Skip to main content

Estreno en Chile de obra interdisciplinar “Atacama” este jueves en Sala Negra UV

14 enero 2026

Este jueves 15 de enero, a las 19:00 horas, es el estreno chileno de la obra teatral, musical y audiovisual “Atacama”, de Théâtre Spirale, en Sala Negra Juan Barattini Carvelli de la Escuela de Teatro UV, ubicada en avenida Brasil 1647, Valparaíso. El montaje es un poema contemporáneo sobre la migración, la memoria y la extracción minera, producción suizo chilena con música en vivo.

Al final de su vida, un migrante chileno en Australia recuerda su infancia en el desierto de Atacama. A través de las memorias de este hombre, padre de Michele Millner y abuelo de Meret Mohr Millner, comienza un viaje en Inglaterra, sigue a Chile, pasa por Australia y toma forma escénica en Suiza, cuestionando la construcción de la memoria individual y colectiva desde el diálogo familiar.

Proceso creativo

El año 2019 parte del equipo creativo hizo un viaje al desierto de Atacama, dando curso a la investigación desde lo reflexivo, escritural, sonoro y plástico. Lo precedieron encuentros virtuales entre Chile y Suiza, país donde se estrenó la obra el 2024. Tuvo una temporada de tres semanas en el Théâtre la Parfumerie, espacio fundamental en la cultura independiente de Ginebra, donde Théâtre Spirale es una de las compañías fundadoras y residente permanente desde su creación en 1993.

Meret Mohr Millner trabajó en la dramaturgia, composición e interpretación. Al respecto cuenta que “la obra ha sido y es un proceso creativo muy especial. Si bien pienso que toda creación es autobiográfica, en el sentido de que se habla de lo que nos importa y nos parece necesario compartir, en este caso se trata de una biografía familiar y personal de manera literal. No solo soy intérprete, sino que también participé de la concepción y dramaturgia del proceso, desde que nos lanzamos con la idea en 2019”.

“Nací en Australia, crecí en Suiza y vivo desde el 2018 en Chile. La gente de teatro solemos procesar lo que nos pasa en la vida creando; una obra da tiempo para detenerse a pensar con más personas. Crear ‘Atacama’ ha significado la posibilidad de reflexionar sobre los procesos de migración y colonización presentes en mi familia, desde donde surgen las preguntas ¿qué implica moverse de un continente a otro?, ¿cómo las decisiones personales se inscriben en movimientos históricos o geopolíticos mayores?”, señala.

“En la obra me interpreto a mí y también a mi abuelo. Es genial poder pasar todas estas preguntas por el cuerpo, darse el tiempo de encarnar y preguntarse cómo se sintió el abuelo en tal o cual situación. Interactuar con mi mamá, ya no como hijo, sino como su padre, me permite ver cosas que hasta entonces no percibía. Quisimos compartir ese diálogo, hasta los desacuerdos que fueron apareciendo en estos asuntos tan íntimos, porque nos parece una forma valiosa de poner en escena esa afirmación de que lo personal es político”.

Michele Millner aborda la dirección, dramaturgia e interpretación en la obra. “Empecé a hacer teatro en Australia, a los diez años. Acababa de llegar a ese país donde mis padres migraron. El teatro me ofreció un lugar lleno de posibilidades. Ahora tengo 65 años y pienso que he tenido mucha suerte de haber podido practicar mi oficio todo este tiempo. Cincuenta y cinco años no es nada en términos geológicos. Frente a la cordillera, o al Licancabur, mirando la luna inmensa y las estrellas, uno se siente bastante insignificante. Y eso me gusta. Pero en una parte secreta de mi espíritu, también estoy pensando en cómo y a quién se lo voy a contar”, afirma.

“Cincuenta y cinco años han significado, en tiempos humanos, una devastación a niveles nunca antes vistos del desierto de Atacama. Algo terrible y vergonzoso, desesperante, doloroso. Recuerdo a Bertolt Brecht que se preguntaba en su exilio durante la Segunda Guerra Mundial: ‘En tiempos de tinieblas, ¿cantaremos todavía?’, y a sí mismo se respondía ‘Sí, cantaremos la canción de las tinieblas’", explica.

Yves Cerf, uno de los compositores e intérpretes musicales de la obra, cuenta que “en esta obra toco el saxo soprano, el bajo y la quena, mi primer instrumento, cuando a los 17 años conocí y me enamoré de la música boliviana. Tuve la suerte de tocar durante años en la banda Los Jairas, gracias a Gilbert Favre, músico y amante de Violeta Parra, quien me hizo conocer esta música tan potente y bella. Luego estudié jazz y desde hace 50 años me dedico a tejer puentes entre la improvisación y la música popular de los distintos lados del mundo que pude conocer en persona o a través de amistades que las llevaban consigo como maletas sonoras”.
 
“La obra ‘Atacama’ es un homenaje a esas partidas y llegadas, a esos sonidos y músicas que viajan de un lado al otro del mundo. Aprovechamos la desbordante creatividad para concebir, escribir e improvisar sonidos, canciones y músicas que hablen del desierto, la migración y el amor que se percibe en los recuerdos de ‘Pop’ —el padre de Michele— y la extracción en el pasado del caliche, el salitre que hizo la fortuna y la desgracia de Atacama. Músicas que evocan Chuquicamata, el Salar de Atacama y sus inmensas reservas de litio. Músicas que nos susurran nuestro pasado, nuestras familias. Músicas empapadas por las aguas del lago Leman donde se creó la obra, y por las del océano Pacífico. Músicas de los pies de Los Alpes y, por supuesto, de la inmensa cordillera de Los Andes”, señala.

Las reservas están disponibles en el Instagram de Sala Negra.

Nota: Matías Salinas