Más de veinte años después: juez de Jalisco visita Escuela de Derecho UV y revive el intercambio académico que marcó su trayectoria
Carlos Fregoso estudió en la unidad académica durante el año 2003, cuando era alumno de la Universidad de Guadalajara, México.
Más de dos décadas después de haber realizado un intercambio académico en la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, el juez mexicano Carlos Fregoso regresó a la ciudad puerto para reencontrarse con el lugar donde vivió una de las experiencias que, según relata, marcaron profundamente su vida personal y profesional.
Su vínculo con la Universidad de Valparaíso se remonta al segundo semestre de 2003, cuando siendo estudiante de la Universidad de Guadalajara decidió realizar un intercambio académico en la Escuela de Derecho UV, experiencia que recordó con especial afecto.
Durante su reciente visita a Chile y a la unidad académica, fue recibido por Ricardo Saavedra, decano de la Facultad de Derecho; Patricia Reyes, vicedecana; Inés Robles, directora de la Escuela de Derecho; Perla Cisternas, coordinadora de Movilidad Estudiantil de la UV; y Marisa Nash, quien en ese entonces se desempeñaba como encargada de la Unidad de Movilidad Estudiantil Internacional. En la ocasión, compartieron una distendida conversación en la que el magistrado recordó su paso por las aulas de la Escuela, su experiencia como estudiante de intercambio y los aprendizajes que marcaron su trayectoria.
Carlos Fregoso es doctor en Derecho por el Instituto Internacional del Derecho y del Estado, y recientemente concluyó sus estudios de Doctorado en Derecho por la Universidad Autónoma de Buenos Aires, encontrándome en la etapa de elaboración, presentación y defensa de la tesis para obtener el grado. Junto con ello, posee tres maestrías y cuatro postgrados.
Actualmente se desempeña como juez tercero de Control, Juicio Oral, Justicia Integral para Adolescentes y Ejecución Penal del Cuarto Distrito Judicial, con sede en la ciudad de Ocotlán, Jalisco (México), y cuenta con más de diez años desempeñándose como juez y más de 25 años de trayectoria en el Poder Judicial.
La experiencia académica en la Escuela de Derecho UV
Al recordar cómo surgió la oportunidad de estudiar en la Universidad de Valparaíso, Carlos Fregoso explicó que inicialmente tenía otros planes, pero una recomendación cambió su decisión.
“Escogí la Universidad de Valparaíso por recomendación de Marifer, como le llamaba yo a la encargada del programa de intercambio por parte de la Universidad de Guadalajara. Como muchos estudiantes, mi sueño era cursar estudios en Europa, particularmente en España. Sin embargo, decidí viajar a Chile ya que Marifer me habló muy bien de la Universidad y las características de la ciudad, llena de vida y estudiantes de distintas universidades del mundo. Es por ello que me decidí por mi segunda alma mater, la Universidad de Valparaíso”.
En aquel entonces, Carlos Fregoso trabajaba como notificador en el Juzgado Decimotercero de lo Civil del Primer Partido Judicial con sede en Guadalajara, cargo para el cual solicitó licencia con el fin de participar en el programa de intercambio.
Sobre su vivencia en las aulas de la Escuela de Derecho de la UV, el magistrado la describe como una etapa particularmente enriquecedora, destacando que “mi experiencia con las clases fue espectacular. Los compañeros chilenos fueron muy amables conmigo, sobre todo cuando me explicaban algunas particularidades de los modismos y lenguaje en Chile, como el ‘po’ y el ‘¿cachái?’”, recordó con humor.
Asimismo, destacó la dinámica de las jornadas académicas, detallando que “los horarios que tuve en las clases eran muy cómodos, ya que acudía por las mañanas en las primeras horas y me desocupaba antes del almuerzo, el cual consumía en el casino que se ubicaba en la parte alta del edificio de la Facultad de Derecho”.
Haciendo referencia al lugar en donde vivió en esa época —Reñaca—, contó que “todas las mañanas tomaba la micro en la avenida principal, la que seguía un trayecto espectacular por la costanera, atravesando Viña del Mar para finalmente incorporarse a la avenida Errázuriz, bajándome justo al frente de la Facultad de Derecho. Ese recorrido diario viendo el océano frente a los cerros, invitaba a muchas cosas: si andabas tenso te ayudaba a relajarte un poco, tomar un respiro y seguir adelante, y si el clima lo permitía invitaba a salir a la playa a pasarla genial con los amigos o relajarse en alguno de los cerros viendo el atardecer frente al puerto”.
Profesores que dejaron huella
Durante su intercambio, Carlos Fregoso cursó asignaturas con destacados académicos y académicas de la Escuela de Derecho, quienes —según comenta— dejaron una profunda huella en su formación.
“De la profesora Susana Bontá recuerdo especialmente su energía y forma de enseñar. De ella me llevé su gran actitud y chispa frente a la vida, siempre alegre, y la claridad para explicar conceptos complejos del Derecho Civil”.
También evocó con especial aprecio al profesor Donal Fox, con quien compartió extensas conversaciones fuera del aula, de quién señaló que “me llevé la claridad en los contenidos de su cátedra de Derecho Internacional Privado, las cuales no solo obtuve en el aula, sino también en varias tardes que me invitó a almorzar en el Club Naval de Valparaíso, donde continuábamos conversando no solo de los temas vistos en clase, sino también de lo que le gustaba de México y del mundo”.
Sobre el profesor Agustín Squella, destacó el impacto que tuvo en su formación filosófica, indicando que “a lo largo de mi vida como estudiante no tuve mejor profesor en filosofía que Squella. En su obra de Filosofía del Derecho desarrollaba y facilitaba la comprensión de conceptos complejos de una manera excepcional”.
El apoyo del programa de intercambio
El magistrado también destacó el rol fundamental que tuvo el programa de movilidad estudiantil y particularmente el acompañamiento que recibieron los estudiantes extranjeros.
“Importante es mencionar que no hubiera tenido tan agradable experiencia de intercambio sin el apoyo y los excepcionales consejos de mi queridísima Marisa Nash. Ella era quien nos recibía en el programa de intercambio por parte de la Universidad de Valparaíso”, afirmó.
Según recuerda, su apoyo fue clave tanto en lo académico como en la vida cotidiana, señalando que “siempre estuvo atenta y preocupada por todos nosotros, no solo en el ámbito académico, sino también en todos los aspectos generales más allá de las aulas”.
Al reflexionar sobre lo que significó para él su paso por Valparaíso, Carlos Fregoso señala que la experiencia trascendió lo académico.
“En el sentido de vida, más que decir qué me llevé, pudiera decir qué dejé: dejé mi corazón en esta bella y pintoresca ciudad. Dejé los miedos con los que llegué a una ciudad a miles de kilómetros de distancia, lejos de mi familia. Además, me llevé en la memoria y en el corazón aquellas tardes en las que recorrí los cerros, sus cafeterías, bares, restaurantes y negocios”.
Durante su intercambio, además, aprovechó de recorrer gran parte de Chile y Sudamérica, experiencia que considera parte fundamental de su crecimiento personal.
Un regreso cargado de significado
Según explicó Carlos Fregoso, la reciente visita a la Escuela de Derecho tuvo un profundo significado personal, destacando que siempre tuvo la intención de regresar a Valparaíso y Viña del Mar, “ciudades en que viví una de las dos épocas más fantásticas y placenteras de mi vida, que me llenaron de recuerdos y ayudaron a forjarme como persona y profesional”.
“La visita fue parte de un viaje de agradecimiento a Dios y a la vida por tantas bendiciones que me ha dado. Anhelaba pisar nuevamente mi universidad, las aulas en las que estudié y sentir nuevamente esa brisa fresca del mar”, señaló.
Asimismo, manifestó su interés en mantener vínculos con la Universidad de Valparaíso en el futuro, indicando que “como Alumni UV me gustaría ser agradecido con la Universidad, regresándole un poco de lo mucho que me dio como parte de mi preparación profesional”.
En esa línea, expresó su disposición a colaborar con la comunidad universitaria mediante charlas o actividades académicas, ya que “considero positivo socializar con la comunidad estudiantil la importancia que tiene para su desarrollo personal y profesional participar en programas de intercambio”.
Carlos Fregoso concluyó destacando el valor de estas experiencias para las y los estudiantes, puntualizando que “el programa de intercambio con la Universidad de Valparaíso es excelente, porque académicamente es una universidad de muy buen nivel que te permite adquirir conocimientos y, al mismo tiempo, conocer un país con una enorme riqueza cultural. Es una experiencia que te llenará de vivencias y recuerdos que te acompañarán toda la vida”.
En la foto al inicio, desde la izquierda, Marisa Nash, Carlos Fregoso, Perla Cisternas e Inés Robles.





Nota: Camila Cortez