década de los noventa, contribuyeron a incorporar una filosofía de tratamiento conservadora, basada en la evidencia biológica en caries y trauma dentoalveolar.

“En ese entonces predominaban enfoques más invasivos. Con el aporte de la escuela escandinava se avanzó hacia una mirada más conservadora, con mejores resultados y con la posibilidad de realizar seguimientos a largo plazo”, explicó el decano subrogante de la Facultad de Odontología UV, Ricardo Moreno.

“Salva tu diente”

De esta perspectiva surgió la campaña “Salva tu diente”, cuyo afiche ha sido traducido a 63 idiomas, proyectando el quehacer académico de la Universidad de Valparaíso a nivel internacional. En 2024, este material fue reproducido por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), en conjunto con la casa de estudios, para su distribución en 800 establecimientos educacionales de la comuna de Valparaíso.

El impacto territorial de la Clínica ha sido especialmente significativo en poblaciones vulnerables, donde la caries temprana en la infancia continúa siendo un problema de alta prevalencia.

“Aunque en Chile no contamos con cifras actualizadas, a nivel mundial la Organización Mundial de la Salud estima que cerca de 600 millones de niños presentan caries temprana en la infancia. Esto implica dolor, infecciones y limitaciones funcionales que afectan directamente su calidad de vida. Si a esto sumamos condiciones como la neurodivergencia, dificultades de comunicación, trastornos alimentarios o hipersensibilidad sensorial, la atención odontológica puede transformarse en una experiencia altamente compleja. Por eso es tan importante abordar estos casos desde una perspectiva integral y empática”.

Asimismo, agregó que “este es un problema que se concentra en contextos de alta vulnerabilidad, y desde una universidad pública tenemos la responsabilidad de visibilizarlo. La experiencia en terreno, como el trabajo que realizamos en el Cesfam de Rodelillo, nos ha permitido constatar que las familias necesitan orientación y acompañamiento. No se trata de responsabilizar a los padres, sino de comprender las dificultades que enfrentan, especialmente en el caso de niños con trastorno del espectro autista, y ofrecer respuestas adecuadas desde la salud y la educación”.

Proyecciones

En cuanto a las proyecciones, la directora planteó la necesidad de avanzar en una mayor articulación con el sistema público de salud, particularmente en el nivel de atención primaria, así como asegurar la sustentabilidad del modelo a través de un financiamiento institucional acorde a su rol social.

“Al ser una universidad pública y una especialidad reconocida por el Ministerio de Salud, desde 2007 y luego reforzada por distintos decretos, el siguiente paso es avanzar en una gestión interinstitucional con el sistema de salud. Esto permitiría que nuestra clínica sea también un espacio de formación para profesionales que se desempeñarán en la atención primaria, donde existe una alta demanda de atención en niños menores de cinco años con diversas capacidades y que requieren un manejo especializado”.  Y enfatizó: “Si hay una especialidad que debe fortalecerse en la atención primaria, es la Odontopediatría, considerando el impacto que tiene el miedo al dentista y sus consecuencias en la salud emocional y mental de los niños. Asimismo, para asegurar la sustentabilidad de esta clínica en el tiempo, es fundamental reconocer su rol social y avanzar hacia un modelo de financiamiento institucional. No puede depender de los ingresos de familias vulnerables, sino que requiere un respaldo acorde a su carácter pionero y a su contribución al sistema público de salud”, concluyó.

Nota: Pamela Simonetti / Fotos: Denis Isla