Cuarenta y ocho mujeres y dos hombres de Quintero y Puchuncaví completaron la etapa formativa del programa Futura
Recibieron su certificación y un kit de herramientas como instaladoras e instaladores eléctricos clase D.
Con la entrega de los diplomas que las y los acreditan como instaladores eléctricos clase D y una caja con dieciocho herramientas, finalizó la etapa formativa del programa Futura, ejecutado por la Unidad de Medioambiente y Sostenibilidad de la Universidad de Valparaíso, UMAS UV, y enmarcado en el convenio de colaboración y transferencia de recursos suscrito con la Subsecretaría de Energía, que otorgó financiamiento por 170 millones de pesos para la iniciativa.
Fueron cincuenta habitantes —48 mujeres y dos hombres— de las comunas de Quintero y Puchuncaví quienes recibieron esta capacitación con foco en instalación y mantención de paneles fotovoltaicos, que forma parte de la política de Transición Socioecológica Justa del Ministerio de Energía.
Además de la capacitación técnica en electricidad y energía solar, el programa incluyó formación en modelos de negocio, emprendimiento y liderazgo femenino. Adicionalmente, cada participante recibió elementos de protección personal básicos, de modo que al finalizar el curso cuentan tanto con las competencias como con el equipamiento inicial para incorporarse al mundo laboral, ya sea como independientes o prestando servicio a empresas que lo requieran.
La ceremonia de cierre se llevó a cabo salón de eventos Francisco Coloane de Quintero y fue encabezada por Carlos Becerra, vicerrector académico de la Universidad de Valparaíso; Cecilia Dastres, jefa de la División de Participación del Ministerio de Energía, y Yenny Olivares, coordinadora de la Unidad de Medioambiente y Sostenibilidad UV, además de personeros de las municipalidades de Quintero y Puchuncaví, que colaboraron en el desarrollo de la iniciativa.
La etapa práctica y final del programa contempla la instalación de paneles fotovoltaicos en el Cesfam de Puchuncaví y el Liceo Politécnico de Quintero, proceso que comenzó en diciembre pasado y se completará en las próximas semanas.
Según afirmó Carlos Becerra, “es muy importante el programa Futura para la Universidad, porque refleja varios temas relevantes para la institución, en el sentido que refleja la misión y visión de nuestra universidad, pero también en el proceso de actualización del Modelo Educativo que se desarrolló entre 2022 y 2024. Tanto la comunidad interna de la universidad como nuestros socios estratégicos del sector público privado destacaron los pilares fundamentales del sentido de lo público, de la igualdad y diversidad, y, por supuesto, de la sostenibilidad. Temas que hemos implementado a lo largo del currículum y en los que tenemos muchos desafíos importantes”.
“El programa Futura refleja la entrega de nuestra institución, de sus conocimientos, de sus capacidades hacia la población, sobre todo a mujeres de la zona y en una zona donde tenemos mucho compromiso. (…) Destaco, por supuesto, nuevamente el programa Futura pero también los ingresos especiales para estudiantes que han desarrollado su enseñanza media en esta zona y que han posibilitado que ingresen hoy día a la Universidad”, agregó.
Yenny Olivares comentó que “partimos en esta colaboración directamente con la Seremi de Energía en el marco del Consejo Integrado de Medio Ambiente y Sostenibilidad, y el trabajo con ellos siempre fue muy fluido, hemos tenido una muy buena colaboración. De ahí escala esto al Ministerio, para hacernos esta oferta de trabajo colaborativo en el marco de la Transición Socioecológica Justa, que implica disminuir la utilización de elementos energéticos fósiles para disminuir la contaminación en el sector. Eso implica que podamos ofrecer este programa Futura, este ciclo formativo para que las mujeres se capaciten en la instalación eléctrica, principalmente apuntando a la instalación de paneles fotovoltaicos en la localidad, algo muy requerido, y qué mejor que dar capacidades a las personas que están en la localidad”.
Cecilia Dastres, por su parte, explicó que “uno observa la alegría de las mujeres; el aplauso muy fuerte cerrado hacia las personas de la Universidad de Valparaíso que trabajaron en este programa demuestra que fue algo sentido, que les sirve, que le ven un futuro, y ver las caras de ellas con su alegría y con su fuerza de ‘acá vamos’, reconforta y te entrega la señal de que dimos con un clavo importante de capacitar a mujeres en estas comunas, que han sido muy golpeadas durante muchos años por temas ambientales. (…) En la lógica de la Transición Socioecológica Justa, son dos comunas muy golpeadas por los complejos industriales que tienen y es compromiso del Ministerio de Energía el contribuir con el impacto negativo que puede tener el cierre de las centrales térmicas al afectar la economía local. Y esta es nuestra forma de contribuir con algún granito de arena a que estas mujeres puedan estimular de alguna manera su economía personal y beneficiar a sus respectivas familias”.
La voz de las beneficiarias
Jessica Castro habita en Pucalán, sector rural de Puchuncaví, y dijo que “fue una oportunidad única, de mucho conocimiento. Los profesores eran excelentes, por la capacitación y como personas, por darnos la herramienta para poder salir adelante y confiar en nosotras, que nosotras podemos y lo logramos. Estoy muy contenta porque nos dieron herramientas, nos dieron mucha información, nos capacitaron. Yo aprendí electricidad que no sabía, solo lo básico, y estoy feliz de poder arreglar cosas en mi casa. El grupo que se formó fue maravilloso, los profesores, la Universidad, los docentes, todos geniales. Los implementos, las herramientas que nos pasaron son herramientas que se ocupan, o sea, todo fue muy bueno”.
Ana Valenzuela comentó que “ha sido muy bueno. Yo, en primer lugar, soy dirigente y a la vez quiero hacer un emprendimiento con esto. Aprendimos mucho de los paneles solares, con clases muy entretenidas, nos ayudaron mucho en lo que necesitábamos. Y esto nos engrandeció mucho. Nosotros somos de Quintero y Puchuncaví, somos de zona de sacrificio, pero siempre está la Universidad, que se puso a disposición para nosotros, nos puso todos los mecanismos, tuvimos las herramientas, y fue genial. Y a emprender. Ahora a esperar el otro curso, para complementarlo más y ver qué podemos lograr. Yo le pongo un 10, porque aquí somos mujeres y a las mujeres nos cuesta poder lograr algo y esto nos va a venir fabuloso, así que muy agradecida de que nos hayan invitado a este curso”.
Adriana Tapia también dijo estar muy agradecida “porque es una oportunidad que se abre en el ámbito tecnológico, el área que en general es más para el segmento de los varones. Claramente nos abre una posibilidad laboral y de poder incrementar nuestros conocimientos. Personalmente quiero enfocarme en el área de la venta de los paneles fotovoltaicos, que es un área que hoy en día se ve mucho, lo sustentable. En la parte doméstica, incluso desde poner mi tienda, he hecho todo mi cableado, los enchufes y todo lo he hecho yo en forma personal, entonces, me ahorré todo eso y con ese pequeño conocimiento que nos dio esta primera etapa sé que el trabajo que yo hice me quedó bien, todo está funcionando, no he tenido ningún problema”.















Nota: Juan Pablo Salas / Fotos: Denis Isla / Video: Felipe Olguín