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Gerente comercial de empresa fabricante de jabón Popeye relató la historia y desafíos del negocio a estudiantes del Campus UV Santiago

12 marzo 2026

Pablo Maritano, quien es también presidente del directorio de Miguel Maritano Industria de Jabones S.A., destacó que “queremos que esta empresa llegue a los cien años. Es el orgullo de la familia”, en el marco del ciclo organizado por Extensión, Ingeniería Comercial e Ingeniería Civil Industrial.

Con la charla de Pablo Maritano, presidente del directorio y gerente comercial de Miguel Maritano Industria de Jabones S.A., se dio inicio al ciclo “Historia de emprendimiento e innovación” edición 2026, que organizan en conjunto el área de Extensión y las Escuelas de Ingeniería Comercial e Ingeniería Civil Industrial en el Campus Santiago de la Universidad de Valparaíso.

El ejecutivo relató la trayectoria de casi ochenta años de esta emblemática empresa familiar chilena fundada en Talcahuano por inmigrantes italianos provenientes de Turín, que fabrica y comercializa la reconocida marca de jabones y detergentes Popeye, además de Giselle y, más recientemente, su nuevo producto: agua mineral natural con el nombre de Summus.

“Queremos que esta empresa llegue a los cien años, ya que es el orgullo de la familia y seguimos luchando por ella como el primer día”, sostuvo el nieto del fundador.

El evento se llevó a cabo en un recinto colmado de público, incluyendo al director del Campus Santiago, Jaime Vera; a los jefes de carrera de Ingeniería Comercial, Juan Egaña, y de Ingeniería en Información y Control de Gestión, Dante Alvarado, junto a docentes y estudiantes.

En su visita al Campus Santiago, donde dio por primera vez una charla en una universidad de la región Metropolitana, Pablo Maritano llegó acompañado por Alejandra Bascuñán, directora de Comunicaciones; Yasmara Zúñiga subgerente comercial, y Marcia Muñoz, jefa de Marketing.

Claves del negocio

En un animado relato, mientras mostraba fotografías de distintas épocas de su familia y de la compañía, Pablo Maritano destacó la historia de esfuerzo familiar de inmigrantes italianos en Chile, que iniciaron sus actividades de manera muy artesanal, en un contexto de escasez de insumos para producir jabones que se provocó tras la Segunda Guerra Mundial y la creciente demanda por productos para lavar la ropa en el país. Hasta que, en 1949, Miguel Maritano Amedeo y su sobrino Miguel Maritano Moltedo inauguraron la fábrica de jabones.

El nombre del primer y más famoso producto, el jabón Popeye, surgió cuando el fundador conoció en un viaje al extranjero el cómic del noble y valiente marinero que se hace más fuerte cuando come espinaca. La analogía con los marinos de Talcahuano y el color verde del jabón surgió de inmediato en su mente. “Así como Popeye les sacaba la mugre a los villanos, nuestro jabón se la sacaba a la ropa”, bromeó el expositor.

Con el tiempo, la empresa fue evolucionando hacia productos inocuos para la piel de bebés y de personas alérgicas, a la vez que amigables con el medio ambiente: utiliza insumos vegetales, son biodegradables, libres de testeo animal y producidos con energía eléctrica renovable. Todo ello respaldado por distintas certificaciones. Por otra parte, ha ido incorporando tecnología de punta e incluso robótica para hacer más eficiente la producción y disminuir costos.

En el desarrollo del negocio han sido muy relevantes el compromiso y la unidad de la familia, alineados tras un sueño y objetivo común, la perseverancia y el no rendirse frente errores o fracasos, rodearse de buenos equipos y apoyarlos para que puedan crecer profesionalmente, así como el mejoramiento continuo y la innovación.

“Vivir es cambiar; si no cambiamos, no hay vida futura, no hay negocio”, enfatizó el gerente comercial, en el evento que se llevó a cabo el pasado martes 10 de marzo.

Con esa convicción, lanzaron hace unos años el jabón potásico Popeye Ecofriendly, que es un lavador de hojas para uso agrícola y domiciliario; y recientemente, agregaron a su portafolio la marca Summus, agua mineral natural de vertiente chilena.

Como parte de una estrategia de fidelización, al alero de Popeye la empresa creó la revista Sonríe Mamá & Familia, que ya está cumpliendo 21 años y hoy está presente en la web y en papel.

Por otro lado, entre las acciones de responsabilidad social, apoya a varias fundaciones, entre las cuales destacan Debra Chile, Corporación la Esperanza, Fundación las Rosas de Talcahuano y Cristo Especial de la Legua.

“La tripulación del barco”

La compañía ha sabido adaptarse a los cambios del entorno para seguir navegando con “el barco hacia buen puerto” incluso en los momentos más difíciles. Siguiendo con la metáfora náutica, Pablo Maritano comentó que hubo periodos en que “nos entró agua por todos lados y el buque estuvo a punto de hundirse” debido a crisis económicas, insuficiencia de insumos y por una larga batalla legal con Unilever, entre otros momentos.

El ejecutivo agregó que “si uno quiere ser empresario o quiere hacer un negocio, tiene que estar dispuesto a sufrir y a hacer un viaje que suele ser largo” y, muchas veces, incierto. “El barco es importante, pero la tripulación lo es mucho más. Por eso hay que rodearse de buena gente”, sostuvo.

El expositor instó a los y las jóvenes que desean emprender a prepararse bien, investigar, estudiar, descubrir oportunidades, pensar en nuevas ideas o formas de hacer las cosas, armar buenos equipos de trabajo y considerar sus opiniones antes de decidir un proyecto, a perseverar siempre. Dijo asimismo que es importante el orden no solo con las cuentas, sino también con cualquier otro aspecto de la operación de una empresa.

“Nos gusta lo que hacemos. A mí me gusta mi trabajo, me encanta. Mejor dicho, yo amo lo que hago. Yo jamás vendería esta empresa. Espero que nunca lo hagan. (…) Cuando yo no esté, espero que alguien recoja la bandera”, sentenció Pablo Maritano, quien trabaja hace treinta y cuatro años en la compañía familiar.

Nota.: Felipe Ainzúa