
“Esta es la reforma de pensiones más importante desde el año 1981 y representa un cambio estructural en el sistema previsional chileno”
Sostuvo el subsecretario de Previsión Social, Claudio Reyes Barrientos, en conferencia realizada en el teatro del Campus UV Santiago.
“El objetivo principal de la reforma siempre fue uno solo: aumentar las pensiones de los pensionados actuales y futuros”, sostuvo el subsecretario de Previsión Social, Claudio Reyes Barrientos, durante la conferencia que dictó en el teatro del Campus Santiago de la Universidad de Valparaíso sobre “Reforma Previsional. Principales cambios al sistema”. Asimismo, destacó que “esta es la reforma de pensiones más importante desde el año 1981 y representa un cambio estructural en el sistema previsional chileno”, y declaró que “su implementación va a requerir de mucha coordinación interinstitucional” y que será progresiva, de modo de garantizar la sostenibilidad y la equidad del sistema en el tiempo.
La autoridad planteó que el proyecto de ley, que hace poco fue promulgado, cumple con un “anhelo ciudadano largamente esperado”. Y no solo por los dos años que demoró la discusión en el Congreso del proyecto del Presidente Boric, sino también por los dos intentos anteriores que no llegaron a ver la luz. Esta vez, el debate parlamentario concluyó con un amplio acuerdo entre distintos sectores políticos, en el cual el papel de la ministra del Trabajo y Previsión Social, Jeannette Jara, fue muy relevante.
“Fue un largo debate que, entre otras cosas, reincorpora el tripartismo de la seguridad social. Es decir, la presencia del Estado, de los trabajadores y ahora la cotización de los empleadores. Es también un cambio en la industria de administradores de pensiones. Algunos dirán que no desaparecen las AFP. En efecto, no desaparecen, pero cambian a través de una mayor competencia y de un mayor acceso a mejores pensiones”, afirmó el subsecretario Reyes.
“Con este cambio son 2,8 millones de personas que se beneficiarán con el incremento de su pensión”, afirmó, y agregó que la Pensión Garantizada Universal (PGU), que es para el sector más vulnerable de la población, “va a subir a 250 mil pesos en septiembre de este año. Es un monto que algunos dirían que es bajo, pero permite que todas las personas en Chile estén por sobre la línea de la pobreza”, señaló.
Puntualizó que este aumento se aplicará en forma gradual: primero lo recibirán quienes tengan 82 años o más; el año 2026, los de 75 años o más, y el 2027, las demás personas pensionadas.
El subsecretario subrayó que “un cambio fundamental tiene que ver con lo que se ha denominado el seguro social, un fondo en el cual parte de la cotización de los empleadores va a ir destinado principalmente a subir las pensiones de los actuales pensionados y a compensar una inequidad respecto de las pensiones de las mujeres”.
Según el ingeniero comercial de la PUC con estudios en Finanzas Internacionales en la University of Manchester Institute of Science and Technology (UMIST), otro aspecto relevante de la reforma es que “la tasa de reemplazo —es decir, la pensión comparada con la última remuneración que la persona tenía en su vida laboral— va a subir a un promedio del orden del 65 por ciento, que nos acerca mucho a lo que tienen los países desarrollados”.
Se recordará que esta reforma supone un aumento de la cotización para las pensiones de 10 por ciento actual a 18,5 por ciento y se implementará progresivamente en un plazo de nueve años. El 8,5 por ciento adicional de la renta imponible será con cargo al empleador (7 por ciento que se suma al 1,5 por ciento actual del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia). De este incremento total, un 4,5 por ciento irá la cuenta de capitalización individual de los trabajadores y el 4 por ciento restante se destinará al Seguro Social y será administrado por un Fondo Autónomo de Protección Previsional.
De manera que “se mantiene la cuenta individual, pero ahora también hay un seguro social solidario. Por lo tanto, el sistema ya no es el mismo. Esta reforma establece un sistema mixto, en el que hay una cotización de cargo del empleador con protección y apoyo en el caso de las lagunas previsionales. Y hay un mecanismo, además, de compensación que premia a quienes han cotizado de manera constante y reconocen este mérito”, observó el subsecretario de Previsión Social.
La reforma, que fue promulgada el 20 de marzo pasado, se publicará este miércoles 26 de marzo en el Diario Oficial, con lo cual empiezan a correr los plazos para la vigencia de estas normas.
Cambios significativos en la industria
Junto al importante aumento de la cotizaciones, y por ende del ahorro, la ley establece cambios significativos en la manera de operar de la industria. Las AFP tendrán una mayor competencia, ya que nuevos actores podrán optar a administrar fondos tales como cooperativas, administradoras generales de fondos no bancarias (AGF), cajas de compensación, entre otros. Por su parte, el Instituto de Previsión Social (IPS) prestará servicios de apoyo y gestión de cuentas.
La nueva normativa también establece el fin de los multifondos y la creación de Fondos Generacionales, es decir, considera el tipo de inversiones (más o menos riesgosas), de acuerdo con la edad de los y las cotizantes.
A lo anterior se suman la creación de incentivos (premios o castigos) a las administradoras, en función del desempeño de sus inversiones, la licitación de stock del 10 por ciento de afiliados, la limitación del cobro de comisiones e incentivos para mejorar la rentabilidad de los fondos.
Envejecimiento y transformación digital
Respondiendo preguntas de estudiantes, que colmaron las butacas del teatro, el invitado reconoció que el país enfrenta un tremendo desafío dado el creciente envejecimiento de la población (cabe recordar que el Instituto Nacional de Estadísticas informó recientemente que la Tasa Global de Fecundidad llegó a 1,16 en 2023, la más baja de la historia). Por otro lado, enfatizó que es necesario avanzar más rápido en la transformación digital del Estado y que la reforma de pensiones constituye una oportunidad en ese sentido. Finalmente, opinó que el sistema, tal como fue concebido originalmente, demostró ser una importante fuente de financiamiento para empresas en el mercado de capitales, pero no logró buenas pensiones por una serie de factores.
El evento fue organizado por la Unidad de Extensión junto a carreras del Campus Santiago, especialmente con la colaboración de Ingeniería Comercial e Ingeniería Civil Industrial, representadas por el académico Abraham Martínez, quien moderó la actividad, y el jefe de carrera, José Irrazabal, respectivamente. En la ocasión, la coordinadora administrativa del recinto capitalino, Claudia Poblete, hizo entrega al expositor invitado de un obsequio institucional.
Nota: Felipe Ainzúa